Estampas

2827

Todo el que tenga fotos de los fusilados del fidelismo, por favor, que me las envíe, mi propósito reitero es pintarlos a todos e ir confeccionando, un inmenso retablo de asesinados (da igual si las fotografías proceden de archivos privados o públicos, de un álbum familiar, de libros, o de revistas de la época). Y digo asesinados porque desde 1959 en la isla la llamada Justicia está al servicio de la dictadura así que todo juicio allí celebrado ha de considerarse ilegal y fraudulento. Hasta hoy, las fotografías en mi poder constituyen una pequeña porción del total de fusilados. Necesito ayuda, y desde aquí la solicito.

2826

Leo otra vez la famosa conferencia de Foster Wallace en la Universidad de Kenyon un discurso hermoso y es impresionante ver a Foster Wallace debatirse en su afán de sentido y aconseja vivir en la verdad y en la auténtica libertad, que, dice, es la de vivir conscientemente a cada momento sin desesperar sin dejarnos arrastrar por nuestra factura de fábrica ( es decir por el yo producto evolutivo necesario para que tus genes sobrevivan a toda costa haciéndote creer que el Universo es ese yo que percibe, enuncia, juzga y analiza y al que finalmente consigue encontrar sentido mediante la compasión, el arte, la moral o cualquier otra invención de ese yo), debatiéndose, Foster Wallace, que como se sabe a los cuarenta y seis años se mató.

2825

Al despertar y mirando agitarse el olivo me pongo a pensar en el yo por la conversación de ayer, supongo, y llego a la única conclusión posible: el yo es una ficción y por tanto nosotros mismos en todo lo que concierne al lenguaje, la consciencia o el intelecto, somos ficción. Tenemos la ilusión de que somos fundamentalmente nuestro yo, pero no es cierto. Nuestro yo representa sólo una parte ínfima de las actividades de nuestro cerebro, actividades para las cuales no cuenta para nada con ese yo, que nos parece el centro del Universo pero que es sólo una necesidad de la evolución: sin ese yo el chimpancé humano no hubiera sido viable.

Todo lo que se elabore mediante el lenguaje en torno a actividades de nuestras vidas una vez que estas actividades dejan de ser hechos y pasan por el yo, se convierte en ficción.

Sólo hay ficción. Sostener que hay un territorio ajeno a la ficción en cualquier hecho vivido pasado por el lenguaje y el yo, es ridículo, y es, naturalmente, ficción.

2824

Comemos en casa de mi rubia favorita, calamares rellenos, cada día todo lo de mi rubia favorita es más apetitoso qué les puedo decir. Bebemos vinos blancos sedoso uno plumoso el otro y después un rojo descascarado en el buen sentido y una vez libre de la cáscara debajo encontramos una yema pulposa y consistente. Mi rubia favorita me abraza mientras estoy aún a la mesa y huele bueno bueno es mejor que no lo diga mi cerebro qué depravado.

Y ya que estoy en el cerebro hablamos durante la comida de esa gran invención suya, el yo, qué sería de nosotros sin esa invención y hablamos también del libre albedrío que no existe como se sabe pero sin cuya ilusión no es posible vivir. Al menos vivir sin enloquecer o suicidarnos, se entiende.

El té verde al final ni es té ni es verde ni nada y no sé cómo le perdono a esta mujer que no tenga sencha japonés. Aunque he de reconocer que después el oporto mejora considerablemente las cosas.

2823

Hermanos al Rescate. Pablo Morales. (Asesinado por Raúl Castro mientras rescataba balseros en el Estrecho de La Florida) Oil on canvas, 50 × 50 cms.

2822

Paglia: “El calentamiento de pollas es una realidad universal. Forma parte de las implacables pruebas de las mujeres y de las frías comparaciones en busca de compañeros potenciales. Los hombres son capaces de hacer cualquier cosa para obtener el favor de las mujeres. Las mujeres literalmente prueban a los hombres. ¿Qué puedes enseñarme?, en la cama y fuera de ella. Si las feministas de clase media creen que dirigen sus vidas amorosas con perfecta racionalidad, sin influencia de los instintos o de la biología, son imbéciles”.

Bernhard: “Mi trabajo en el aislamiento, con todo el peso de sus manifestaciones, que es mucho más duro de lo que se imagina la actual y estúpida sociedad de masas, con toda su hipocresía sociológica y filosófica y seudopolítica que quisiera abarcarlo todo, me resulta perfectamente conocido por su peso totalmente despiadado, y mi compromiso no puede ser mayor”. “ Hay tantas cosas absurdas que es para echarse a llorar, pero yo no lloro, sólo desprecio. Y me burlo por dentro”.

2821

Uno va aflojándose y acobardándose y en general enmierdándose y tiende naturalmente al corral. Para combatir esa abyección, cuando veo que estoy ya con un pie dentro del corral, leo a Paglia. “Condeno todos los códigos de expresión y defiendo la ofensa por su valor intrínseco, como herramienta de ataque contra la opinión recibida y las presunciones no cuestionadas”. “Tenemos el derecho democrático a ofender”. Y leo sobre todo al gran Thomas Bernhard. “No hay nada más repulsivo ni absurdo que leer en público”. “Estoy en la montaña de Ohlsdorf, porque la concentración es para mí importante y el cartero me ataca los nervios, ya que no me trae a casa más que ridiculeces que me indignan, un montón de papel estúpidamente impreso como si el destinatario fuese idiota. ¿Podría responderme la pregunta de por qué los editores publican rápidamente lo que la gente muy joven escribe en muy poco tiempo, sin ningún esfuerzo, sin ningún genio y de forma muy estúpida?”. “Estimo que mi nombre debe aparecer lo mínimo posible en periódicos y radios. Si oigo mi nombre en la radio, me veo en medio de la porquería, si leo mi nombre en el periódico, creo estar en una cloaca”. “Nunca se está suficientemente en contra”.

Y me voy sintiendo mejor.

2820

En la pared del estudio los retratos de los cuatro muchachos de Hermanos al rescate y han quedado bien. Creo. Las fotos de los fusilados son cada vez más difíciles de encontrar así que voy haciendo a los que aparecen, y repintando los que lo necesitan, que son bastantes, yo soy además muy aficionado a lo de repintar. Con variada fortuna, a veces los mejoro y a veces los echo a perder y tengo que empezar de cero. He pensado en pintar a los estudiantes mexicanos que asesinaron los narcos o la policía (o ambos), y también a los asesinados en el Remolcador 13 de Marzo y hasta a los asesinados por ETA. Soy un hombre excesivo, sabrán.

No sé lo que haré primero pero tampoco importa mucho, por lo pronto he buscado las fotos de los niños que mataron los fidelistas en el remolcador los embistieron con naves de guerra hasta que se hundieron y se ahogaron en el mar. Entre los niños ahogados una niña que sólo tenía cinco meses cuando la mataron los Castro había que matarla una enemiga de la Revolución y del Pueblo, naturalmente.

2819

Estoy pintando gente asesinada por Raúl Castro cuando veo a Raúl Castro en Francia y en lo primero que me fijo es en que lleva al yeti, va acompañado a todas partes por el yeti. Me quedo mirando al yeti que sigue a Castro yo la primera vez que lo vi pensé que era el marido de Castro pero alguien me dijo ¡pero niño qué dices si es el nieto!; ah sí, respondí pero sin creérmelo porque la loca es astuta y puede haberse inventado que el yeti es su nieto para poder llevar al bugarrón a todas partes sin levantar sospechas. El presidente francés va junto a Raúl Castro y su yeti e incluso en la televisión puede verse con la mayor nitidez que tiene el culo húmedo ya baboso el presidente francés, algún negro superdotado habrá traído Castro en su escolta, colige el presidente francés, o tiene la esperanza de que el yeti lo ensarte a él también el caso es que apenas puede contenerse el presidente su cuerpo reacciona ahí mismo sobre la alfombra roja ha perdido el control. Se muere de ganas pobrecillo está a la vista y con esa cara que tiene de que siempre se la sacan antes de alcanzar el climax como se dice, da lástima, qué malos son los bugarrones franceses, pienso. Aunque especulo, claro, tal vez sean bugarrones árabes los que se follan al presidente o Castro le manda periódicamente isleños bugarrones expertos pero con instrucciones precisas de dejar insatisfecho al presidente francés ya saben ustedes lo retorcida que es la alta política.

Sigo trabajando mientras disfruto del gran espectáculo qué duda cabe el culo mojado del presidente francés es un colosal espectáculo que me llena de satisfacción pobre loca lleva el culo jadeante podría decirse, pero lo mejor es el yeti.

¿No?

2818

Leo que ha muerto en la capital pavorosa Antonio Alejo, maestro. Alejo insuflaba en la atmósfera sucia de la ciudad una luz que era la luz del arte. Entre la mediocridad del profesorado de San Alejandro, brillaba Alejo. En lo que al joven Juan Abreu concierne, Alejo no era un profesor de Historia del Arte, sino una puerta que llevaba al mundo exterior. Sus clases tenían algo de sanación, de limpieza. Yo quería a Alejo, y a veces nos veíamos fuera de la escuela y hablábamos de arte, naturalmente. Cuando llegaron los días de Mariel, fui a despedirme de Alejo y, para que no me olvidara, le regalé uno de mis cuadros. No hablamos de mi partida, eso podía comprometerlo, pero ambos sabíamos.

Muchos años después, ya en Barcelona, alguien me dijo que Alejo había preguntado por mí, y lo llamé a La Habana. En la distancia su voz era la misma. Pero. Insistía mi maestro en la razón de la llamada, y no parecía alegre sino muy preocupado. Sentí una enorme tristeza, y apenas hablé mientras Alejo me aseguraba que él no había preguntado por mí, y añadía sin venir a cuento que viajaba sin problemas y que gozaba de total libertad en la isla.

No debí llamar. Ahora cuando recuerdo a Alejo lo que recuerdo es a un hombre aterrado.

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© Juan Abreu, 2006-2011