Estampas

3253

Desprecio el fútbol pero hasta hoy no había entendido bien por qué, al margen de lo obvio un juego estúpido un juego de y para mamalonazos, pero hoy ya lo he comprendido al fin: lo desprecio por lo que tiene de reafirmación tribal. Y esto no es asunto menor no me salgan con eso, es algo que está a punto de destruir todo un país España (y hasta Europa en camino) no es nada menor es un asunto crucial. Hay que estar de parte (es un decir) de los deportes que afirman y exaltan al individuo que triunfa contra otro individuo deportes que reafirman y exaltan la superioridad de lo individual sobre lo colectivo, deportes como el tenis o la natación por ejemplo. Los deportes que reafirman y exaltan la tribu la manada así el fútbol son siniestros por antonomasia y anti civilizatorios. Lo tribal, lo de las masas lo que agrupa a la chusma (toda masa es chusma) va contra la civilización. Ténganlo en cuenta los medios de difusión que dedican mil páginas diarias al fútbol y los poetas líricos de oficio poetastros y semejantes que sueltan a diario sus diarreas floridas y hasta filosóficas sobre el fútbol. Seamos responsables, señores (y no digo señoras porque las mujeres seres superiores al fin y al cabo escriben poco de fútbol) por favor.

3252

La estupidez ajena me produce una gran excitación (intelectual, eh, no es que se me ponga morcillona ni nada de eso). Así Messi, el futbolista. Ya antes del tinte rubio no podía ver fotos de Messi porque grandes espasmos sentía. Cuando se pintó el pelo de amarillo, la cosa alcanzó cotas considerables. Ahora se ha vuelto a repintar o qué se yo y se ha dejado la barba lo que acrecienta me parece la estupidez de sus facciones su cara de imbécil se ve potenciada quiero decir. Se puede ser estúpido y tener una gran cara de estúpido así el futbolista Messi, pero tampoco hay que exagerar que no se está solo en el planeta y hay gente sensible (como yo) que tienen que ver (y sufrir las consecuencias de ver) ese careto de analfabeto y de imbécil y de estúpido redomado a fin de cuentas.

3251

Leo en el jardín a la luz de un sol lentísimo las cartas que durante cuarenta años intercambiaron Johnny Dark y Sam Shepard. Qué libro hermoso. No sólo la escritura firme sino además un resonar heroicamente masculino que se siente leyendo y la consistencia de un tendón desabrochado y húmedo. Y el cielo de Kentucky y las planicies de Nuevo México. Al principio las cartas atañen a hombres jóvenes y erectos subidos a motocicletas, hombres en celo. Dark, que se folla todo lo que se mueve es un personaje intrigante, lo veo a partes iguales gaseoso y crudo algo como se sabe imposible. Shepard por su lado es un vaquero que ama a Beckett y que nunca será un intelectual sólo un escritor y que (hay tipos con suerte) termina a lomos de una joven y bellísima Jessica Lange, imagínense. Sin embargo la vida es lo que es y el tiempo pasa y nos lleva y allá por la página 250 o tal vez alrededor de la 300 aparece la pérdida y la muerte y su doliente trasegar. Y entonces el libro se llena de fantasmas y el cariño entre estos dos hombres adquiere una ternura insondable.

Quién tuviera un amigo así.

3250

El tema de los asesinos patriotas vascos de ETA y de la barbarie tribal vasca en general me interesa mucho. Creo que, al menos en parte, es por su semejanza con la barbarie tribal cubana y su imbecilidad de la Patria y el lugar donde uno nació y ese tipo de estupideces. No se dice lo suficiente que el horror cubano es un horror nacionalista: detrás de cada abuso detrás de cada humillación detrás de cada fusilado detrás de cada torturado detrás de cada pateado detrás de cada encarcelado y detrás de cada asesinado en Cuba hay una convicción patriótica hay un sentido de identidad nacional y un sentimiento nacional y hay un patriota cubano a fin de cuentas, es decir hay un impulso tribal y su racismo adjunto.

Hace tiempo escribí un diálogo imaginario entre dos patriotas vascos y el otro día lo encontré casualmente y pensé en que sigo pensando que si este diálogo hubiese sido real en algún momento en el País Vasco la realidad vasca sería muy distinta más decente y sobre todo la sumisión y la vileza del discurso de los intelectuales españoles y de los políticos españoles respecto al horror vasco tal vez sería diferente.

3249

Ceno con un amigo cubano (de los años de Miami) en Barcelona y terminamos hablando de Trump. También encuentra inexplicable mi amigo que los cubanos de Miami y de todas partes (creo) apoyen al Subnormal Anaranjado. Un hombre, es obvio, necesitado de tratamiento psiquiátrico. Estamos perplejos. Comparto con él mi tesis sobre el racismo de los cubanos, que odiaban y odian a Obama por negro (se muestra de acuerdo), y también comparto con él mi idea de que los cubanos adoran a los caudillos sin cerebro pero con grandes cojones (verbales) y eso explicaría en parte la adoración que tienen por el Subnormal Anaranjado.

Cenamos en un lugar muy agradable y un vino navarro y buñuelos de bacalao y como vivió unos años en Barcelona mi amigo, se interesa también por la situación catalana. A él como a mí le parece inexplicable que los españoles que viven en su país maravilloso España no hagan más que querer destruir el país que han construido con tanto esfuerzo. Las tribus españolas acabarán por destruir España, digo. Pero. Por qué. Esa es la pregunta para la que no tenemos respuesta. Entonces le hablo de mi teoría sobre la pulsión suicida de los habitantes de un país, así la República de Cuba, señalo, por qué se suicidó ¿por qué se autodestruyó una sociedad con magníficas perspectivas de progreso y civilización? Pregunto esto y nos quedamos en silencio apabullados al constatar el gran papel de la estupidez y la irresponsabilidad humana en la Historia humana.

(También analizamos, él es un periodista a la americana muy experimentado, la posibilidad de que los principales movimientos populistas españoles sean creación de la dictadura cubana y hayan sido inoculados en la realidad española vía Venezuela. Y llegamos a la conclusión de que es bastante posible).

3248

Llevo al perrito a la veterinaria una mujer larga y enjuta y me dice que como va a cumplir un año (la semana próxima) debemos castrarlo. Le pido detalles del asunto porque no me hace mucha gracia mutilar al perrito, así le digo. No es mutilar me dice ella pero es mutilar qué coño. Engordará, posiblemente, perderá su figura potente y estilizada tal vez, cuerpo de cazador de velocista raudo en la maleza que tiene. El proceso de convalecencia el postoperatorio como se dice será algo engorroso dice, pero yo lo cuidaré. Dice la mujer que la parte positiva eso dice es que se evitan o se reducen considerablemente las posibilidades de que padezca tumores testiculares o de próstata que es algo común una causa de muerte habitual de los perros. Vivirá más tranquilo. Es que se vuelven locos cuando tienen ganas, dice. Lo comprendo le respondo a mí me pasa lo mismo. El perrito mientras habla la veterinaria se ha sentado en mi regazo y la mira con esa expresión que tanto envidio una expresión que es sólo presente sin futuro ni pasado. Concertamos una cita para la operación. Pero. Veremos. Ya antes de salir a la calle con el perrito pienso tal vez sea mejor que muera de sus tumores como Rilke de su infección (si es que es verdad lo del pinchazo con la espina del rosal y el quiero morir mi propia muerte etcétera).

3247

Lo más importante en la vida es no perder nunca de vista la intrínseca ridiculez de las cosas.

3246

Pinto a Pedro Díaz Guerra y mientras lo pinto escucho al gran Bebo Valdés. Y toca Bebo la Comparsa de Lecuona. Qué maravilla toda la elegancia de esa Cuba desaparecida y ya irrecuperable en la música y en la manera de tocar el piano de Bebo Valdés. Y. En cuanto acaba. Ya saben ustedes como soy, pongo la misma Comparsa pero tocada esta vez por Chucho Valdés, el hijo castrista de Bebo. Y queda claro nuevamente como si hiciese falta la superioridad humana y musical y de todo tipo de la Cuba de antes la Cuba de Bebo Valdés. La interpretación de Chucho (qué nombre tan apropiado) el hijo fidelista y castrista de Bebo es puro virtuosismo sin resonancias y llegado un momento se permite hasta vulgaridades efectistas no tiene ni idea de lo que es la Comparsa de Lecuona la elegancia ejecutoria que exige y tengo que quitarlo porque me parece que poniendo a este Chucho estoy ofendiendo al padre, a Bebo Valdés, y ofendiendo a la Cuba que fue.


Patria

3245

Hacía mucho tiempo que no encontraba un escritor entre los escritores de (la llamada) novela negra. Ahora lo que hay es mayormente negra redacción rumiante tipo Dolores Redondo. Pero. Ted Lewis. Carter. Y es que cuando encuentras un escritor (que no es fácil) disfrutas mucho. Miren que yo no conocer a este Lewis a mí que me encantan las novelas ( llamadas) negras y que por leer novela negra (aunque sólo pude, también es verdad, con treinta o cuarenta páginas), me rebajo incluso a Dolores Redondo.

Pero. Carter. Los diálogos. Un gran escritor de novela negra siempre está en los diálogos.

“-Suponga que telefoneara a la policía y les dijera que en mi pensión hay un tipo con una escopeta que me ha dicho que va a liquidar a alguien.
- No lo haría.
-¿Cómo sabe que no lo haría?
-Porque sé que lleva las bragas verdes.
-¿Y eso qué significa?
-Piénselo.

Se puso a pensarlo.

Hubo un prolongado silencio en el que no ocurrió nada, excepto que abrí los ojos y me encontré con los suyos delante. No me miraba como si yo le gustara, pero tampoco tenía por qué gustarle. Las mujeres que llevan bragas verdes son así.”

Suelten ahora mismo háganse ese favor los bodrios de Dolores Redondo.

Corran. Carter.

3244

Pero salgamos ya del barrizal y de la bambolla cubana lo cubano está siempre condenado a la bambolla y al meneo y quitémonos de encima el hedor siempre abyecto del lugar donde nacimos y digan conmigo es domingo y soy un hombre feliz porque tengo por delante y por vivir como se dice un día entero con ella y saldremos a pasear el perrito y cocinaremos y beberemos vino fresco y algún gran queso además y eso que está apelotonado en la claridad amigos míos, para que lo sepan, eso que extirpa toda acechanza es que ella me quiere: yo lo he probado todo y no hay nada se los puedo asegurar que extirpe toda acechanza sólo su amor consigue para mí algo así y aunque Dios no existe, de eso podemos estar seguros, estoy este domingo luminoso a salvo y algo así es posible únicamente porque ella me quiere lo sé.

« Anteriores

Comentarios

© Juan Abreu, 2006-2011