Estampas

4833

Jueves, 11 de noviembre de 2021

Veo el anuncio o tráiler de una película de fantasía supuestamente infantil, me llama la atención Angelina Jolie que hace de bruja o de hada. Bueno, me quedo mirando por la Jolie siempre es un placer verla esa boca y, aparece Alicia la de Barrie y las maravillas, ¡y es negra! Y poco después se reúne con Peter Pan, ¡que es negro!; mi amado Peter Pan, negro. Quedo espantado. La imposición racial en el cine y en la tv avanza desbocada y alcanza, como en este caso, tintes esperpénticos. Podría decir aquí que yo nací y crecí entre negros, y que me enteré de que existían los negros (los negros cubanos para mí eran cubanos y nada más) cuando llegué a USA. Pero decirlo sonaría a justificación, y no hay que justificarse nunca. Si los creadores hubieran querido que fuesen negros, serían negros, pero los crearon blancos. Cambiar eso por presiones del neo ku kluk klan cultural negro, es como que esa pobre joven subnormal, Greta, sea un símbolo de la lucha contra el supuesto cambio climático, una idiotez suicida. Cuando Mel Gibson o Tom Hanks hagan de Martin Luther King en películas o teatros, entonces podremos hablar de un Peter Pan negro o de una Alicia negra. O de una Ana Bolena negra, ya que estamos. ¿Es que ya no queda nada respetable? ¿Ni siquiera las obras maestras? ¿Es que sólo cabe ya denunciar y despreciar a los racistas blancos, pero no a los negros?

Dejen en paz a Peter y Alicia, tarados. Si hay algo sagrado en nuestro sucio mundo, son ellos.

4832

Miércoles, 10 de noviembre de 2021

Veo que unos bolivianos un día señalado de los muertos o así, sacan las calaveras de sus seres queridos (sí, guardan las calaveras en sus casas o en un nicho accesible en el camposanto) y les dan de comer, de fumar y de beber y las engalanan de muy diverso modo y las pasean en una especie de procesión; son muy milagrosas, dicen, y alzan la cabeza al Cielo y a Dios. Llenos de Fe. Una entrevistada dice mi tiíta es muy milagrosa me concede lo que le pido y muestra la calavera de la tía con su peluca y todo. A ellos, nuestros difuntos, confiamos nuestro futuro, añade. Así les va. Pero lo mejor es el tono de la señorita (es un decir) de la tv que hace el reportaje, los ditirambos a la crema que va soltando qué cosa cultural qué belleza amorosa qué autóctona sentimentalidad qué emoción, clama la señorita ante el grotesco espectáculo. Y yo, mientras, voy pensando qué horror qué salvajismo cuánta ignorancia, para lo que ha quedado el periodismo, para embrutecer más a la gente para sumirlas aún más en el oscurantismo la superstición religiosa y para cantar loas a su atraso.

Y, al hilo, no sería honesto si no dijera aquí que esta carta tiene para mí un tufo obsceno.

4831

Martes, 9 de noviembre de 2021

Reviso mi novela (o lo que sea) Cinco cervezas y pienso terminar hoy o mañana de reescribirla, adecentarla, y de algún modo actualizarla un poco y dejarla lista para su reedición. La primera estuvo a cargo de la desaparecida editorial Poliedro y su editora Julieta Leonetti, la mejor editora que he tenido. Julieta editó y publicó además mi Gimnasio. Emanaciones de una rutina, un libro que nadie hubiera publicado en su momento, 2001, y que hoy, veinte años después, nadie publicaría. Los grandes editores han desaparecido, sólo quedan editores medianos y pequeños. La censura de género, la censura de lo políticamente correcto y la censura racial avanzan veloces y las élites intelectuales huyen aterrorizadas. Salvo gloriosas excepciones, los escritores (de los pintores mejor no hablar) siempre han sido una panda de cobardes y baratos mierdecillas.

Cuando termine de trabajar en Cinco cervezas, la publicaré en Amazon, el mejor editor hoy en día para mi trabajo, menos mal que existe Amazon. Es cierto que tiene el problema de que no distribuye en librerías, pero estará a la venta en Amazon, que es bastante. Y paga mejor Amazon, y su gestión de tu dinero es mucho más transparente, cosa muy importante. Con los editores digamos convencionales no se cobra nunca o se cobra siempre tarde y menos y mal y nunca sabes cuántos de tus libros realmente han impreso. Para la mayoría de los editores los escritores son putas baratas, ni siquiera putas de lujo; aunque ahora que lo pienso sí que algunos escritores son putas de lujo. Me alegro por ellos. De tener que ser puta yo escogería ser puta de lujo, sin duda.

Después, creo que trabajaré en Gimnasio y así iré poco a poco publicando en Amazon todos mis libros, o al menos los que aún me interesen. Lo importante es que los libros queden en algún sitio cuando yo reviente aunque sé que en el fondo todo es lo mismo. Pero.

4830

Lunes, 8 de noviembre de 2021

Los anti VOX de pensamiento grupal (todos) y genérico (la izquierda en España es un género) chillan ¡racistas! ¡fascistas! ¡cordón sanitario! en cuando aparece VOX. Y yo digo. Ah, oh, cabecitas alineadas, deben tener más confianza en el Estado español, en la democracia española. Qué poca fe. Qué macumecos mentales, qué culos flojos. A ver, damiselas, si el Estado español puede soportar y sobrevivir a neoperonistas, castristas, chavistas, neoetarras, antiespañoles varios y a las tribus vampírico-nacionalistas catalana y vasca ¡en el Gobierno! y puede soportar y sobrevivir al galleguismo y hasta a la imposición del bable (¿qué coño será el bable?) de los neoracistas asturianos. ¿Por qué no va a soportar y a sobrevivir a un partido nacionalista de derechas, (ilustrado, meapilas, o extremo) por demás constitucionalista, que quiere combatir la inmigración ilegal y que quiere la abolición del infamante cupo vasco y la recuperación de competencias para los españoles libres e iguales si llega al Gobierno, un partido contrario a las autonomías (esa lepra), un partido que pretende que el gran idioma español sea, como es lógico, el idioma de España y que los niños españoles no sean adoctrinados y convertidos en tarados tribales por la pervertida educación catalana, vasca, etcétera, y propugna además el fortalecimiento de España y de los españoles libres e iguales? ¡Claro que el Estado español soportará y sobrevivirá a VOX si este llegara al poder! ¿No les parece una tontería sostener lo contrario? A mí sí. Por otro lado, es difícil que VOX en el poder envilezca más a los españoles de lo que los envilecen hoy Sánchez y su máquina de embrutecimiento y encanallamiento izquierdista.

Hay que tener fe en la fuerza del Estado español, damiselas, pero qué flojeras son esas, encima de progres, culos flojos.

4829

Domingo, 7 de noviembre de 2021

Ha muerto Raúl Rivero, poeta. Para mí un muerto es la misma persona que fue, pero muerta. La muerte no quita ni añade nada a una vida. Excepto las muertes heroicas, claro. Leo titulares exorbitantes sobre el poeta Rivero. ¡El cubano más valiente! (El Mundo) ¿El cubano más valiente, Rivero? Un poco de contención, plumillas. No quiero extenderme, pero sí apuntar que Rivero fue un intelectual de la Revolución (lo que en mi círculo, llamábamos un esbirro cultural), vivió, viajó, disfrutó de prebendas cargos y premios otorgados por la Revolución (léase dictadura) durante mucho tiempo, hasta que ¡al fin! (tras quince años de dudas, dice el plumilla) se percató de que la Revolución (léase la dictadura) era una dictadura y se convirtió en opositor y lo mandaron a la cárcel hasta que Zapatero y Fidel Castro sabrá dios mediante qué chanchullo lo dejaron ir a España. Qué bien. Me alegro. Pero. Mientras Rivero fungía como esbirro cultural de la dictadura fueron a la cárcel Reinaldo Arenas, el dramaturgo René Ariza, los poetas Díaz de Villegas, Esteban Luis Cárdenas, Leandro Eduardo Campa, y otros poetas como Ángel Cuadra y Jorge Valls fueron condenados a largas penas en oprobiosas condiciones mientras escritores y poetas como Carlos Victoria, Roberto Valero, Miguel Correa eran expulsados de la universidad y en el caso de Victoria le confiscaban sus manuscritos. No quiero remover la porquería pavorosa, pero he de decir que muchos, tal vez todos esos escritores y poetas eran mejores escritores y poetas y hasta mejores opositores, que Raúl Rivero.

Aunque lo pretendiera, que no lo pretendo, no podría rebajar la importancia o la valentía de los actos de Rivero una vez que, después de quince años de dudas, se convirtió en crítico de la dictadura. Pero. Un poco de contención, señores.

4828

Sábado, 6 de noviembre de 2021

El escritor que pretende algo del llamado mundo cultural ha fracasado de antemano. El escritor que necesita ser aceptado por el llamado mundo cultural está condenado a la servidumbre a la derrota y a la infamia desde que escribe la primera palabra. El llamado mundo cultural es una trampa mortal para cualquier escritor. Una trampa mortal sólo superada por las redacciones de los periódicos.

4827

Viernes, 5 de noviembre de 2021

Eso era también lo que siempre enfurecía
a nuestro padre
también la universidad está llena de idiotas
él los sufrió durante veinte años
imbéciles de Estiria idiotas de Salzburgo
por compañeros
la vida intelectual en esta ciudad
se ha asfixiado casi en la bajeza
y en la estupidez de sus traficantes de puestos
De mis compañeros el noventa por cierto son nazis
decía nuestro padre
o representan el embrutecimiento católico
o el nacionalsocialismo
viles y abyectos son todos
la ciudad de Viena no es más que una bajeza embrutecida

Toda época es espantosa
decía siempre vuestro abuelo
pero sólo se da cuenta uno cuando es viejo
De cómo me asquea todo aquí
no hablo
pero pienso en ello todo el tiempo
el Estado una cloaca hedionda y mortífera
la iglesia una abyección universal
las personas que te rodean abismalmente feas y estúpidas
el Presidente Federal un inculto taimado e hipócrita
y en fin de cuentas un personaje deprimente
el Canciller un astuto subastador del Estado
el Papa ofrece en sus aposentos
lo que llaman una comida caliente para personas sin hogar
y hace que el hecho se difunda por todo el mundo
un mundo cínico
el mundo entero no es más que un gran cinismo
actores megalómanos
explotan el Sahel
perversos directores de Caritas
viajan a Eritrea en avión en primera clase
y hacen que la prensa mundial los fotografíe con los hambrientos
el canciller Federal sube al estrado en traje de rayitas
y disparata ante sus compañeros
los dirigentes sindicales hacen juegos malabares
con millares de millones en sus villas del Salzkammrgurt
y consideran que su tarea principal es realizar negocios bancarios sin escrúpulos
Escritores orondos
Van a las prisiones
y leen a los presos
sus hipócritas inmundicias como obras de arte
un mundo cínico
un mundo depravado
con el que no quiero tener nada que ver

4826

Jueves, 4 de noviembre de 2021_

Viena tiene un deje nazi. Una pelusa nacionalsocialista. Una baba insulsa, como esa sopa de lengua que ofertan en los restaurantes, lo impregna todo. La comida espantosa. Siempre creía (y creo) que la comida cubana era la más espantosa, pero ahora dudo. Las calles, los árboles, las plazas, los edificios, todo parece estar a la espera de la orden que reinicie la matanza. El Maestro tenía razón. Hay que atravesar, viniendo del Burgtheater, un parque de rosales nacionalsocialistas con tablitas de enamorados para llegar a la Heldenplatz (Plaza de los Héroes). Aquí recibieron los vieneses y los austriacos a Hitler. Entrar en la plaza es escuchar otra vez el fervoroso clamor. Lo más importante de esta plaza, pienso, contemplando la estatua ecuestre de Eugenio de Saboya, es que Thomas Bernhard la convirtió en escenario de su última obra de teatro, representada en el Burgtheater. Frente al Burgtheater, imagino la llegada de Bernhard al Burgtheater, un hombre libre contra (nunca se está suficientemente en contra) la hipocresía el escándalo y la abyección del populacho: los pueblos odian la grandeza no soportan la grandeza. Para saber qué es Viena (y Austria) sólo es necesario saber que los vieneses (y los austriacos) odiaban a Bernhard.

Entro en una librería a comprar libros de Bernhard en su idioma original y en el envés del sobre donde te entregan los libros una lista enorme de escritores austriacos y de los más diversos orígenes y en esa lista no está Thomas Bernhard. Hasta en la librería que hace negocio con sus libros treinta y dos años después de su muerte persigue el nacionalsocialismo vienés a Thomas Bernhard.

4825

Miécoles, 3 de noviembre de 2021

Voy a Viena a honrar al Maestro. Dejo flores blancas en su tumba.

4824

Viernes, 29 de octubre de 2021

En Le Sexe et l´Efroi, Pascal Quignard muestra cómo el cristianismo impuso a los reticentes hombres las normas de la sexualidad femenina, la monogamia, la templanza sexual, el sentimiento ligado al deseo, el ostracismo de la homosexualidad. Es la Iglesia la que va a erradicar poco a poco las prácticas eróticas, los baños colectivos y la costumbre vigente hasta la Edad Media de ofrecer la esposa al huésped de paso. Por supuesto la Iglesia toleraba los desbordamientos viriles; por supuesto había amantes y prostitutas; por supuesto los matrimonios seguirán concertándose hasta mediados del siglo XX, es decir que lo social prevalece aún sobre el amor, es decir que el concepto patriarcal del matrimonio prevalece sobre el concepto matriarcal. Pero tras la guerra del 14 se acabó, el hombre renunció. El romanticismo femenino ganó definitivamente.

En el mundo de antes, las reglas estaban claramente definidas: la mujer tiene derecho al respeto, pero a menudo también a la frustración; el hombre tiene derecho al placer, pero tiene deberes para con la joven a la que seduce; si esta “cae” él tiene que reparar. Si no, es el oprobio para ella, pero también para él. Globalmente estas reglas poco más o menos se respetan hasta los años 50. Son a un tiempo inhibidoras y tranquilizadoras.

Ese mundo está muerto y enterrado. Las mujeres son dueñas de su deseo y de la reproducción; los hombres ya no tienen poder sobre nada de la familia; como contrapartida, se descargan de las responsabilidades que aquel conlleva. Ya no quieren reparar. Entre píldora y aborto ya no es necesario. Cuando las mujeres se quedan embarazadas, con frecuencia las presionan para que aborten. Los psicólogos saben sin embargo que el accidente no existe, sino que el inconsciente ha confesado un “deseo de hijo”. Y así las mujeres han descubierto el precio que deben pagar por su nuevo poder: se dan sin obtener nada a cambio. Furiosas por el mal negocio que han hecho, obsesionadas por la marcha inexorable de su reloj biológico, le declaran la guerra, mediante la ley –paternidad obligatoria– y mediante la astucia. Se “olvidan” de tomar la píldora. Los hombres se ven acorralados, aunque no se casen. En un mundo sin reglas definidas, todos los golpes están permitidos. En la mayoría de los casos, con la muerte en el alma, se resignan a abortar. El aborto, otra conquista histórica. “Nuestros cuerpos nos pertenecen”, recordemos el eslogan. Los hombres no entendieron nada. Creyeron que ellas se acostarían con quien les diera la gana, sin la amenaza del padre o el marido. Obsesión de hombre. Las mujeres pensaban en su vientre, sus entrañas, sus hijos. Querían decir: nuestros hijos nos pertenecen. Tenemos derecho a que vivan o a que mueran. Como los hombres en la antigua Roma. Desde entonces los hijos habían pertenecido siempre al amo de cada momento, llámese Dios, la ciudad, la patria o el partido. Desde los años 70, en las sociedades occidentales, los hijos pertenecen a las mujeres.

Hay que leer a Zemmour.

« Anteriores Más recientes »

Comentarios

© Juan Abreu, 2006-2019