Estampas
2832
Mi estimada María Werlau, que realiza un admirable trabajo al frente de Cuba Archive, me manda la foto de Julio Fernández Riquer, fusilado en 1959. Julio murió de un infarto en su celda y ya muerto lo arrastraron al patio de la cárcel y allí, atado a una silla, lo fusilaron. ¿Morirse de un infarto y escapar a la ejecución? Ni hablar. Viva Fidel viva la Revolución. Pintaré a Julio naturalmente y mientras lo haga aumentará y yo que lo creía ya imposible mi asco por el fidelismo y por los Castro y por todo lo que tenga que ver con ellos y con su Revolución.
Y ahora que lo pienso si los niños del Remolcador 13 de Marzo hubieran sido chilenos Pablo Milanés les hubiera escrito una canción.

2831
Kiril, con su nombre de cerveza japonesa y su gorro que parece una teta de heroína de Russ Meyer, se ha reunido con el otro caradura de la cosa de Dios en la tierra, en Cuba. Han demorado casi mil años en reconciliarse las iglesias de estos dos tarados así que acerca de la grandeza de su religión, humanitariamente hablando, hay poco que decir.
Yo, al enterarme de que se reunían en la pavorosa, he pensado: ¡pero si en nombre de la religión que representan estos dos se exterminó a todos los habitantes de esa isla! Ya saben ustedes cómo es mi cerebro. Siempre pensando inconveniencias.
Kiril, cuando acabó en Cuba, no sé francamente dónde coño (vade retro) ha ido, pero Francisco se fue raudo a sermonear a México y a condenar allí los males del Mal. A México. Desde Cuba. Donde no abrió la puta (vade retro) boca en favor de los esclavizados cubanos y contra el Mal que los envilece desde hace más de medio siglo.
Manda cojones, Francisco (vade retro).

2830

Hermanos al Rescate. Carlos Costa. (Asesinado por Raúl Castro mientras rescataba balseros en el Estrecho de La Florida) Oil on canvas, 50 × 50 cms.

2829
Los días se han puesto por fin invernales y bajo una llovizna camino hasta el pueblo a comprar telas en las que pintar a los diez niños. Tal vez pinte a los otros ahogados, pero aún no lo sé. Por el momento, los niños, y mientras trabajo con gran obstinación e inmune al cansancio o al desánimo indefectiblemente voy pensando qué pena que nadie le haya pegado a tiempo un balazo en la cabeza a esos dos hijos de puta.
A la mierda los circunloquios de escritor hoy, obviamente.

2828
Comienzo a pintar a los niños ahogados es decir asesinados por Fidel y Raúl Castro en el Remolcador 13 de Marzo. Como se sabe en ese remolcador escapaban de la isla pavorosa algunos cubanos y fueron hundidos y asesinados sin la menor piedad por los hermanos Castro, en Cuba cualquier asesinado por la dictadura es alguien asesinado por Fidel y Raúl Castro, naturalmente.
Pinto a José Carlos Nicle Anaya que tenía tres años cuando lo mataron.

2827
Todo el que tenga fotos de los fusilados del fidelismo, por favor, que me las envíe, mi propósito reitero es pintarlos a todos e ir confeccionando, un inmenso retablo de asesinados (da igual si las fotografías proceden de archivos privados o públicos, de un álbum familiar, de libros, o de revistas de la época). Y digo asesinados porque desde 1959 en la isla la llamada Justicia está al servicio de la dictadura así que todo juicio allí celebrado ha de considerarse ilegal y fraudulento. Hasta hoy, las fotografías en mi poder constituyen una pequeña porción del total de fusilados. Necesito ayuda, y desde aquí la solicito.

2826
Leo otra vez la famosa conferencia de Foster Wallace en la Universidad de Kenyon un discurso hermoso y es impresionante ver a Foster Wallace debatirse en su afán de sentido y aconseja vivir en la verdad y en la auténtica libertad, que, dice, es la de vivir conscientemente a cada momento sin desesperar sin dejarnos arrastrar por nuestra factura de fábrica ( es decir por el yo producto evolutivo necesario para que tus genes sobrevivan a toda costa haciéndote creer que el Universo es ese yo que percibe, enuncia, juzga y analiza y al que finalmente consigue encontrar sentido mediante la compasión, el arte, la moral o cualquier otra invención de ese yo), debatiéndose, Foster Wallace, que como se sabe a los cuarenta y seis años se mató.

2825
Al despertar y mirando agitarse el olivo me pongo a pensar en el yo por la conversación de ayer, supongo, y llego a la única conclusión posible: el yo es una ficción y por tanto nosotros mismos en todo lo que concierne al lenguaje, la consciencia o el intelecto, somos ficción. Tenemos la ilusión de que somos fundamentalmente nuestro yo, pero no es cierto. Nuestro yo representa sólo una parte ínfima de las actividades de nuestro cerebro, actividades para las cuales no cuenta para nada con ese yo, que nos parece el centro del Universo pero que es sólo una necesidad de la evolución: sin ese yo el chimpancé humano no hubiera sido viable.
Todo lo que se elabore mediante el lenguaje en torno a actividades de nuestras vidas una vez que estas actividades dejan de ser hechos y pasan por el yo, se convierte en ficción.
Sólo hay ficción. Sostener que hay un territorio ajeno a la ficción en cualquier hecho vivido pasado por el lenguaje y el yo, es ridículo, y es, naturalmente, ficción.

2824
Comemos en casa de mi rubia favorita, calamares rellenos, cada día todo lo de mi rubia favorita es más apetitoso qué les puedo decir. Bebemos vinos blancos sedoso uno plumoso el otro y después un rojo descascarado en el buen sentido y una vez libre de la cáscara debajo encontramos una yema pulposa y consistente. Mi rubia favorita me abraza mientras estoy aún a la mesa y huele bueno bueno es mejor que no lo diga mi cerebro qué depravado.
Y ya que estoy en el cerebro hablamos durante la comida de esa gran invención suya, el yo, qué sería de nosotros sin esa invención y hablamos también del libre albedrío que no existe como se sabe pero sin cuya ilusión no es posible vivir. Al menos vivir sin enloquecer o suicidarnos, se entiende.
El té verde al final ni es té ni es verde ni nada y no sé cómo le perdono a esta mujer que no tenga sencha japonés. Aunque he de reconocer que después el oporto mejora considerablemente las cosas.

2823

Hermanos al Rescate. Pablo Morales. (Asesinado por Raúl Castro mientras rescataba balseros en el Estrecho de La Florida) Oil on canvas, 50 × 50 cms.













