Estampas

2232

Pinto a Olga y Marcial. En telas de ochenta por ochenta centímetros. Muerte en combate, se llamará el díptico. Mientras trabajo, los imagino en pleno tiroteo, tan juntos. En aquellos tiempos aún había cubanos dispuestos a matar y a morir por acabar con la dictadura fidelista.

Después ya todo se ha ido perdiendo.

2231

Y hablando de fidelismo y de los españoles. En Barcelona hay un partido político fidelista, la CUP. Cantan con el puño en alto y todo el ceremonial asesino comunista de rigor. No sé si se duchan. De Fidel Castro se sabe que era un tipo desaseado que apestaba y follaba con las botas puestas. Supongo que para no espantar al personal femenino con el pestazo de sus calcetines (allá medias). La CUP y el fidelismo comparten el mismo propósito, destruir el estado democrático y en su lugar instaurar un “gobierno del pueblo”, es decir el gobierno fidelista de la CUP. La dictadura fidelista, como se sabe, alcanzó el poder con el apoyo y el dinero de la burguesía habanera. Una burguesía rica y estúpida. Como la burguesía catalana que apoya a la CUP.

Yo si gana la CUP me iré al otro lado de la frontera, pero no muy lejos para no perderme el grato espectáculo del rodar de cabezas de los aliados de la CUP. Es decir la culogorda y ahíta burguesía catalana. Las cabezas rodarán naturalmente a un patriótico compás porque los fidelistas son siempre buenos nacionalistas.

Bon cop de falç!

2230

“No soy un futurólogo. Pero puedo mirar el pasado con ira. Sobre todo el pasado español. En España, desde Franco hasta Felipe González, pasando por el falso duque, se ha dado la mano a una mano de hierro poniéndole guantes de seda y una joya o dos”.

Dice Cabrera Infante. Es verdad. La relación (pasada y presente) de España con la dictadura cubana sólo puede mirarse con ira. Cómplice España. Y vil. No hay que olvidar que los Castro han sido y son entrenadores y protectores de etarras asesinos de ciudadanos españoles.

De Franco a Rajoy, cobardía y colaboracionismo con la dictadura cubana. En pago, los Castro convierten la isla en un prostíbulo y España manda a sus hordas mal folladas.

Y a eso se reduce el asunto.

2229

Mi capacidad de indignación está intacta y espero que lo esté hasta el final. No quiero llegar vivo al final quiero llegar airado. A veces me digo que todo lo que no tenga que ver con el trabajo es una pérdida de tiempo y seguro es verdad. Por qué perder tiempo con el mierdecilla Padura, por poner un ejemplo. Pero. Una vida de cobardía no es vida como se dice.

“Cuando hay cien que marchan en una dirección, el centésimo tiene que ir evidentemente en la dirección opuesta. Sin preguntarse por qué”.

Oh furia mía, no me abandones.

2228

Leo una entrevista con Padura. Dice las chorradas costumbristas de siempre y se comporta como un animalito folklórico cosa típica de cubanos que a la menor oportunidad comienzan a mover el culo o sacan un tambor. Pero. Además. Dice Padura: “Crecí en un país muy homogéneo y está dejando de serlo. Cada vez es más heterogéneo por culpa de las desigualdades económicas. Estoy viendo la distancia social que se está produciendo… Habría que buscar un equilibrio y, ojalá, lo encontremos”.

Impresionante. Hasta para un tipo como Padura. ¡Así que el peligro que acecha a los cubanos después de cincuenta y cinco años de dictadura, hambre, miedo, represión, envilecimiento ideológico y moral, después de miles de muertos tratando de escapar de la homogeneidad que celebra Padura, después de miles de fusilados (estoy pintándolos, Padura) es…¡la desigualdad económica!

No la desigualdad económica que disfruta la nueva clase cubana de hijitos de papá, no la desigualdad económica que disfrutan los intelectuales vendidos como Padura, no.

¡La desigualdad de los que prosperan un poco por los intersticios que deja la férrea maquinaria de control del Amo de Padura! ¡La desigualdad que traerá el malvado capitalismo tan heterogéneo, ese capitalismo que Padura detesta hasta extremos de buscarse la ciudadanía de uno de estos países capitalistas sin siquiera huir del suyo!

Padura padece de castroenteritis, que, como bien dijera Guillermo Cabrera Infante, es una enfermedad del cuerpo (te hace esclavo) y del ser (te hace servil).

Es la enfermedad endémica del Hombre Nuevo Cubano.

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1959. Benjamín Tardío Hernández. Oil on canvas, 27 × 35 cms.

2226

Sigo con el libro de Cabrera Infante y llego al ensayo sobre el suicidio en Cuba. Entra en escena Martí, el Ápostol. Tiene razón GCI cuando dice que Martí se suicidó en Dos Ríos. Mi tesis es que estaba harto de los cubanos como al final está cualquier persona sensible. Se lanzó al galope a la muerte harto de los cubanos.

Leer a CI resulta fundamental para entender la fascinación de los cubanos prominentes (sobre todo políticamente prominentes) por el suicidio y para conocer un poco más a los cubanos (si es que aún queda alguien interesado en eso). Lo significativo, para mí, mientras leo, es que esta fascinación cubana por el suicidio, tiene un lado autocompasivo y llorica. Que encuentro indignante. ¿Por qué? Porque excluye la venganza. ¿Por qué no van y le disparan al causante de sus problemas? Me pregunto. Pero. No. Prefieren pegarse un tiro.

Haydée Santamaría, Dorticós, Augusto Martínez Sánchez ¡que en lugar de disparar a Castro y a la chusma que lo acompaña a detener a Hubert Matos, se dispara a sí mismo!, Nilsa Espín, hermana de Vilma Espín, que se pegó un balazo ¡en el baño del despacho de Raúl Castro!, con Raúl a dos pasos. Rafael del Pino, Onelio Pino, Eddy Suñol, y toda una larga lista. Y hasta a Hubert Matos incluyo yo en esa lista. ¿Por qué no se enfrentó a Castro a balazos en vez de entregarse como un corderito?

La historia de Cuba está llena de suicidas politica y militarmente prominentes que decidieron volarse la cabeza antes que volársela (o morir en el intento) al causante a fin de cuentas de que se volaran la cabeza.

Lo que no debe extrañar a nadie. ¿Qué es la Historia de Cuba sino un perenne suicidio?

2225

A partir del año 1.900, Bonnard hizo fotografías de su mujer desnuda. Fotografías muy buenas. Ahora las estoy mirando y me encantan pero al hacerlo me queda muy claro que la fotografía es una cosa y la pintura algo muy diferente, artísticamente hablando. La fotografía, por muy buena que sea y tenga el fotógrafo el talento que tenga, está atada a una correa y esa correa se halla unida a lo que tiene la Naturaleza de ilustración. Mientras que la pintura no tiene correas, no está atada a nada y crear otra Naturaleza estrictamente humana e independiente y rival de la llamada Naturaleza es su principal propósito y su mayor ambición.

2224

Se ha hablado de Bonnard como de un pintor de la felicidad. No lo creo. Yo la pintura de Bonnard la veo instalada en grandes melancolías y desasosiegos. Es la pintura de un hombre aterrorizado como debe ser tratándose de cualquier hombre lúcido y sobre todo de un gran artista. A un gran artista sólo lo acompaña en verdad el terror arborescente.

2223

Pinto a Cornelio Rojas. Hay un video por ahí de Cornelio Rojas, de su fusilamiento. Y una secuencia fotográfica en la que camina hacia el paredón escoltado por un grupo de soldados. Unos dicen que Rojas era un asesino y un torturador y que era responsable de la muerte de algunos terroristas castristas. Siempre me hace mucha gracia que cuando los que ponen bombas y asesinan son los castristas, se les llama héroes revolucionarios, pero cuando son los del ejército constitucional cubano de la época, entonces son asesinos y torturadores salvajes y despiadados.

¿A quién creer, a Bohemia? No es posible. Su director, Miguel Ángel Quevedo, estaba demasiado enamorado de Fidel Castro como para que podamos fiarnos del apego a la verdad de su famosa revista.

Creo que todos los fusilamientos cometidos en Cuba en el año 1959 y en años siguientes son asesinatos políticos porque después del triunfo de la llamada Revolución no existe Justicia independiente en Cuba, sólo Justicia ideológica y fidelista, lo que hace imposible un juicio justo en esa isla.

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