Estampas

2925

New York (10)

Apenas se puede caminar de tanta luz como dije pero la luz misma a cada minuto más melancólica por cierto nos lleva hasta el parque y vemos a unos apuestos jóvenes jugando softball y a muchachas de tetas duras qué falta hacen a todas horas unas tetas grandes y duras no tiene nada que ver con el sexo tiene que ver con sentirse seguro y bueno y alimentado ¿verdad? Tulipanes y lilas y donde quiera que miramos retumba la música de la energía americana el vivir hacia el futuro americano el no detenerse nunca que es lo americano y nos sentamos a comer una ensalada deliciosa y bebemos una cerveza espesa y oscura y así dulcemente como si la vida sólo fuera un canto a la vida nos vamos despidiendo de New York.

2924

New York (9)

El último día vamos al Museo de Historia Natural. Allí sigo la travesía del chimpancé y hasta de todo animalito con sumo interés. Paseando entre los fósiles ve uno claramente el férreo discurrir de la voluntad química y la ausencia de Dios, imaginativo pero nefasto invento del monito acoquinado y temeroso en las fauces del cada vez más ajeno e implacable mundo natural. Nuestro cerebro, por azar, creció y nos separó de la cómoda ignorancia, asúmalo de una vez nuestra especie atrapada en la indecisión, temerosa de abrazar su destino. Vencer la muerte es nuestro destino y la conquista de las galaxias abandonemos de una vez todo asunto que no concierna directamente a ese glorioso fin.

Esto lo pienso en la sala de meteoritos y entrando en la de los dinosaurios encuentro un fémur más grande que yo y ahí estoy un rato imaginándome tan formidable animal y pensando en cómo el pequeño mamífero que sobrevivió a la extinción de los dinosaurios una rata apenas ha desembocado en lo que somos y le hago una foto al fémur en cuestión. Todo tiene un aire antiguo en este museo un aire de asunto superado y cuando se instale definitivamente la realidad virtual este museo se convertirá en un fósil a su vez si no lo es ya.

Y a la salida hay tanta luz que apenas se puede caminar.

2923

New York (8)

Vamos a Brooklyn a ver a Ernesto y nunca había estado en Brooklyn (creo) y lo encuentro bastante soso. El Museo desafortunado no sólo el edificio que tiene algo sórdido sino lo que exhiben también majaderías modernillas y antiartísticas y conceptuales. Presuntuosas y feas, resumiendo. Ernesto es un escritor formidable y su novela escrita en inglés es una de las mejores novelas cubanas de las últimas décadas. Cuánto me gustaría a mí escribir en inglés y no en español un idioma hoy por hoy culturalmente secundario. Después del Museo de Brooklyn, salgo de allí lelo, vamos a comer resignados la comida de New York uniformemente bastante atroz con puntuales excepciones, hay que decirlo.

Y el tren cómodo y rápido y muy barato de Manhattan a Brooklyn y cuando calculo que estamos debajo del Hudson bueno más bien el East River no puedo dejar de maravillarme como me sucede siempre en momentos así. El chimpancé humano (sin dejar de ser un mono lamentable) es de admirar a veces aquí vamos tranquilamente por debajo de un río y del mar y por debajo de los rascacielos qué cosa.

2922

New York (7)

El hotel tiene un robot en el lobby que se encarga de las maletas y hace que todas las noches cuando me acuesto piense en mi mayor desgracia: haber nacido demasiado pronto. Siento una gran envidia de los humanos del futuro que habitarán un mundo lleno de máquinas maravillosas y desconocerán la muerte y la podredumbre. Me consuela la idea eso sí de que tal vez alguno de mis cuadros sea parte de esos tiempos futuros donde no estaré, pero tampoco es gran cosa como consuelo sinceramente. Escucho el rumor de la ciudad acostado y recuerdo la primera vez que vine y desperté de madrugada y sentí una avasalladora presencia y fui hasta la ventana y nevaba sobre Manhattan nunca lo he olvidado y nunca lo olvidaré.

Un cuadro de Alice Neel, entre lo que más me ha gustado de este viaje. El retrato inacabado de James Hunter cuyo cuerpo apenas está dibujado con un trazo vigoroso y ocre. Neel veía la humanidad de forma anti ilustrativa sus retratos sacan a la luz el carácter gomoso (y hasta esa neblina de la que a veces hablo aquí) de lo humano, algo que también encuentro en Guston. El cuadro está en una exhibición en el antiguo Whitney, que ahora es parte del MET, un edifico espantoso y soviético apenas uno entra dan ganas de salir huyendo como pasa con todo lo que recuerda cualquier cosa soviética todo lo soviético es tosco y grosero hasta extremos insoportables.

2921

New York (6)

Me río cuando escucho a la progresía española hablar de integración y criticar a los norteamericanos. Aquí donde quiera que mires hay un negro o un latino o un asiático en los museos en la televisión en la policía en la política en las tiendas de lujo en todas partes. En España sin embargo para encontrar un negro bien situado socialmente tienes primero que ir a cazarlo a África, como se sabe. Pero la arrogancia y la desfachatez europea es bien conocida y van por la vida dando lecciones, hay que reírse. Esta es la verdadera mezcla social la verdadera igualdad de oportunidades la de America, pero eso sí todos americanos nada de tribus las tribus siempre en segundo lugar como debe ser primero America y americanos orgullosamente. Y la igualdad y la integración no se limita a las razas y las tribus sino que los gordos también están en todas partes y hasta los feos veo los noticiarios y los programas de entretenimiento más famosos y me asombro en España tienes que ser un guaperas o una de esas flacas huesudas si no ya te puedes ir olvidando. Hace mucho tiempo ya que Europa no es ejemplo de nada (salvo de regresión al populismo comunista y fascista) y paseando por New York eso queda muy claro, naturalmente.

2920

New York (5)

Todos los taxistas de New York hablan jerigonzas espeluznantes. Un sirio, un indio, un senegalés. El indio que nos toca es sikh de turbante y barba y en cuanto estamos dentro se pone a convencernos de que nadie que se meta con los sikhs y sobre todo si profana el The Harmandir Sahib o Golden Temple, sobrevive más de seis meses. Six months! declara amenazante y junta las copiosas cejas. Indira Gandhi se metió con los sikhs, y crac, hace un gesto, murió. La asesinaron, enmiendo. Y no le gusta mucho al religioso. Yo estuve en ese templo dorado allá en la India hace unos años y es un lugar bonito en medio de un lago, pero lleno de gente bastante apestosa. Van allí constantemente a ese lugar sagrado miles de peregrinos a bañarse en el lago sagrado del templo sagrado para purificarse. No le recomiendo a nadie meterse en ese lago. Aunque a los sikhs se les ve siempre bastante limpios, esa es la verdad; comparados con el resto de los indios. El taxista no deja de hablar Six months! y mientras habla yo voy pensando en que aquel hombre es el ejemplo perfecto de chimpancé religioso es decir involucionado. Six months! ¡Todos muertos!

Afuera la ciudad científica luz de la civilización y dentro del taxi este pobre fanático con esa cosa en la cabeza y su barba y su dios asesino y maloliente. Lo que ha de soportar uno para ver grandes cuadros.

2919

New York (4)

En el parque nos tumbamos un buen rato en la hierba húmeda y vemos jugar a los niños. Dicen que el parque es el pulmón de la ciudad pero es su sexo firme y hondo y tostado. Los pájaros zumban y el sol riela, y una hermosa muchacha solloza sentada en la hierba supongo que por algún imbécil que aún no sabe que amar no es poseer. Pasa el cielo entre los rascacielos luminosos, pasan las ardillas, pasan trajes elásticos y dentro culos perfectos, pasa el tiempo y escucho su trote vano. Antes de tumbarnos, hemos estado un rato leyendo los bancos. Las dedicatorias, a manera de lápidas. Married 70 Miraculous Years. They fell in love in this park. Qué hermosas son las grandes historias de amor.

2918

New York (3)

En el MOMA, en el patio donde nos hicimos aquella foto cogiéndole las tetas a la chiva de Picasso ya no está la chiva lo que hay son unas esculturas modernillas espantosas. Suerte que ahí siguen Rousseau y Gauguin y Rothko y Léger y la danza de Matisse uno de los más bellos cuadros que existen. Yo voy a las ciudades a ver museos grandes museos y si no hay grandes museos ya las ciudades no me interesan tanto. Todo eso de la diversidad cultural y el folklorismo orgulloso y de las tradiciones locales (siempre despreciables) se ha exagerado mucho y está muy sobrevalorado. Casi podría decir que no he venido a New York sino a Picasso a Guston a Pollock a Hockney a Ensor a Dumas a Alice Neel y hasta a Alex Katz. Y ya que hablo de Neel la que fuera mujer de Carlos Enríquez pintaba mucho mejor que Carlos Enríquez (es que pintando palmitas no se puede ir muy lejos). A Carlos Enríquez como a casi todos los pintores cubanos lo devoró el costumbrismo el entorno local y esa secreción nasal también conocida como pintura nacional. Hay que cuidarse de lo nacional y del pueblo y estar siempre contra lo nacional y contra el pueblo sobre todo contra el pueblo al que dicen que perteneces.

2917

New York (2)

La ciudad es la ciudad y su fantasma. Siempre de la mano. Nuestro hotel está muy cerca de Hell´s Kitchen y del lugar donde vivió Reinaldo y camino por las calles renovadas en las que nada queda del sucio ayer y nos detenemos en el edificio donde vivió y murió y donde escribió El color del verano, entre otras grandezas. Si pregunto a los viandantes nadie sabrá quién era, pero lo sé yo, y eso basta. De las cuevas sexuales que antes poblaban todo este lugar y sus lubricadas lobregueces recuerdo, durante el paseo, su antihigiénica inocencia. Y una luz de rosado tendón. Aquella vez que descendimos a las catacumbas de la 42 y una mujer joven y hermosa dentro de una cabina de cristal se abría el chocho y me sonreía. Yo nunca he podido en estos ambientes de pago porque me producen tristeza y el sexo es generosidad y alegría. El no poder probablemente, eran los años ochenta en New York, me salvó la vida.

La gente muere, es cierto, pero hoy de pie aquí otra vez al sol recordando mi cerebro amigo mío es más grande que la muerte.

2916

New York (1)

Llegamos al atardecer y lo primero que hacemos es ir al lugar donde estuvieron las torres que los religiosos musulmanes derribaron. Lo que es la religión. Murieron miles de personas como se sabe y mientras voy en el taxi viendo la ciudad pasar y su ronroneo de artefacto tierno y descomunal y su relámpago lila, pienso lo de siempre: si el chimpancé no abandona definitivamente la religión y cualquier patria que no sea la humana, no sobrevivirá. Las potalas de Dios y de la Tribu le impedirán despegar, separarse de una vez por todas del mono y de la Naturaleza e inaugurar la nueva era.

La ciudad ha cambiado mucho desde la última vez que nos encontramos. El nervio central del capitalismo reluce hermoso y fiero. New York es el vórtice donde se levanta una y otra vez la esperanza del hombre libre, por eso la atacó Dios. Dejamos la máquina amarilla y nos quedamos contemplando la desafiante limpieza que emana del lugar y sé que estamos ganando. Por el momento. En el monumento a los caídos, sobrecogedor, el agua de la vida canta interminable. Que nadie hable de Dios, aquí sólo hay lugar para la razón, la higiene de las máquinas y el poder de las manos del hombre.

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