Estampas
1106
El cielo parece algodón pero algodón después de haber limpiado alguna costra. Es uno de esos días en que pienso que debería dedicarme a la contemplación (de mi pito). Salgo. En el aire hay un líquido ralo. Todo mi cerebro me pide volverme hacia la luz.

1105
Ahora ya nadie se va de Cuba por motivos políticos. Motivos económicos. ¿Libertad? Hombre, a quién le interesa eso. Economía. Motivos económicos, fundamentalmente. Aunque ahora me entero de que algunos se van por cuestiones sexuales, como el escritor Abilio Estévez que ya no soportaba la homofobia, dice. Muy bien. Es un excelente motivo.
A mí, la verdad, que de Cuba ya no se vaya nadie por motivos políticos me parece consistente con la degradación de los cubanos. Los habitantes de la isla pavorosa llevan cincuenta años aguantando una dictadura totalitaria, pero de allí nadie (o muy pocos) se van por cuestiones políticas. ¿Política? No, ni hablar. Es que no podía comprarme calzoncillos de marca. Es que si me depilaba las cejas me decían mariquita. Es que no podía ponerme los rulos. No no no, nada de política. En lo absoluto. No. Qué va. ¿Política? Qué es eso. Es que no había rimel.

1104
Voy a Barcelona. En el tren. Cierro los ojos pero escucho qué horror. Me bajo varias paradas antes y camino. Voy por la acera del sol. Qué bien me vendrían un par de bombas de neutrones. Llego a Plaza Cataluña. Hay carteles colgados de las farolas. Hay un grupo de descamisados en tiendas de campaña en los parterres. Han arruinado las flores. Veo a un tipo apestoso con una camiseta del Che. El Che tampoco se duchaba, es verdad. Otro tipo luce colgajos de mierda petrificada en la cabeza aunque quién sabe tal vez sea pelo. Tenderetes. ¡La Revolución!, dice un gran cartel. Cuánta gilipollez. Tres o cuatro durmiendo la mona en el césped. Citas del puto Neruda. Aparece un montón de jovencitos y jovencitas gritando consignas: ¡Por qué nos dan por culo, si somos el futuro! Lo que queda de la Ilustración. Pobre Jovellanos. Sigo mi camino. Veo a una mujer blanquísima. Veo a un hombre retorciéndose. En Laie, compro Necesidad de libertad y uno de Paul Johnson. Empieza a dolerme la cabeza. Vuelvo al tren. Cierro los ojos pero escucho qué horror.

1103
Todo está morado y nos sentamos a escuchar los pájaros. Hay uno que tiene un canto muy elaborado. Algo así como un fuelle diminuto que termina en una campanilla que comunica con una lámina de zinc finísima que zumba y al final se rompe cual cristal. El árbol de las maravillas suelta esferas redondas que caen lentamente y se funden con el morado y es muy lindo de ver. Hay un temblor hay pelusas que vagan hay una liviandad. Durará muy poco, son las veinte y cuarenta y en cualquier momento llegará la oscuridad. El canto se repite cada treinta segundos. Lo he comprobado. Cuando tenía yo como trece o catorce años una muchacha se sacó la teta y me la metió en la boca. Chupa, dijo. Yo cerré los ojos y cuando los abro ya está aquí la oscuridad.

1102
Mientras Fernando VII perseguía torturaba y asesinaba a los liberales y los afrancesados, Goya pintaba en las paredes de su casa. Sarturno, las Parcas. Dice Hughes que Construcción blanda con judías hervidas (Premonición de la guerra civil), de Salvador Dalí, inspirado en el Saturno de Goya, es con mucho la mejor obra acerca de la guerra civil española, no el Guernica de Picasso. No puedo estar más de acuerdo. Yo cuando me paro delante del Guernica casi me asfixio de la cantidad de oportunismo y de babosería sensiblera que resuma.
En Burdeos, en el exilio, Goya pinta a un viejo columpiándose. Miren como se eleva risueño muy cerca del fin convertido en una especie de duende socarrón y atrabiliario.
Ya sé que no pero al mirarlo pienso que la perfección artística tiene una impronta moral.

1101
Sigo en el sofá. Por un agujero en el pijama se me sale el pito.
-Eh, pon la televisión.
-¿No ves que estoy leyendo?
-Con lo que me ha costado romper la tela, déjame disfrutar de las vistas.
-¿Qué vistas?
-Eso, pon la televisión.
-Estoy leyendo. ¡Imagínate que a Goya lo investigó la Inquisición!
-A mí la pepa…
-Vaya, no sabía que estuvieras interesado en la Constitución…
-Qué Constitución, la pepa.
-Santocielo.

1100
Estoy en el sofá. Voy llegando a la conclusión de que los borbones son subnormales y además parece bastante evidente que es una lástima que perdieran la guerra los franceses. Acaba de regresar del exilio el asqueroso Fernando VII y el pueblo se lanza a las calles a vitorearlo y a protestar contra la Constitución de 1812 (¡la famosa Pepa!).
Oigan lo que va cantando el pueblo: Vivan las cadenas / viva la opresión / viva el rey Fernando / ¡muera la nación!

1099
En la televisión, la viuda de un asesinado por la banda de patriotas vascos conocida como ETA. Ese día, recuerda la mujer, mataron a tres. Llegaron los pistoleros y en plena calle y en medio de un evento deportivo en Bilbao, creo, u otra ciudad de la provincia vasca, dispararon a sus víctimas. Cayeron los tres hombres. Uno de ellos, el marido de la mujer a la que yo estoy mirando en la televisión, aún vivo, trató de meterse debajo de un automóvil para protegerse. Entonces, el público vasco reunido allí para presenciar el evento deportivo comenzó a gritar: ¡Hay uno vivo, hay uno vivo! Y lo señalaban con el dedo para que los asesinos, que ya se marchaban, supieran que no habían completado su trabajo. Los etarras volvieron, y remataron al herido.
La Patria Vasca.

1098
Algunos pueblos merecen la libertad y la independencia. Otros no. Es falso que la libertad y la independencia sean lo mejor para todos. Los cubanos, por ejemplo, a lo más que podemos aspirar es a una libertad y a una independencia vigiladas y controladas por otro pueblo más civilizado. Como pasa en Puerto Rico. Qué maravilla Puerto Rico. En Cuba deberían haberse quedado los ingleses. Con los ingleses ahora seríamos un pueblo civilizado y no un pueblo autodestructivo y en fin el pueblo de salvajes que somos. Tendríamos que beber ese té asqueroso que beben los ingleses y tendríamos a esa bruja por Reina pero sería sin duda alguna un bajo precio a pagar. La tutela inglesa no permitiría los desmanes, la vileza, la violencia y la bajeza moral y en fin el relajo que constituye nuestro ser natural.
Así que lo de la libertad y la independencia, sí, pero con orden. No queda más remedio que aceptarlo. Hay pueblos serios hechos para la libertad y la independencia y pueblos de relajo. Sólo hay que mirar a Latinoamérica para saber que esto es verdad. Ya sé que no es políticamente correcto, pero alguien tiene que decir la verdad. Lo mejor que podría pasar es que los pueblos serios colonizaran a los pueblos de relajo. Les aseguro que todos viviríamos más tranquilos y el mundo sería un lugar bastante menos horripilante.

1097
He vuelto a leer estos días los poemas de Eddy Campa. El poeta aparece en una novela que estoy escribiendo. Una novela sobre el Miami de los años ochenta.
Leyendo a Campa pensé que es muy divertido que los poemas más hermosos que haya escrito un cubano en las últimas décadas, los escribiera un cubano exiliado y homeless. Un cubano de Miami. ¿No les resulta divertido que un poeta miamense pobre y vagabundo pero libre haya escrito mejores poemas que cualquier poeta de la turba de hombres nuevos universitarios de la llamada Revolución? A mí sí.
El Hombre Nuevo, la Educación en Cuba, la Cultura que trajo la Revolución. Cuánta porquería se ha hablado de todo eso pero allí ni un poeta que valga un carajo.
Miro el jardín luminoso y suelto una risita.

















