Estampas

1739

Viene el fotógrafo y dedicaré la mañana a fotografiar los cuadros. Es importante que las imágenes de los cuadros se parezcan lo más posible a los cuadros. No es fácil. Hasta en los catálogos de grandes museos uno ve imágenes de cuadros que no se parecen en nada a los cuadros. Imágenes donde lo verde es gris y donde lo rojo es morado, y así. Claro, ninguna imagen fotográfica será como el cuadro, pero la cuestión es que se aproxime lo más posible.

Haré una primera selección rigurosa, alrededor de treinta obras, de las cuales quedarán veinte para enseñar. Mi plan es proponer la exhibición a un museo o a una institución cultural no comercial. Una exhibición que estaría formada por cuadros de la PERIFERIA y por el primer panel del SUPERENSARTAJE. También me gustaría incluir, de alguna manera, la literatura concerniente al proyecto. Lo que he ido escribiendo aquí, y un texto que he escrito a manera de introducción al SUPERENSARTAJE. La muestra podría realizarse el año que viene, si aparece alguien interesado, se entiende.

Me gustaría que la exhibición tuviera lugar en Miami. Ningún sitio como Miami para entender estos cuadros, para disfrutarlos y para sentirlos. El hogar de las víctimas del castrismo debería ser el lugar donde se muestre por primera vez esta obra que es una dulce venganza pero sobre todo una burla y la definitiva desacralización de nuestro enemigo.

1738

Tenía pegado a una columna del estudio desde hace meses un boceto muy rápido a lápiz para un retrato de Raúl Castro. Tiene Raúl Castro un brazo alzado en el que sostiene una banderita y lleva un vestido de falda ancha de esos que usaban las mujeres cubanas en los años cincuenta cuando eran elegantes las mujeres cubanas y zapatos de tacón.

En mi cerebro el vestido es rosa, o rojo, con lunares blancos y el fondo del cuadro de un verde chillón y Raúl Castro lleva medias de malla de esas que usan en las películas las putas de cabaret (qué bajo han caído los habitantes de la isla si un tipejo así los gobierna).

La cabeza será el reto, no acabo de verla en mi cerebro y he decidido pintarla como he estado pintando algunos retratos en las últimas semanas a brochazos pastosos y monocromáticos. La cuestión es que el resto del cuadro lo veo como veo toda la PERIFERIA, en colores planos, fragmentados y muy decorativos. ¿Cómo funcionará una cabeza pintada en un estilo en un cuadro pintado en otro?

Veremos.

1737

Llega la niña de Israel y me confirma más o menos lo que ya sabía: que la religión es una forma de estupidez extremadamente peligrosa y que dios nos llevará tarde o temprano a la catástrofe. El mono humano ha tenido muchas ideas perniciosas pero la idea de dios es tal vez la más perniciosa de todas.

Me reafirmo, los “lugares sagrados” deberían ser bombardeados.

Por otro lado hoy amanecí con la polla muy tiesa. Y esto sin ganas de orinar, tómese nota. ¿A quién me habré follado en sueños? Es algo que me gustaría saber, puto cerebro.

1736

Hace poco hablaba con mi amigo Espada de los límites de la intimidad para un escritor y de la verdad por escrito, sobre todo. ¿Se puede escribir la verdad? Es la pregunta más importante de la escritura hoy. ¿Vale la pena escribir otra cosa que no sea la verdad de lo que pensamos sobre nosotros mismos y sobre los otros? Cada vez se hace más evidente que no. Pero tal vez no sea posible pagar el precio. Me digo. ¿Destruir nuestro mundo perder a los que queremos a cambio de escribir la verdad ¿En nombre de qué tomaremos este camino sin retorno? La verdad es una convención de nuestro entramado moral y simbólico, una creación de nuestro cerebro dictada por las conveniencias evolutivas. ¿Vale más que la felicidad, que la tranquilidad, que la natural seguridad de la simulación, que las conveniencias? Habrá que meditar al respecto.

1735

Murió el escritor García Márquez y aún dura el baboseo metafórico. Hasta la chica analfabeta pero novelista ha soltado su deposición. Y hoy he leído que el terremoto de anoche en México fue causado por la llegada de García Márquez “allá arriba”. El periodismo siempre puede caer más bajo y siempre puede ser un poco más estúpido. Por leer hasta he leído por ahí que si Cervantes y García Márquez; no sé que decir ante semejante idiotez.

A mí lo que siempre me ha interesado de García Márquez es por qué se prestó a ser el lameculos de Fidel Castro. Ya sé que el tipo de asesino de izquierdas alto, fornido, exuberante, despiadado y muy macho que es Fidel Castro, fascina. Pero eso no lo explica todo. Creo que hubo algo del síndrome del negrero. Llega el blanco rico y famoso (pero bajito) y de súbito está por encima de la ley gracias a su trato con el Amo de la finca, con el Macho Líder que lo instala en una mansión robada en la que vive a capricho como un negrero entre negros. Ha de ser una experiencia extraordinaria, supongo.

En la relación entre el Gran Macho Líder y el Premio Nobel, el escritor, a pesar de su poder su fama y riqueza, siempre fue la hembra. Ese es otro asunto interesante de la relación Castro-García Márquez que dejo aquí a los futuros historiadores.

Hay que añadir aún, que el Macho Líder llenó la casa robada que le regaló a García Márquez de micrófonos y cámaras y grabó sus quejidos más íntimos y filmó sus más comprometedoras posturas. Así fue la “amistad” con la que se llenan la boca hoy los cronistas de izquierdas, siempre tan canallas, pasando por alto la dimensión moral de la relación entre el escritor y el asesino. Y pasando por alto, naturalmente, a las víctimas.

Mientras García Márquez le olía el culo y le servía de recadero al castrismo y al dictador los cubanos eran torturados en las cárceles del dictador y eran fusilados y morían a miles en el mar intentando escapar del paraíso castrista que tan canallescamente defendió toda su vida el escritor García Márquez.

Mientras Reinaldo Arenas era torturado en las cárceles cubanas y mientras sus obras eran secuestradas y destruidas por la policía cubana, García Márquez le reía las gracias a Fidel Castro y vivía en su finca como el buen camaján oportunista y cómplice que era. Como el mayor cómplice intelectual de una de las dictaduras más siniestras de nuestro tiempo.

Lo digo aunque sea una obviedad porque si no lo digo yo, ¿quién va a decirlo?

En el primer panel de mi SUPERENSARTAJE, Garbriel García Márquez ocupa un tercer e importantísimo lugar. El primer lugar pertenece a Reinaldo Arenas, el único personaje del cuadro que no aparecerá ensartado (y que me perdone). Reinaldo ensartará a Fidel Castro y Fidel Castro ensartará a su vez, a García Márquez. El escritor colombiano se ha ganado ese puesto, emérito, podríamos decir, gracias a toda una vida de complicidad con la dictadura cubana y a toda una vida ejerciendo de lameculos intelectual oficial del castrismo.

Ha de hacerse justicia.

1734

El estudio, abril.

1733

Y ya que hablo de pintura con mensaje y demás excrecencias yo también naturalmente he pintado cuadros así, confieso; muchos. En Miami casi todo lo que pinté fue este tipo de pintura. Y hace dos o tres años, santocielo cómo acelera el tiempo, pinté aún un cuadro con grandes aspiraciones simbólicas se ve en el cuadro un coño blanco espléndido, de una mujer europea lógicamente, penetrado por una gran polla negra con sus huevos y todo.

La salvación de Europa se llama el cuadro.

1732

Lo del Líder sobre fondo negro no funcionó. Ahí se seca y lo repintaré. Fue poniéndose dramático y alejándose de lo decorativo y eso no lo permito. Creo que algo tuvieron que ver los recientes días grises y lo del cumpleaños que me desasosegó un poco. Voy recuperándome. No hay que bajar la guardia la pintura mensaje siempre acecha y la alcantarilla desemboca como se sabe en el llamado arte conceptual. Pero. Si es conceptual no es arte y si es arte no es conceptual, como se sabe.

Mientras seca el Líder dramático sobre fondo negro, he comenzado a trabajar en un cuadro tiulado, por ahora, Los héroes. Avanza bien. Son dos guerrilleros con boina y barba (las boinas son horrorosas ¿no?) que se miran de reojo deseosos e intentan darse la lengua en el centro del cuadro. Quiero que salgan amariconados pero muy machos que es como suelen ser los guerrilleros, pero sobre todo decorativos. El fondo del cuadro es azul y uno de los dos guerrilleros tiene la barba anaranjada.

Con lo de la venganza como vórtice pictórico se entiende hacer una pintura devotamente decorativa es difícil, pero lo voy consiguiendo.

1731

Inspiradísimo, pinto una cabeza del Che con la lengua afuera. El cuadro se llamará ¡Hasta la Victoria Siempre! ¡Venceremos! Aunque tal vez al final le ponga ¡Hasta la Lechita Siempre! ¡Venceremos!, porque por un lado del cuadro se ve un trozo de mi cuerpo con la polla tiesa naturalmente y a punto de soltarle la lechita al Che que está muy ansioso, se le ve en la cara.

Ah, los héroes.

El cuadro es una versión de otro, antiguo, de los primeros de la PERIFERIA, que se ha puesto un poco rígido en los últimos meses. Me apetecía volver al tema del Che con un mayor desparpajo pictórico (y general porque si mi vida avanza hacia algún sitio es hacia un desparpajo total) y sobre todo con el aumentado placer que nace de la confianza con que pinto ahora.

Sevilla me ha venido muy bien vengo muy trabajador les advierto.

Miro por la televisión lo de la Semana Santa allá y qué alivio haber salido a tiempo de aquel manicomio.

1730

Gran nivel de infección católica. Flota en el aire un hervor atroz y primitivo. En una vitrina un cristo que carga una cruz y el artesano le ha construido hasta unos hilillos de sangre de madera que le cuelgan de la frente. Cada dos metros hay una iglesia, una monja, una cruz, una sumisión a la mayor estafa jamás inventada y puede que sea un jolgorio no lo niego pero un jolgorio siniestro, quién lo podría negar. ¿Qué se celebra? Un asesinato. ¡Y la tortura! ¿A qué se canta? A la falsedad y el oscurantismo y a la negación del cuerpo y el placer y a fin de cuentas a la exaltación del horror y del dolor y a la negación de la vida en nombre de una tétrica patraña consoladora.

Aunque tal vez todo sea una excusa para beber y follar, cómo saberlo. Veo en una tienda la imagen de la virgen (¡pero madre!) con la cara llena de lágrimas pero también con unos sospechosos cuajarones blancos en torno a la boca y eso me anima y me hace concebir ciertas esperanzas.

Por la noche, presentamos el libro en un lugar muy acogedor. La gente se ríe y participa y yo estoy relajado y expansivo y no les ahorro nada, o muy poco. Una chica muy joven y hermosa se me acerca al final y quiere que le diga qué hacer con lo de la infidelidad. Si el sexo es amoral y la monogamia una perversión ¿cómo mantener una relación larga y estable? Hay que construir sobre al explosión química del amor (que dura tres o cuatro años) le digo, e insisto en que ella no es de nadie que ella es suya y que lo de la exclusividad sexual (tan publicitada por el macherío) y lo de la posesión romántica son estafas intolerables. Hay que ser libre, niña, la grandeza de un ser humano se mide por la cantidad de libertad que es capaz de soportar. Sí, ya sé que es difícil. Ella me mira con sus ojos límpidos y tiene la boca espesa y entreabierta y en fin me digo lárgate de aquí cuánto antes.

Y nos vamos a comer y a beber y bebiendo me pongo a pensar en si alguna vez me he follado a una andaluza. Pero cómo saberlo.

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