Estampas
4990
Martes, 3 de mayo de 2022
Lo más importante (desde un punto de vista estético, moral y civilizatorio) que sucedió ayer en España fue el vestido rosa de la señora Ayuso. Quiero decir la señora Ayuso dentro de ese vestido. La señora Ayuso dentro de ese vestido es la Ilustración (con perdón de nuestro primer Espada). ¡Y la mejor parte! Porque la Ilustración y su meollo intestinal, la Revolución Francesa, tiene su lado fáctico fétido y siniestro.
Yo siempre he lamentado que Napoleón, que era muy joven, no estuviese al frente de la defensa de las Tullerías, cuando las turbas capturaron a Luis XVI y a María Antonieta. Pero. Se hallaba en una planicie a orillas del Sena, desde donde contempló la histórica escena. Y exclamó, según los historiadores: “¡Qué locura! ¿Cómo permitieron la entrada a esa gentuza? ¿Por qué no barrieron a cuatrocientos o quinientos a cañonazos? Así el resto se hubiera esfumado rápidamente”. ¡Hasta la Revolución Francesa y su montaña de crímenes y salvajadas (que han inspirado tantos crímenes y salvajadas totalitarias) se hubiera esfumado rápidamente!
Pero lo que decía, ese vestido rosa y su contenido fueron ayer la Ilustración. Yo los miré esperanzado, y pensé que tal vez haya suerte en esta ocasión y (teniendo en cuenta nuestros tiempos) esa mujer sea la encargada de impedir el avance de la gentuza que ya (la Historia se repite pavorosamente) se alza otra vez.

4989
Lunes, 2 de mayo de 2022
Ayer hice salmón al horno con patatas, calabacín, ajos, puerros y pimientos. Maceré el salmón alrededor de una hora en salsa de soja con mostaza Maille. Lo acompañamos con arroz blanco de la cuenca del Ebro y un vino blanco de Alella. Y de postre unos bombones que la Niña trajo a su mamá, que era su día, según los negociantes. Hablamos de libros, de sexo, nos burlamos de este y del otro como es tradición y Lechuga dejó el manuscrito de una novela erótica, que leeré con mucho interés. Como el tiempo acompaña, comimos en la terraza y a las puertas de nuestra afamada temporada de baños. Tengo en mente para esta temporada a una rubia de boca pulposa y muy gustosa de ver. También a su santo varón uruguayo que nos ha prometido un asado de carnitas varias. Serán una buena incorporación a la temporada de baños del Jardín. Si Espada, custodio de sus esencias (maridaje de salón de Madame de Stäel y Café Rex de Gombrowicz, más cierto relajo) lo aprueba.
Siempre digo que la vida es meterse cosas en la boca. Pero. También en los ojos.

4987
Sábado, 30 de abril de 2022
La verdad es que me da pena lo de Feijóo. Tener que abandonar su amada Galicia. Me emocioné mucho con su despedida de Galicia: ¡Siempre Galicia, Galicia, Galicia, Galicia y para siempre Galicia!, dijo al borde de las lágrimas. Se me partió el corazón, como dicen los literatos. Hay que hacer algo para paliar el sufrimiento de este hombre, pensé. Y enseguida me puse manos a la obra.
Púseme en contacto, en la isla pavorosa, con el marido de Bartolo Tres Patas (marido a su vez, de Raúl Castro) y, muy pronto, tendré en mis manos la cura del señor Feijóo. Se trata de una réplica fiel de la polla del famoso Bartolo Tres Patas, convenientemente impregnada con los colores de la bandera gallega. Confiamos en que, cuando el señor Feijóo se inocule la polla bandera, sea poseído por el alma gallega y por la mismísima Madre Patria Tribal, que como sabemos es andrógina. Lo mismo sirve para una lesbianería que para un enculamiento. De esta manera, la mayor parte del tiempo que pase alejado de Galicia el señor Feijóo se sentirá atravesado, podría decirse, por el espíritu, por la esencia, por la mismísima Galicia.
¡Siempre Galicia, Galicia, Galicia, Galicia y para siempre Galicia!
¡Aleluya!

4986
Viernes, 29 de abril de 2022
Verlo todo como es (decirlo es otra cosa). Compensa las miserias y traiciones que a tu cuerpo inflige la vejez. Volvería a la juventud con mi cerebro de hoy, y si no, no. Si tuviera algún problema con mi primer cerebro (mi pito) tal vez me lo pensaría. Pero no. Mi pito sigue poniéndose duro a la mínima provocación. Junto a la libertad, un pito duro es el bien supremo. Es cierto que mi mirada genital se ha debilitado. Tampoco mucho. Pero. Ya no veo como antes culos tetas y bocas golosas en todas partes.
Lo de verlo todo como es resulta curioso. Ahora mismo miro el soleado jardín y lo veo hermoso y lo veo además como la máquina asesina que es. Nos pasamos la vida viendo lo que queremos ver para no volvernos locos o pegarnos un tiro. Bien. Pero la vejez, tal vez por su cercanía a la muerte, nos permite ser más honestos y reales y ver las cosas como son sin volvernos locos o pegarnos un tiro, sosegadamente.

4985
Jueves, 28 de abril de 2022

Veo fotos del presidente Sánchez y la señora Maritxell Batet, presidenta del Congreso de los Diputados. Cuánta tensión erótica. Más de parte de la señora Batet, eso sí. Sánchez se deja adorar (¿acosar?), pero creo que el señor presidente es de esos bonitillos que están tan enamorados de sí mismos que sueñan con autofollarse, lo que disminuye mucho el interés por follar con otros. Eros y política. Tan ignorado y tan decisivo para el bienestar y el futuro de las naciones. ¿En qué medida esa actitud “lo que tú quieras papito rico” de la señora Batet afecta el bienestar y hasta la seguridad del ciudadano español?
Es una buena pregunta.
El sexo es sanidad y alegría, como digo siempre. En consecuencia, creo que desfogarse es lo mejor que podrían hacer Batet y Sánchez, por el bien de España. Desfogarse relaja mucho, y ayuda a ver el mundo de forma más sensata y equilibrada. Tal vez ya desfogada, la señora Batet se comportaría de forma menos sumisa con el presidente Sánchez, lo que redundaría en una mayor calidad democrática en el Gobierno de España.
Follen, por favor, por el bien de España.

4984
Miétcoles, 27 de abril de 2022
Pensaba escribir acerca de la infamia (general) de la política española, pero me doy cuenta de que el tema me interesa cada vez menos, a la mierda toda esa porquería, me digo. Pero. Hoy leo un reportaje tristísimo sobre una niña (dieciséis años) víctima de las monstruosas políticas de Identidad de Género y de “reafirmación de género” en España. Córtense o pónganse el pito y a base de hormonas tengan tetas ¡qué guay! vienen a decir las políticas y leyes trans a los niños y jóvenes españoles. Y no es sólo cosa de progres, socialdemócratas o izquierdistas, incluye al PP, todo comenzó en 2016 bajo el Gobierno de Rajoy. Por suerte, en este caso, la madre de la niña abusada (sí, abusada) no se dejó intimidar y consiguió denunciar el abuso y la violación de género que querían imponer a su hija.
Quitar o poner tetas, chochos y pitos es en España una política de Estado, y es una manera legal de abusar y violar de por vida a niños y jóvenes en España.

4983
Martes, 26 de abril de 2022
Y aún esto de 2013.
Domingo, 7 de julio. – Yo antes era muy bruto ya conocen ustedes mi baja extracción, pero he ido mejorando y ahora que estoy entrando en la quinta edad diría que mi brutalidad ha disminuido y hasta podría considerárseme refinado para algunas cosas. Para el aceite de oliva, por ejemplo. Este progreso lo atribuyo, en gran medida, a El Campero. Más que un restaurante El campero es un impulso civilizador. Confieso que toda mi vida me he resistido bastante a la civilización, como todo literato, pero eso ha cambiado en los últimos años y hoy en día me dejo hacer casi cualquier cosa por la civilización. También he dejado de ser literato y hasta he dejado de ser escritor en estos años. Se escribe mejor cuando uno deja de ser escritor. Pero como les decía, ahora (cualquier cosa que eso quiera decir), estoy sentado en El campero y están a punto de traer la mojama y está la manzanilla helada junto a la mesa y tenemos unas caras que me gustaría que ustedes estuvieran aquí para verlas porque definitivamente señoras y señores estos somos verdaderamente nosotros.
El Campero de Barbate, se entiende.

4982
Lunes, 25 de abril de 2022
Acabo de revisar galeradas del segundo volumen de Emanaciones (2012-2015). Las correspondientes a los años 2012 y 2013. Hoy comenzaré el 2014. Encuentro joyitas (ya conocen ustedes mi humildad) que penetran y alcanzan, casi, la membrana real.
Esto de 2013:
Lunes, 10 de junio. – Amanece un gran sol y salgo a verlo al jardín. Hay unos bichos acorazados rondando la parra. Aplasto dos o tres. Ahí se tumbaban no hace mucho tres muchachas desnudas. Con la cabeza inclinada, como si creyese en algo, pienso en tu fragante boca pienso en tus tetitas claras. Después voy hasta el manzano. Pulgones. En el rincón del sur bulle el enjambre sombrío como es habitual. La luz tiene podridos los dientes.
No hay que dejarse engañar.
Y esto.
Viernes, 5 de julio. – Subimos por un camino sulfuroso, de cromo quemado y adelfas. Faltan algunas horas para que digan algo negro los alcornoques y falta casi un día para que me haga joven la cerveza glacial. Lo del tiempo cada vez me cuesta más y cada vez es más raro. Jamón de sombra y aire, creo que dijo Manolo. Pero ya no estoy seguro. Todo es deslumbrante y el aire parece papel. Me viene a la cabeza la palabra celofán. ¡Celofán! Veo piedras lácteas y un balbuceo verde y hay un instante casi mineral en que cierro los ojos y estoy en Bahamas.
Asombroso.
Más tarde (fresquitos y veloces) por el parabrisas del coche puedo ver las almadrabas y tengo la certeza de que pronto llegará el momento en que me detendré al borde del agua y levantaré la cabeza y el cielo será un brocal.
Soy feliz. Todo ha sido en vano y nada ha sido en vano.

4981
Domingo, 24 de abril de 2022
Soy partidario de la mascarilla. Sobre todo en lugares donde haya muchos seres humanos. Los seres humanos en grupo, si se les ve bien, son una experiencia aterradora. Es más soportable si llevan mascarilla. Luego está el uso de la mascarilla como elemento de promoción artística. En el Leopold Museum, de Viena, encontré una que es un cuadro de Egon Schielle. Cuando voy al mercado con mi mascarilla de Schielle embellezco el tejido social, como dicen los políticos y los literatos, y desembrutezco un tanto al común mortal. Otra cosa fabulosa de la mascarilla es que la gente tiene más difícil apercibirse de que te burlas de ella: la boca delata mucho. Quiero decir, que no haré caso de las nuevas disposiciones gubernamentales respecto al uso de la mascarilla. No por el momento al menos.
Trataré de leer tres o cuatro horas.













