Estampas

2174

Al entrar en casa me reciben los fusilados desde todas las paredes y parecen decirme ¿pero dónde has estado? ¡Tienes trabajo! ¿Quién nos pintará si no lo haces tú? La pintura cubana está llena de esbirros y de culoflojos que jamás nos pintarían por puro esbirrismo o por miedo. ¿Sánchez? Sólo pinta paisajes culecos ya pintados mil veces antes por otros y retratos de su cerebro, me refiero a sus cuadros de basureros. ¿Kcho? ese nos fusilaría otra vez si pudiera. ¿Garciandía, ese miedica especializado en diarreas abstractas copiadas de aquí y de allá? ¿Novoa? Pero si el pobre muchacho tiene aún el cerebro colonizado por los soviéticos. ¿Garaicoa? Toda esa chorrada conceptual apesta a pretensión pomposa y a farsante a cien millas. ¿El de los gallos gigantes, cómo se llama? Ah sí, Fabelo. ¿Es necesario mencionar a ese patán rey de lo ridículo y de lo cursi parroquial? ¡Gallos gigantes montados por mujeres desnudas! Por Dios, a qué clase de alcantarilla ha llegado la pintura cubana…

Bueno bueno, cálmense, les digo.

Y me pongo a trabajar no vaya a ser que les dé por hablar de mi pintura.

2173

Francia (9)

Los mejores días transcurren en Eymet con Margarita y Alain. Los despertares son frescos y la casa es del siglo XIII y está frente a la iglesia y muy cerca de la hermosa plaza del pueblo y conversamos largamente y hacemos una excursión al castillo de Biron y paseamos por los campos del Perigueux y compro un gato de madera que montará guardia al pie de los fusilados y una rana tallada un juguete antiguo que hay que ir armando un regalo para la joven Chloe y Margarita es un diáfano torbellino y Alain hace gala de su humor infantil y corrosivo y bebemos un champán tal vez más grácil que un azor.

El pintor Camacho está por todas partes y eso me produce un profundo placer. Los grandes amores son grandes amistades, por eso perduran. Los cuerpos pasan y nunca nos pertenecen. Qué privilegio tener la oportunidad de ver un gran amor con más de dos protagonistas sucediendo ante mis ojos como una bandada de pájaros en el cielo ensanchado del atardecer.

2172

Francia (8)

Visitamos Oradour-sur-Glane. Los nazis mataron a todos sus habitantes incluyendo mujeres y niños y quemaron el lugar el 10 de junio de 1944. 642 personas. Ha sido un acierto conservarla tal y como quedó tras su destrucción. Caminamos por entre las ruinas en silencio qué otra cosa se puede hacer y yo voy pensando en el horror del chimpancé nacionalista porque nunca olvido que todas las grandes ideologías criminales han sido y son nacionalistas.

2171

Francia (7)

Durante el viaje voy leyendo el estupendo libro de Noah Harari y en la página 192 me encuentro esto, que demuestra, como si hiciera falta, el carácter falso e irracional, obtuso y tribal del nacionalismo, esa infección supuestamente basada en la “autenticidad” de una cultura y en su carácter único e irremplazable.

“Todavía hablamos mucho de culturas auténticas, pero si por auténtico queremos decir algo que se desarrolló de forma independiente, y que consiste en tradiciones locales antiguas, libres de influencias externas, entonces no quedan en la Tierra culturas auténticas. A lo largo de los últimos siglos, todas las culturas cambiaron hasta hacerse prácticamente irreconocibles por un aluvión de influencias globales”.

“Los filmes de Hollywood han perpetuado la imagen de los indios de las llanuras como jinetes valientes que atacaban intrépidamente los carromatos de los pioneros europeos para proteger las costumbres de sus antepasados. Sin embargo, estos jinetes americanos nativos no eran los defensores de alguna cultura antigua y auténtica. Por el contrario, eran el producto de una revolución militar y política importante que barrió las llanuras del oeste de Norteamérica en los siglos XVII y XVIII, como consecuencia de la llegada de los caballos europeos. En 1492 no había caballos en América. La cultura de los sioux y los apaches del siglo XIX tiene muchos aspectos atractivos, pero era una cultura moderna (resultado de fuerzas globales) mucho más que auténtica”.

2170

Francia (6)

Las Memorias de ultratumba es, después por supuesto de la Historia de mi vida de Casanova, el libro que más me ha impresionado. De los miles de libros que he leído pocos me han causado un impacto tan alimenticio. Un hombre formidable Chautebriand. Un noble, un aristócrata, en el mejor y único sentido. Un mujeriego fiel, como debe ser. Un romántico empedernido y un hombre valiente. Un hombre que sabía ya en su época que la Revolución Norteamericana era la Revolución y que la Revolución Francesa fue el germen de los espantos del siglo XX.

Lo expresa muy bien Marc Fumaroli: “La verdad sobre el Terror soviético, al esclarecer, retrospectivamente, la verdad sobre el Terror jacobino e imperial, hace evidente, de entonces acá, que la Revolución Rusa de 1917, la Revolución permanente en la China de Mao, la Revolución de los jemeres rojos en Camboya, y un buen número de otras barbaridades indecibles del siglo XX, han encontrado una especie de garantía idealizada en el precedente del terror de 1793. Este infierno político y policial francés fue el tronco originario de infiernos análogos que se multiplicaron a lo largo del siglo XX, pero a más vasta escala y con superior eficacia”.

Con la gran cultura francesa de la libertad siempre he tenido una actitud desconfiada porque la famosa Revolución Francesa siempre me ha parecido un acontecimiento grotesco y criminal.

Con razón, claro está.

2169

Francia (5)

Llegamos a Combourg bajo una fina lluvia que me dicen que aquí cae la mayor parte del año. Paseamos por los vastos jardines bajo los castaños inmensos así que aquí fue donde creció Chauteabriand el magnífico. Yo también decía de niño como Víctor Hugo seré Chautebriand o nada. Y afuera más allá de las torres en una intersección a la vista del lago, la estatua. Qué apuesto Chautebriand.

Más tarde, desde las murallas de St. Malo contemplo Gran Bé, donde está la tumba del escritor. Cuando baja mucho la marea se puede llegar al peñasco a pie pero ahora está altísima la marea. Un montón de franceses se bañan en el mar helado. Hay hasta un trampolín y los jóvenes sobre todo se zambullen desde allí. Me parece ver algunas focas pero tal vez sean franceses a fin de cuentas. Yo es que me congelo de sólo mirar ese mar. Estoy un rato contemplando la cruz en la distancia y pienso en la vida y en la muerte y en el poder de la imaginación y en ese tipo de cosas y me digo lo que siempre me digo en lugares como este ¡qué lejos has llegado geográfica y humanamente Juan Abreu! y al decirlo siento como si le diera una patada en el culo a los castristas y sonrío.

2168

Francia (4)

Me habían dicho que Rennes era una ciudad más bien fea, pero a mí no me lo parece por lo que voy viendo. Nos instalamos en el hotel, de diseño modernísimo, y mañana iremos a ver St. Malo, la Costa Esmeralda y el castillo de Chateubriand, naturalmente. Los hoteles de diseño modernísimo me alarman mucho una vez en Madrid en uno de ellos tuve que llamar a la recepción para que subiera alguien y me ayudara a encontrar la puerta del baño. Este de Rennes no llega a esos extremos pero los grifos del lavamanos de diseño modernísimo en cuanto tienes las manos mojadas son imposibles de abrir o cerrar. Y si quieres mirarte en el espejo de la habitación tienes que encaramarte encima de la cama.

El personal amabilísimo y las tortillas del desayuno insuperables eso sí.

2167

Francia (3)

Hace como cinco mil años (dicen) la especie colocó aquí en Carnac estas piedras alineadas contra el paisaje frente a las marismas por entonces y ahora estoy mirándolas y como siempre que estoy en lugares así me digo qué suerte que conseguí escapar de aquella isla infecta. Nadie sabe por qué la especie colocó aquí estas enormes piedras. Monumentos funerarios tal vez. Caminamos por allí y fotografiamos los menhires. No sé por qué la verdad pero me causan una gran impresión estas explanadas llenas de piedras alineadas. En algún momento, de pie bajo el sol, pienso en Ásterix, y en Obélix que carga un menhir. Nunca me han gustado esos dos. Representan la pestilencia de la identidad propia y su lucha contra los romanos es verdaderamente estúpida. En las historietas los romanos quedan siempre como imbéciles pero lo cierto es que los imbéciles y los salvajes eran los galos. Los romanos encarnaban en aquellos tiempos la civilización. Lo inteligente hubiera sido recibirlos con grandes festejos. ¿No?

Hace mucho calor y quiero comprar un libro sobre Carnac y veo que está en francés, alemán e inglés. Le pregunto al de la caja si lo tienen en español y me mira como si yo estuviera loco. Lo compro en inglés. Como habla inglés el tipo estoy a punto de decirle que a qué viene esa cara de mofeta que el español lo habla en el mundo mucha más gente que el francés y esto está lleno de españoles cuyo dinero vale tanto como el de cualquiera. Pero lo dejo pasar.

2166

Francia (2)

Paramos en Rochefort a pasar la noche y el patio del hotel tiene como un kilómetro de largo. Martica se quita los zapatos y dice qué agradable qué fresquito. Cenamos frente a unos veleros bajo un atardecer lento y limón. La luz como un gas o como una vaharada. La camarera simpática para ser francesa, buenas tetas. La ensalada espeluznante, el salmón pasajero.

De regreso al hotel levanto los ojos y bajo y tupido un cielo de terciopelo.

2165

Francia

Mi relación con Francia siempre ha sido compleja. Amo el paisaje francés y a Montaigne y a Proust y a Matisse pero creo que sobran franceses. Tengo un amigo que dice que en la provincia española llamada Cataluña sobra el veinticinco por ciento de la población. Que si pudiera eliminarse ese veinticinco por cierto la provincia catalana superaría el estado tribal en el que se ha estancado. Tal vez. Pero. Lo mismo pasa en Francia. Sobran franceses. Y ahora que lo pienso es posible que sea un problema mundial. A la mayoría de los países les sobra gente. Si se pudiera hacer un recorte general y eliminar lo más tribal y por lo tanto lo más atrasado, el mundo iría mejor. Por otro lado, sin evidencia empírica a mi favor lo reconozco, tengo la impresión de que sexualmente los franceses son más retórica que otra cosa. Follan poco, más que los vascos eso sí porque más que los vascos folla cualquiera. Las mujeres abertzales están entre las más feas del mundo, no sé si eso tendrá que ver. Hay otra teoría que sostiene que la simple lectura (Dios nos guarde) de un poema de Sabino Arana destruye para siempre la libido humana. Es una teoría bien encaminada, a mi modo de ver.

En fin que entro en Francia sorprendido como de costumbre de que no haya policías en la frontera y de que el pedregoso paisaje español se haga voluptuoso de repente en cuanto entras en Francia. El plan es pasar unos días en Bretaña y la Dordogne y por Perigueux y aledaños y como les digo acabo de pasar la frontera y voy feliz.

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© Juan Abreu, 2006-2011