Estampas

3365

25 de septiembre de 2017

Veo por todas partes, en los diarios y en las televisiones y hasta en la boca de los críticos de la sublevación nacionalista independentista y fidelista catalana, que “es legítimo ser independentista”. Que dentro de una democracia como la española, es legítimo ser independentista. Lo dicen como para dejar claro lo democrática ¡faltaría más! que es la democracia española. Pero. Vayamos al diccionario. Legítimo: (1) “Que ha sido hecho o establecido de acuerdo con la ley o el derecho”. (2) Lícito. (3) Cierto, genuino y verdadero en cualquier línea. La palabra viene del latín: legítimus, que significa “fijado por la Ley”.

Es decir, que la palabra legítimo no sólo no tiene nada que ver con el independentismo sino que significa lo contrario. ¿Legitimidad de los independentistas? Mojigangas. Pamplinas. El independentismo dentro de una democracia como la española es ilegítimo. Amén de ilegal, estúpido, xenófobo y tribal.

Por tanto, y parodiando a mi payaso diputado favorito: ¡Saquen sus sucias bocas de la palabra legítimo!

3364

24 de septiembre de 2017

“La superioridad del cuerpo de las mujeres es incontestable. Para empezar tienen tetas. ¿Qué puede compararse a unas hermosas tetas? Nada. Hay tetas superiores, estéticamente hablando, a la Victoria de Samotracia o a las Puertas del Paraíso de Ghiberti. Y miren que para mí las puertas de Ghiberti son de una belleza suprema. Pero a pesar de eso, tengo que reconocer que hay tetas más bellas. La verdad es la verdad. Yo me he encontrado tetas en las que me hubiera quedado para siempre. Quiero decir que he metido la cabeza entre esas tetas y he pensado ay, si pudiera quedarme aquí, ¿qué sentido tiene salir de aquí? Ninguno, claro está. No tenía ni tiene ningún sentido sacar la cabeza de entre unas tetas así. Pero eso es lo que tiene de jodida la vida, que cuando encuentras un lugar donde quedarte para siempre feliz, no puedes quedarte. Yo he estado en ese lugar maravilloso del que no quieres marcharte, en ese lugar en el que podrías ser dichoso para siempre, y ese lugar está entre unas tetas de mujer”.

De sexo (Hypermedia, 2017.

Comprar, aquí.

3363

23 de septiembre de 2017

Sospecho que los catalanes (o al menos una parte sustancial de los catalanes) están dejando de follar lo digo porque cada vez se parecen más a los vascos y el no follar ya se sabe lo que ha hecho a los vascos que al menos 300.000 de ellos ya no distinguen a un asesino de un ciudadano normal. Es lo que tiene el no follar que empiezas a delirar y aunque vives en una sociedad rica y libre y en plena democracia y aunque eres un privilegiado si se te compara con los habitantes de otras regiones de España, cuando despiertas cada mañana lo haces en Corea del Norte, Cuba o Gambia. Y no hay quién te convenza de que no estás en Corea del Norte, Cuba o Gambia y sales a la calle como un subnormal (cosa que, por cierto, no podrías hacer si estuvieras verdaderamente en Corea del Norte, Cuba o Gambia) a pegar alaridos y a hacer el chimpancé para reclamar libertad y democracia y a protestar porque vives sojuzgado y oprimido. Es lo que tiene el no follar.

Ya sé que no se ha pedido mi experta opinión sobre cómo solucionar el problema catalán. Pero. Como me gustan tanto los catalanes (sobre todo las catalanas) y creo que facilitar e incentivar lo del follar podría ayudar, la daré de todas formas: traigan negros.

3362

22 de septiembre de 2017

Y en la mañana gris (los diarios supuran sus mojigangas) y para fortalecer mi espíritu (sea eso lo que sea, y me temo que es sólo una palabra) y mientras la poca fe que tenía en los seres humanos mengua a toda velocidad (qué ralea qué panda de cobardes y mierdecillas y miserables santocielo qué sentido tiene toda esta mierda) sigo leyendo a Revel. “No hay géneros, solamente hay talentos. Más aún: no hay talentos, solamente hay textos”.

Y sigo releyendo al Maestro naturalmente porque en días como hoy resulta imprescindible: “En el fondo, la gente es mucho más horrible de como se la puede describir. Esa es mi opinión”.

3361

21 de septiembre de 2017

Ayer leí de un tirón Los náufragos del Batavia, un librito suntuoso (muy breve, ay) de Simon Leys y después seguí con las memorias de Revel, un hombre muy inteligente pero aún mejor y más importante un escritor decente (cosa rara dada la indecencia que suele caracterizar el mundo intelectual y libresco). Y en la página cuatrocientos uno encuentro esta definición, de las mejores que he leído sobre la izquierda y las ideas de izquierda: Las ideas de izquierda son una contraseña, un vínculo tribal, no un método de acción para mejorar la condición humana.


La oportunidad

3360

20 de septiembre de 2017

Por fin los primeros arrestos. Pero sigue la cháchara. Que si hay que dialogar después del 1 de octubre, que si el llamado problema catalán es un problema político. No lo es. Es una sublevación. Hay que suspender la autonomía catalana, y hay que desbandar a los mossos. Un cuerpo policial español no puede tomar partido contra el Estado español sin ser disuelto de inmediato, movilizando al Ejército si es necesario.

El PSOE, como era de esperar, intenta subvertir la acción del Gobierno contra la sublevación de los nacionalistas catalanes y los populistas fidelistas catalanes, porque lo más importante para el PSOE es el PSOE y el odio al PP. Pero. El Gobierno español hoy (nos guste o no quién lo encabeza), como en aquella hermosa escena de Master and Commander, es España. Ese navío que se dispone a entrar en combate no es un partido u otro, es España. Los nacionalistas catalanes y los fidelistas de Colau y su Pisarello (o al revés) han perdido toda credibilidad ciudadana, se han convertido en soldados de una sublevación contra España y contra los ciudadanos españoles. No hay nada que dialogar, se dialoga con ciudadanos, no con soldados de una sublevación contra la democracia y la libertad y la igualdad de los españoles. El tiempo de los diálogos, si lo hubo, ya pasó. Ahora, en nombre de los españoles libres e iguales el Gobierno español tiene la obligación de derrotar a los sublevados. Contundentemente. Antes del primero de octubre.

3359

19 de septiembre de 2017

Si hay algo que no he llegado a entender, después de muchos años de vivir en España, es el complejo de inferioridad que parecen sentir muchos españoles (sobre todo los políticos) respecto a los catalanes. Vivo entre catalanes y con catalanes y hago con ellos lo mismo que hago con cualquier otro español o española, incluso todo lo sexual, claro. Y mi percepción es que los catalanes son españoles con sus virtudes y sus defectos como cualquier otro español. ¿Por qué creen entonces muchos españoles que los catalanes son especiales o superiores o que se les debe algo? Razones para ese complejo de inferioridad no hay ninguna, naturalmente (salvo las racistas). Por eso me alarma tanto que intelectuales, periodistas y políticos españoles (y gente así) declaren que hay que dar a los catalanes esto o lo otro para que estén contentos en España. Que hay que concederles no sé qué privilegios y autogobiernos para que se sientan amados y se sientan aceptados. A mí todo esto me parece grotesco, e infantil. ¡No están contentos! Bueno, y qué. ¿Por qué habría de importar más el estado anímico de unos españoles que el de otros? ¿No están contentos? Pues que hagan lo que hace cualquier ser humano común y corriente para alejar las tristezas, para alegrarse. Sea lo que sea, según cada cual. A mí por ejemplo me funciona acariciar al perrito, leer un buen libro, ver una película divertida, trabajar (sí, trabajar me alegra) o abrazar y oler a mi mujer (eso me pone muy contento) o burlarme de algún lameculos castrista o de la izquierda española. O follar. O hacerme una paja. Lo de la paja es muy efectivo, doy fe.

Así que ya saben.

3358

18 de septiembre de 2017

Cuando llegué a Cataluña vi que todo el mundo era ferozmente antifranquista, y me pareció bien, el dictador y asesino Franco, claro. Pero después me puse a leer y según la Historia los catalanes fueron bastante franquistas y además se beneficiaron mucho de la dictadura franquista, grandes negocios y mucho dinero hicieron los burgueses catalanes y los industriales catalanes etcétera con Franco. Y entonces ya todo me empezó a parecer un poco hipócrita y la pose antifranquista feroz de los catalanes, falsaria y oportunista. Los hechos son los hechos y la verdad es la verdad y hay que vivir con ella.

Por otro lado, ya que hablo de dictadores diré que todas las dictaduras son espantosas pero las de izquierda son mucho más espantosas que las de derecha. La diferencia entre las dictadura de derecha y la de izquierda, decía Reinaldo, es que en la de derecha te dan una patada en el culo y puedes gritar y en la de izquierda te dan la misma patada en el culo y tienes que aplaudir. Yo creo que existe otra diferencia muy importante. Los dictadores de derechas (como Franco o Pinochet) no odian a su país, y por lo tanto a pesar de sus crímenes, desean que sus países prosperen. Los dictadores de izquierdas por el contrario, odian su país, los Castro en Cuba son el mejor ejemplo. Y como lo odian, traen con ellos amén de los crímenes habituales, hambre, miseria y atraso y una degradación moral y un envilecimiento que acaban por destruir en el país que los sufre, toda humanidad.

3357

17 de septiembre de 2017

Ayer fui a Barcelona a pasear el perrito y alguna cosa más y dando un largo paseo llegué a La Rambla. No hay aún bolardos pero sí, ahora que no hace falta, furgonetas de policías y la presencia policial que antes no estuvo ahora está. La alcaldesa Colau y su Pisarello (o al revés) están demasiado ocupados dirigiendo a las fuerzas fidelistas sublevadas contra España y lo español así que se entiende que todavía no haya bolardos. Caminé los seiscientos metros del escenario del crimen islamista y musulmán hasta lo de Miró y era como si allí no hubiera pasado nada. Esa fue mi impresión y me dije y después le dije a Marta: aquí lo que hay es que procurar que no te maten los religiosos musulmanes e islamistas porque el supuesto dolor etcétera y el rasgarse las vestiduras y las plañideras es decir la escenificación humanitaria de la gente que sigue viva dura un par de días a lo sumo. No es que los culpe ni nada de eso, somos así. Estuve de pie un rato allí en el lugar donde yacieron los cuerpos reventados y como si no fuera suficiente con la abyección de la vida que sigue me encuentro este cartelito de mierda.

3356

16 de septiembre de 2017

Releo al Maestro lo hago con frecuencia. Ya a mí los únicos escritores que me interesan y de los que aprendo son los que viven y han vivido a la contra. Lo único que vale la pena escribir es lo que nadie escribe. Lo único que vale la pena decir es lo que nadie se atreve a decir. La mayoría de esos escritores ya están muertos, cada día que pasa hay menos escritores así. Todo se domestica y se amansa.

Los integrantes del grupo la manada los sumisos en fin no me interesan y nunca me han interesado. Un hombre solo de pie hasta el final, firme (con miedo, naturalmente), pero firme sin ceder un milímetro a la turba o al sentimentalismo o a la estupidez o a la mamalonería general es lo que me interesa. Un hombre a la contra es un espectáculo de gran belleza casi la única belleza que me interesa porque la belleza ha de ser desafiante para ser.

Y ahora lo que me apetece naturalmente es poner aquí esta carta del Maestro:

Estimado doctor Temnitschka: Desde hace más de diez años no acepto premios ni títulos y, como es natural, tampoco aceptaré su ridículo título de catedrático. La asamblea de escritores de Graz es una reunión de imbéciles sin talento. Saludos cordiales,

Thomas Bernhard.

« Anteriores

Comentarios

© Juan Abreu, 2006-2011