Estampas

1804

“Si Alarico II hubiera resistido ante Clodoveo, es perfectamente plausible imaginarse una Europa occidental dominada por una hegemonía pangoda, mientras una Roma esmirriada se echaría para atrás ante el doble avance del arrianismo y la ortodoxia bizantina, en cuyo caso Francia jamás habría nacido, o lo habría hecho en otra parte o de una forma distinta. El poder futuro del papado, que los francos estaban destinados a promover, podría no haber aparecido.”

Pero Clodoveo mató “de propia mano” a Alarico y Francia nació en la batalla de Vouillé.

La importancia de un hombre.

1803

Camino junto al mar y la mañana es un caracol. Siempre pienso en Reinaldo cuando camino junto al mar. Sé lo que hubiera dicho ante este mar helado: el mundo es inhabitable. Y casi tiene razón. Qué desperdicio todo este mar helado en el que no hay forma de meterse. Pero paseamos, eso sí, circunvalando la luz, y haciendo como que estamos junto al mar, un mar caliente quiero decir, que es el único mar que hay.

Ayer leí hasta tarde y en las historias de los reinos desaparecidos de Europa lo que encuentro mayormente son matanzas grandes crueldades y el sangriento y persistente rebuzno de las tribus.

Pero todo muy bien contado, y ameno, y muy interesante.

1802

¡Gurumelos! Ese es mi grito de guerra a pesar de que hemos venido a la sierra a comer jamón. Y no grito además ¡tomates! porque la palabra tomate carece de trasfondo y de órganos genitales. Sin embargo, gurumelo, es una palabra resonante y con los órganos genitales perennemente aceitados.

Así encaramos Zahara, ahítos de jamón y gurumelos y de unos tomates como tajadas de sandía, dulces y melosos como el coño de la Luna si la Luna lo tuviera.

Y ya de noche en la sierra de Aracena gritan las ranas y antes de irme a dormir leo un rato el libro de Davies

1801

He tapado al Apóstol (el busto del Apóstol) y he vuelto a pintarlo pero de cuerpo entero, inspirándome (diríamos) en la famosa foto en la que se ve al Apóstol de pie en un sendero de tierra delante de unos matorrales y corbata y levita negra y los brazos a la espalda y el rostro que denota cierta fatiga alta y serena. La foto se la hicieron en Jamaica poco antes de morir y en ella ya más que un ser humano es una estatua. El Líder, por su parte, sigue arriba flotando ensartado y los colores se han ido haciendo crudos bien cortados y sobre todo la cabeza me gusta con su rojo ennegrecido y su ojo amarillo y su verde acerado en torno a la boca y los cremas y los rosas apolismados.

Pero lo importante es decir sencillamente que he cambiado la figura del Apóstol en el cuadro donde ensarta al Líder y creo que ahora está mucho mejor.

1800

Hoy no sé por qué pensé en mi padre al despertar. Pensé qué bien mi padre enterrado en Miami y no en esa isla espeluznante. Imaginen mis despertares si mi pobre padre estuviera enterrado en esa isla espeluznante, qué tristes despertares serían. Lo de la tierra patria y lo del lugar donde uno nació es una estafa y un fraude como no me canso de decir y una manifiesta forma de imbecilidad tribal. Cuando alguien te hable en nombre de tu Patria y de tu Pueblo ya puedes ir haciendo las maletas porque si de algo puedes estar seguro es de que ese hijo de puta tiene planes siniestros que te incluyen y que dentro de poco ese patriota será rico o más rico y poderoso o más poderoso y tú serás menos libre más esclavo y posiblemente estés además en la cárcel o muerto.

Hay que huir lo más lejos posible del lugar donde uno tuvo la desgracia de nacer esa es la única actitud sensata y, naturalmente, nunca regresar. Ni muerto. Hay que dejar un testamento (como el mío) donde se estipule de manera muy clara que las cenizas o restos o lo que sea deben ser lanzadas en cualquier rincón o basurero siempre que sea un rincón o basurero remoto, muy remoto respecto al lugar de nacimiento lo más alejado posible del llamado “lugar natal” y que esto, ha de advertirse, conviene que sea respetado porque como uno conoce a los seres humanos ha dejado una cantidad sustancial para pagar a un asesino que se encargará de ejecutar sin piedad a quien viole esos deseos, nítidamente expresados en el testamento, de que las cenizas o restos se depositen al menos a diez mil kilómetros de distancia del lugar donde uno nació.

Diez mil kilómetros de distancia es lo que considero una distancia mínimamente sanitaria.

1799

Bueno bueno qué gran tarde ahí está el Apóstol, su busto de yeso más bien, ensartando al Líder. Todo mientras yo escuchaba música mexicana de mariachis y cosas así ah, y también a María Grever, esa maravilla. No es que esté terminado, lo cierto es que no está ni remotamente terminado el cuadro, pero el Líder flota muy bien en el extremo de la manguera marmórea, diría yo, del Apóstol y me ha causado una gran impresión verlo, y hasta cierta alegría tengo que decirlo.

El Líder tiene su punto siniestro como de costumbre pero es muy decorativo y así debe ser, ya he hablado muchas veces aquí de esta aparente contradicción. Que no es tal. Se trata de meterse detrás de la primera capa de la vida y si uno lo hace descubre que todo, incluso lo más horrendo (como los Castro y su dictadura en este caso), pertenece a una corriente ridícula uniforme que es la corriente de la naturaleza humana y en consecuencia todo debe representarse tal y como es sin sentimentalismos porque la infinitud de nuestra ridiculez y nuestra insignificancia así lo exige.

1798

Le estoy dando vueltas desde hace días al cuadro en el que El Apóstol ensarta al Líder. Al Apóstol lo estoy viendo por el momento como una estatua y le pondré una polla como una manguera al extremo de la cual y suspendido en el aire con las patas abiertas estará el Líder felizmente ensartado con su banderita cubana y su dedo admonitorio. El Líder lleva más de medio siglo utilizando al Apóstol (que era, en general, un buen hombre) para justificar sus crímenes sus robos y sus tropelías así que ya va siendo hora de se ponga fin a esta injusticia.

Para mí obviamente es un placer ayudar haciendo que el Líder sea visto como lo que realmente es: una grotesca pájara reprimida que siempre ha ido de macho máximo por el mundo pero que toda su vida lo que más ha deseado es que alguien lo ensarte.

1797

Voy a Barcelona y ahí frente al Zurich me encuentro a un grupo de revolucionarios con altavoces y todo y llaman a la rebelión y a la infitada y los himnos que suenan en los altavoces son fidelistas ¡adelante compañeros! y toda la misma mierda que tuve que aguantar allá en la pavorosa durante años. Me detengo a mirarlos, son un grupito y reparten panfletos y desde ya les digo que estamos bastante a salvo porque con esas barrigas cerveceras esa pinta de porreros y esos culos gordos típicos de la progresía española la victoria de la Revolución parece lejana.

Pero. Por si acaso, subo a la FNAC enseguida y me pongo a disfrutar del aire acondicionado porque recuerdo que cuando triunfe la Revolución ya no habrá.

1796

Me pinto con gafas.

1795

Salí temprano y compré jamón del bueno y caminé casi cuatro kilómetros al solecito muy agradable y también compré pan de nueces y un vino mejor que los que tengo abajo en el fresquito, que ya son buenos, advierto. Fui como de costumbre mirando culos y tetas y me lo pasé muy bien.

Por la tarde trabajaré en una cabeza de mi madre que empecé hace días y en el cuadro de la Presidenta del CDR y Alicia Alonso con el que estoy muy satisfecho, la verdad. Ya era muy tarde ayer cuando me senté a mirar el cuadro de la Presidenta casi terminado y me entraron ganas como me pasa a menudo en momentos así en que estoy muy contento conmigo mismo de que alguien me la chupara. Pero a quién se la chupan, por mucho que se lo merezca como es mi caso, cada vez que tiene ganas, me dije, y estuve aún un buen rato sentado frente al caballete mientras la noche caía.

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