Estampas

2252

Atocha. Paso con la cabeza baja por delante del espeluznante monumento dedicado a las víctimas de los religiosos musulmanes. Es un monumento hecho como con vergüenza, es un monumento en contra de las víctimas más que para honrar a las víctimas. Es un monumento a la vergüenza de ser español. Un monumento masoquista levantado por una gente que cree, a fin de cuentas, que se merecía la masacre. Que el atentado fue un justo castigo. La socialdemocracia ha emponzoñado hasta tal punto el cerebro la cultura y la consciencia colectiva española que el monumento a las víctimas del 11-M no es un monumento sino un monstruoso acto de contrición.

Y está abandonado y casi en ruinas, naturalmente.

2251

Vamos a cenar al Sudestada. Ya todo empieza mal con la meître, una especie de travesti mal encarado que nos trata como si nos estuviera haciendo un favor. Y, ay, el travesti portuario es sólo el comienzo. Nos traen de aperitivo una especie de agua sucia que sin embargo requiere casi diez minutos de explicación. Sobre los ingredientes y la cocción. Agua sucia literaturizada, en fin. Después, me enfrento a un rollito de primavera chino de los de toda la vida, también regado con abundante literatura, pero vulgar rollito de primavera chino de barrio a fin de cuentas. A todo esto, el servicio abominable, le pido pan al mocetón que sirve y está a punto de abofetearme. Y luego llega el arroz con pescado. Chicharro. Con un huevo crudo encima. Todo frío, como lo demás el agua sucia y el rollito chino, está gente ni se molesta en encender los fogones a pesar de lo que cobran, que es considerable.

Pero no quiero ensañarme, así que sólo les diré que el chicharro parecía recién pescado en alguna alcantarilla cercana y luego pasado por una sartén con manteca rancia y que al llegar al hotel me acometió una diarrea monstruosa.

Sudestada. Recuerden ese nombre y por su bien manténganse alejados.

2250

Entre museos, libre y elegantemente tumbado en el confortable lecho de un hotel en Gran Vía, leo una entrevista con Norberto Fuentes. Fuentes se cree un personaje porque medró algunos años a la sombra de su amo Fidel y se codeó con un grupo de matones chucheros, pero no es más que uno que aspiró a James Bond y apenas llegó a ser un arlequín bananero.

Norberto Fuentes es el Hombre Nuevo Cubano. Grosero, chabacano, oportunista, bravucón, pero sobre todo es un hombre enamorado de Fidel Castro. Ha dedicado miles de páginas a tratar de ser Fidel Castro, sin éxito. ¿Qué mayor prueba de amor? Amor viril, supongo.

Y ahora los dejo que tengo que ir a ver a Bonnard.

2249

Paseamos por El Retiro a la sombra de la matanza de París pero la naturaleza en su sabia indiferencia refulge en todos los árboles y el aire es tan fino e infantil que esto parece Kensington Gardens. Mayor elogio no puede haber. Falta la estatua de Peter Pan porque esto es España pero tenemos aquí cerca la de Lucifer o Satanás el Ángel Caído. El estanque rebosa de gente y las barcas son pétalos carnosos en el atardecer trémulo. Munch, qué descubrimiento, voy pensando. Ya había visto algo de Munch pero nada como esta vez y el conjunto me sirve para entender hacia dónde debo ir pictóricamente hablando, en los próximos meses. Me detengo largamente ante algunos cuadros y estudio las texturas, cuánta sabiduría.

Y entonces recuerdo una fotografía de Munch en la playa de Warnemünde, en Alemania, en 1907. Es un autorretrato fotográfico y en segundo plano hay un hombre desnudo de perfil que posa para el cuadro que Munch está pintando. Y en primer plano puede verse al pintor con paleta y pinceles y las piernas abiertas y el torso muy blanco y al descubierto y el pelo encrespado y el rostro como en sombras excepto en la frente donde hay un destello.

2248

El presidente español y los del gobierno español y los políticos españoles ya han cantado la marsellesa y se han colocado el lacito de luto y han puesto la bandera a media asta y han depositado las pertinentes flores y hasta han encendido una velita, etcétera. Bien. Estos gestos ayudan, son necesarios.

Pero. A mí lo que me interesa saber en estos momentos es lo siguiente: ¿cuántos aviones ha mandado España a bombardear a los religiosos musulmanes del ESTADO ISLAMICO? ¿Ya se unió la Fuerza Aérea Española a la francesa y la norteamericana en la guerra contra los asesinos?

¿Sí? A ver. Pues no. Dice España que no. Que ya se verá. Más adelante tal vez.

“Hoy todos somos Francia. Todos estamos juntos en esa lucha y la vamos a ganar. Queremos decirle a nuestros amigos franceses que estamos con ellos, que cuentan con nosotros”.

Dijo Rajoy, al pie de la matanza.

Pero no han de preocuparse los asesinos. Era sólo cháchara.

2247

Durante la cena, llega la noticia. Están matando en París. ¿Quiénes están matando? Religiosos musulmanes. Ya es casi una costumbre cuando se produce una matanza de este tipo. Religiosos musulmanes. El día ha sido claro y soleado en Madrid. He visto a Much. Pasan las horas. Va creciendo el número de víctimas, ¡Alá es el más grande!, gritaban los religiosos al matar. ¿Cuánto tardará la primera declaración canallesca, cuánto el primer editorial masoquista ? Me pregunto. No mucho. Estamos en España, donde los religiosos musulmanes reventaron varios trenes con la consecuente mortandad y los ciudadanos del país salieron a las calles a protestar contra su presidente, no contra los asesinos. Estamos en el país que ha adoptado una política exterior cobarde y apaciguadora a partir del día en que los musulmanes religiosos reventaron los trenes.

Menos mal que Francia sabe que se trata de una guerra. Una guerra entre la civilización occidental (la única que existe) y la barbarie religiosa musulmana. Es cierto que todos los musulmanes no son terroristas. Claro está. Pero ya hablaremos de eso en otro momento.

Ahora en lo que pienso es en las víctimas, y en que están demorando demasiado los musulmanes que viven en Europa, millones de musulmanes que viven en Francia para empezar, en salir a las calles a denunciar a los terroristas musulmanes que han atacado París en nombre de Alá.

A ver. ¿Ya han salido? No los veo. A ver. Nada.

2246

Amanece y niebla y apenas veo el olivo y el gato salió por la trampilla hace un momento y se perdió en la humareda. Recuerdo entonces, la sopa química de mi cerebro tiene sus caminos, la niebla de los campos de caña cerca de un pueblo espantoso llamado Colón (¿o era Los Arabos?) cuando yo era un esclavo, allí pasé más de un año cortando hambriento caña doce horas diarias más o menos porque si no cumplías la meta la cantidad de arrobas de caña que tenías que cortar no podías irte del cañaveral y seguías cortando las horas necesarias hasta cumplir la meta a la luz de un farol chino.

Nos levantábamos de noche con frío, para ser la pavorosa, y nos poníamos la ropa dura del sudor y negra de la caña quemada ahora me llega qué cosa el olor del sombrero de yarey qué olor tan repulsivo y salíamos de la barraca a beber en un jarro asqueroso un poco de leche en polvo rusa y al beberla me daban ganas de vomitar día tras día y mes tras mes. La niebla también cubría el terraplén cuando llegábamos al cañaveral y como espectros en él nos internábamos flacos y mugrientos y desdentados.

Santocielo lo que trae la niebla.

2245

Hoy mi admirado Espada escribe sobre la violencia sexual del macho humano contra la mujer. La llama crimen de pareja. Bueno. Sí. Pero. No. ¿Crimen de pareja? Las parejas homosexuales no se matan. Es el macho ¡y su chocho! Mío, mío, te mato puta. Y poco más. Nos hemos civilizado, no digo que no. Pero mucho macho chimpancé todavía. ¿Crimen de pareja? ¿Dónde están las monstruosas estadísticas de maricones y lesbianas matando a sus parejas porque los abandonan o los engañan o por lo que sea?

No así el macho chimpancé humano, que decide sexualmente. Qué hay más sexual que esos gritos guturales que siempre se emiten en la selva: ¡Ese chocho es mío! ¡Mía o de nadie puta! ¡Ay ay, es que no podía imaginármela chupándole la polla a otro, señor juez, perdí la cabeza! ¿Se la chupó a otro? Pero qué puta. Gritos que van unidos al sexo y a la propiedad desde el principio de los tiempos. El macho varón masculino y viril humano cree que tiene derecho a matar a la mujer (tanto, que no sólo mata a su pareja o ex pareja sino que a veces mata además a la suegra que pasaba por allí; mujeres, una y todas lo mismo, putas).

No son crímenes de pareja, son crímenes de sexo y propiedad.

2244

Voy terminando el libro de GCI. Un libro imprescindible como se dice para todos los interesados en los asuntos de la pavorosa y particularmente interesados en el horror sobrevenido a sus habitantes con la llamada Revolución, es decir la dictadura de los Castro. CI fue protagonista, testigo y víctima y eso hace su libro especial. Pero. Sobre todo especial porque es el libro de un gran escritor y esto lo instala en las hermosas praderas de la buena literatura, más allá de los sucesos y más allá del horizonte histórico.


1959. Fusilados. Nuevo video

2243

Llevo unos días de sólo repintar y los cambios son jugosos y la mejora considerable. La pintura es una actividad prodigiosa. Todo tiene que ver con la voluntad y con el azar naturalmente. Pero. En la sopa eléctrica de mi cerebro parece mientras trabajo, a veces, haber algo más que no acierto a definir, algo que sin ser yo me sostiene algo como el aliento de la especie.

Creo.

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