Estampas

3377

7 de octubre de 2017

Hoy un lastimoso y lastimero artículo de Antonio Muñoz Molina. Llama Molina a la equidistancia, llama Molina a la rendición. A arrodillarse ante las fuerzas racistas nacionalistas catalanas y ante las fuerzas populistas fidelistas catalanas. Pero. Se entiende. No es a los hijos de Molina a los que se adoctrina en las escuelas catalanas y no es el Gobierno regional bajo el que vive Molina el que trata de convertirlo en un soldado del catalanismo racista, o en un judío en la Patria Catalana. Hay que leer el artículo de Molina cuidadosamente y hacer exactamente lo contrario de lo que recomienda Molina. A los racistas nacionalistas (eso debería saberlo Molina, un europeo de la Europa que creó el fascismo, el nazismo, el comunismo, el holocausto y los campos de exterminio del gulag) no se les vence cediendo y lloriqueando. Y qué puedo decirle a Molina de los populistas fidelistas. Esos sólo entienden el lenguaje de la fuerza se lo digo por experiencia. A esos no hay que darles nada, a esos hay que derrotarlos y el único diálogo a establecer con ellos es aquel en el que se determinen los términos de su rendición. Todo lo demás es cháchara inútil y dañina porque hace pensar a los nacionalistas racistas y a los populistas fidelistas que la democracia es cobarde y es débil, y que los ciudadanos libres e iguales son cobardes e idiotas y no se defenderán. Pero. No.

Mañana saldremos a las calles de Barcelona y demostraremos a los nacionalistas racistas y a los populistas fidelistas que si quieren imponernos su mundo tribal tendrán que luchar. No nos rendiremos.

3376

6 de octubre de 2017

Salgo y compro una bandera española para llevarla a la gran manifestación del próximo domingo en Barcelona. Será multitudinaria, ya se los digo. Será espléndida y limpia y vigorosa. La libertad no es un don que otorguen los dioses (que ni siquiera existen) es una conquista de los libres y hay que defenderla. Y el domingo saldremos a la calle a defenderla del nacionalismo y de los fidelistas populistas. La calle no es de los nacionalistas ni de los populistas fidelistas, la calle es de los ciudadanos españoles y vamos a ocuparla en nombre de la democracia y de la libertad. Será una fiesta, será una celebración. Nunca he sido de banderas, la de Cuba por poner un ejemplo cercano, me produce un profundo asco, pero el domingo llevaré la bandera española con alegría y con gran convicción. Una bandera deja de ser un trapo y es una casa cuando a su sombra pueden marchar juntos los ciudadanos libres e iguales.

3375

5 de octubre de 2017

Lo que padecemos hoy en Cataluña es la apoteosis del plan racista concebido e implementado durante décadas por Jordi Pujol y su pandilla. Véase. En el plan está todo, desde el memorial de agravios hasta el trasfondo mítico. Nosotros y ellos. El objetivo de ese plan era desespañolizar a los españoles de Cataluña (es decir a todas las personas que viven en Cataluña) y convertirlos en patriotas catalanes primero y a ser posible, únicamente. Han triunfado a medias, de ahí la fractura social en Cataluña. La llegada al escenario político de fuerzas fidelistas y populistas cuyo objetivo es destruir el Estado español, ha acelerado y emponzoñado el plan de Pujol y su pandilla. Leyendo el plan de Pujol y su pandilla, entendemos a la prensa catalana (es un decir) y a la escuela catalana (es un decir) y entendemos la estigmatización del español y de todo lo español en Cataluña y la mitificación tribal de todo lo catalán. ¿Por qué pudieron con relativa facilidad los racistas catalanes llevar adelante su plan antiespañol y cómo consiguieron llevarnos al punto de fractura y fanatismo (de tintes claramente nazis) en el que nos encontramos? Porque los políticos españoles a partir de 1978 prefirieron vender España a los racistas de la pandilla de Pujol a cambio de poder, a cambio de gobernar en España. Esa es la triste historia de traición y negligencias que nos ha traído a este momento culminante de la Historia española.

Pero. Después del discurso del Rey ya no se puede (creo) seguir vendiendo ni negociando España. Ha llegado el momento de desactivar el plan racista de Pujol y su pandilla, un plan que sigue su curso ante la criminal indolencia del Gobierno de Mariano Rajoy. La única solución, como se sabe, es suspender la autonomía catalana y encarcelar a los cabecillas de la revolución racista y antiespañola catalana.

Todo el que hable hoy de mediación y de diálogo con los golpistas es un traidor.

3374

4 de octubre de 2017

Bajamos al pueblo a dar las gracias a la Guardia Civil. La Plaza del Ayuntamiento está tomada. Trescientas, cuatrocientas personas. Hay una tribuna, hay jóvenes y viejos con cara de consigna, hay esa cosa festiva al tiempo que siniestra de la manada ideológica que conozco tan bien. Eres un gusano si no estás conmigo, dicen esas sonrisas. Corretean perros y críos abanderados y jovenzuelos banderas y banderitas y sanos de más, como en el tango. Todos los establecimientos están cerrados, a ver quién se atreve a abrir y a señalarse. Busco en las fachadas el feroz cartel del CDR, pero todavía no. Se mecen a una suave brisa los colgajos festivos. Llegamos a la oficina de la Guardia Civil, en una callecita no lejos de la Plaza y del Ayuntamiento. Está cerrada y como la ven. Caminamos un poco sin rumbo y yo diciéndome no puede ser que estés regresando.

Volvemos a la Plaza, porque recuerdo que junto al Ayuntamiento hay una estación de policía. Atravezamos el gentío. Pero es de la policía local. Hay tres agentes apostados al frente y les pregunto si hay en el pueblo una estación de la Guardia Civil. Para qué, dice. Para darles las gracias, digo. Por no dejarnos solos con esto y hago un gesto hacia la plaza tomada. A poca distancia un grupo de niños seis siete ochos años dibuja en el suelo banderas esteladas. Los agentes me dicen que uh, vas a tener que ir lejos a por la Guardia Civil. Es la apoteosis del Pueblo.

Atardece y la luz en nuestras carnes deja una muesca metálica.

3373

3 de octubre de 2017

Para Max Lacruz.

“Cada vez que se habla con alguien resulta ser un idiota, pero uno se muestra amable, porque no es un aguafiestas, sigue hablando con la gente, va con ella a comer y se muestra amable y simpático. Y en el fondo se trata de estúpidos, porque no se esfuerzan. Lo que no se utiliza se atrofia y muere. Como la gente solo utiliza la boca pero no el cerebro, se le desarrollan el paladar y la barbilla, pero no tiene nada en el cerebro. Así ocurre”.

Thomas Bernhard

3372

2 de octubre de 2017

Dice la fidelista Colau que la Guardia Civil agredió sexualmente a mujeres y se dice (un Gorka vasco) que a una en la Barceloneta la agredieron al grito de no me gustan tus tetas. Dice que todo eso está muy mal la fidelista Colau. Y tiene razón. Qué formas son esas de agredir. Estoy de acuerdo con la fidelista Colau, esa no es manera de agredir. Y sobre todo no es motivo para agredir. Y estoy de acuerdo con el Gorka vasco, faltaría más. A mí sin ir más lejos no me gustan las tetas de la Colau y no por eso voy a agredirla. Si yo fuera nacionalista vasco como el Gorka o fidelista como la Colau sí, que ya se sabe cómo son de agresivos los nacionalistas vascos y los fidelistas como la Colau. Quién me iba a decir que yo iba a estar de acuerdo en algo con la Colau o con un Gorka vasco. Pero. Las cosas como son. Por muy Gorka que sea el vasco, y por mucho que haya asesinado el nacionalismo vasco y por muy fidelista y analfabeta y por muy vulgar y payasa y oportunista y zafia y demagoga y tarada que sea la fidelista Colau, tienen razón. Y por mucho que a mí no me gusten las tetas de la Colau y por mucho que piense que a las tetas de la Colau yo no me acercaría ni poniéndome una escafandra, en esto tiene razón la fidelista Colau y el Gorka vasco. Las cosas como son.

3371

1 de octubre de 2017

Ayer estuve allí, y marchamos bajo la lluvia una lluvia finísima. Éramos miles éramos suficientes. Cantamos frente al edificio de la Guardia Civil en Vía Laietana y dijimos de manera rotunda que ellos eran nuestra policía y que les apoyábamos. No había ningún partido político ni PP ni PSOE (o su excrecencia PSC) ni CIUDADANOS ni falta que hacían. Íbamos gritando ¡Puigdemont a prisión! A ver si el Gobierno de España y el señor Rajoy al fin nos escuchaban. Y llegamos a la Plaza Sant Jaume, y ¡cuánta alegría y cuántos cánticos por la libertad amenazada por los nacionalistas catalanes sublevados! Y entonces llegó el gran momento siempre en estas jornadas hay un gran momento y en el gran momento comenzamos a cantarle a la cara a los mossos apostados frente a la Generalitat esta maravilla de estribillo qué coño serrat ni que niño muerto:

¡Que se vayan, que se vayan, que se vaaaayan de aquiiiiiii!
¡Que se vayan, que se vayan, y que venga la Guardia Civil!

Y cantando pensaba yo, espero que mañana Rajoy y su Gobierno no nos traicionen.


(11:45. a. m.)
Pero. Ahora es mañana y Barcelona y Cataluña amanecen sumidas en la más abyecta traición de Rajoy y de su Gobierno. Pongo TVE y lo quito enseguida dado el nivel completamente subnormal de los comentaristas, voy a los periódicos y veo al tal Millo, la estampa de la mediocridad la ineptitud y la traición, veo una foto de Puigdemont votando veo a todos los cabecillas en sus puestos veo a los mossos completamente rebelados contra la Constitución y contra el Gobierno y veo a los pobres Guardias Civiles a los que ayer aclamábamos miles, abandonados por el cobarde Rajoy y por su gobierno de cobardes que permiten la sublevación y la burla a los ciudadanos españoles y veo a los nacionalistas fidelistas en control de los medios de comunicación y en control del Golpe de Estado y de la sublevación y veo a Rajoy que nos abandona el muy miserable y nos deja en manos de los sublevados nacionalistas fidelistas.

España ha caído. La ha vendido el cobarde Rajoy.


(17:29, p. m.)
Atravieso toda Barcelona y los colegios llenos y la chusma independentista votando sin ninguna dificultad. El Estado español no existe hoy en Cataluña salvo en una heroica Guardia Civil que, abandonada por el Estado, trata de defender la democracia y la Ley. Millo es a esta hora un payaso siniestro e Iceta un arlequín que sale a la palestra y enseña un poco el culo. Pero a Iceta lo entiendo pobrecillo ya no soporta más la visión de los hermosos ejemplares de la Guardia Civil y está a punto de ponerse a bailar la lambada en bikini. También aparece Soraya (cuya boca ya tiene la forma del cacahuete de Junqueras ¿o son ideas mías?) y suplica que se ponga fin a la farsa pero eso es imposible porque ella, Soraya, es la cobarde farsa de un Gobierno rendido y traidor. Estamos desamparados y la sublevación reina sin Ley gracias a la rendición de Rajoy y su Gobierno.

Dice mi querido Espada, con quien pasamos la tarde oyendo a Edmundo Rivero en busca de masculinidad, que no que el Estado sí, que triunfaremos. Pero me temo que es todo wishful thinking .


(19:46, p. m.)
Vamos a pasear al perrito. A la entrada del parque donde paseamos al perrito hay una escuela. Delante de la escuela, un grupo de personas. Me acerco. Han montado allí un colegio electoral. La gente entra y vota con la mayor tranquilidad. Unos activistas, bien organizados, me invitan a votar. Yo no, respondo a lo Joachim Fest. En la acera, algo separados, veo una pareja de mossos. Voy y pregunto si están allí para velar porque el referéndum transcurra con normalidad. Algo azorado, uno de ellos me dice que no no, que están para hacer cumplir las órdenes del TJSC. Cuando dice eso me vuelvo hacia la gente, bueno, de cumplir poco por lo que veo. Entonces el mosso hace un gesto vago y dice somos nosotros dos y ahí hay doscientas personas, no podemos hacer nada. Poco después, en la distancia, escucho aplausos y vivas a los dos mossos. Y ese es el panorama de violencia moral en el que hoy he ido a pasear el perrito.


(21:17, p. m.)
Veo al señor presidente de España en la televisión. Ese hombre es un patán. No ha pasado, dice. Ese hombre es un cobarde. No ha existido, dice. Ese hombre es un miserable.


(23:24, p. m.)
De todas las decisiones posibles que podía haber tomado en los últimos años el señor Rajoy, respecto a la sublevación de los nacionalistas catalanes, el señor Rajoy de manera contumaz y cobarde siempre tomó la peor de las decisiones posibles. El señor Rajoy pasará a la historia de España como el político bajo cuyo mandato cayó España el político que permitió que un grupo de delincuentes ¡a sueldo de España! se burlaran, insultaran y finalmente se sublevaran y derrotaran, no a España, naturalmente, sino a los ciudadanos de España.

No pasará a la historia el señor Rajoy como el político más dañino para España, eso sí, porque ese sitial no es posible arrebatárselo al señor José Luis Rodríguez Zapatero. En qué época de pura zafiedad política nos ha tocado vivir.

Uno se va a la cama sabiendo que hoy somos peores y somos más pobres porque ha caído España. A manos de un grupo de delincuentes tribales quién lo iba a decir, ha caído España.

3370

30 de septiembre de 2017

Bueno. Entremos en materia, que el tiempo apremia. ¡Españoles! Para resolver el problema del nacionalismo catalán hace falta un gesto. Un gesto de buena voluntad que convenza a los nacionalistas catalanes, de que aceptamos de una vez por todas lo que ellos siempre han sabido: que pertenecen a una raza superior. ¡Resulta absurdo no admitirlo! ¿No? En consecuencia, el Gobierno aprobará de inmediato la emisión de un Certificado de Superioridad Racial, que se entregará a la mayor brevedad a todo nacionalista catalán. Buena voluntad ante todo, la convivencia primero. Somos inferiores, lo admitimos. Bien. Venga un abrazo fraternal.

Ya sé que esto no bastará. No soy tan ingenuo. Tras la entrega solemne del Certificado de Superioridad Racial, se ordenará a los ciudadanos españoles de Cataluña y de toda España bajarse los pantalones (o las faldas, según el caso) y ponerse a cuatro patas con el culo empinado y dispuesto. A partir de ese momento, los nacionalistas catalanes dispondrán de un período de cuarenta y ocho horas (extensible a setenta y dos horas si lo solicitaran los nacionalistas catalanes) para dar por el culo al resto de los ciudadanos españoles (en edad de merecer, se entiende, aunque el Gobierno español se comprometerá a ser comprensivo con los nacionalistas catalanes con gustos especiales, digamos). Los ciudadanos españoles así enculados, deben mostrar durante todo el acoplamiento anal con el nacionalista catalán su alegría y gran regocijo por el hecho de ser enculados por seres superiores, es decir, por los nacionalistas catalanes. La Guardia Civil, las Fuerzas Armadas Españolas etcétera, velarán para que este gesto de buena voluntad de todos los españoles a la grandeza y superioridad de los nacionalistas catalanes, transcurra con la mayor normalidad y en un ambiente festivo. Por último, no estará permitido a los ciudadanos españoles el uso de lubricantes. No sea que se ofendan los nacionalistas catalanes.

¡Españoles! Los nacionalistas catalanes son superiores y de esta manera que propongo, creo que conseguiremos poner fin a este diferendo que tanto daño ha causado. No hay indignidad en reconocer nuestra inferioridad. Todo por la convivencia. Acabemos con esto de una vez.

3369

29 de septiembre de 2017

Convivencia es la última palabrita que se han sacado de la manga los sublevados para marear a los del Gobierno y de Rajoy y ellos, faltaría más, se han abrazado a la palabrita con gran alegría porque es perfecta la palabrita para que la gente de Rajoy y del Gobierno oculten tras ella su estulticia y su cobardía. Todos sabemos que no hay convivencia sin Ley, pero la gente del Gobierno y de Rajoy hacen como si pudiera haber convivencia sin Ley y se reúnen con los sublevados y hacen el juego a los sublevados porque (lamento decirlo), creo que el Gobierno y Rajoy y su gente (al entrar en el juego de los sublevados) ya han claudicado ante los sublevados.

Pero. ¡Un momento! No todo está perdido. Desde aquí les digo que he encontrado la solución. ¡Sí! Yo solito. Se acabaron las preocupaciones y los desasosiegos. ¡Y no es una solución temporal! ¡Es la solución definitiva! Quién iba a imaginarlo. Las cosas de la vida. Así que dejen de preocuparse, pasen un día apacible, y duerman tranquilos.

Mañana. Aquí. La solución definitiva al problema del nacionalismo catalán. No se lo pierdan.

3368

28 de septiembre de 2017

Me escriben varias amigas algo alarmadas por lo de mis sueños húmedos con la diputada Anna Gabriel. ¡Sueños húmedos! Un hombre como usted, de buen gusto. Dice una. Esa mujer, qué horror, dice otra. Pero. Quién es perfecto. El asunto es que yo creo que la señora Gabriel tiene una gran hembracidad. (Para enterarse de lo que es la hembracidad, aquí). Y eso es muy atractivo. Y encima, como si fuese poco, la hembracidad de la señora Gabriel, creo, tiene un algo sucio (ojo a la boca, hagan caso omiso a la nariz de porrón o al corte de pelo estilo mordida de burro, olviden su risa psiquiátrica). Y eso aumenta su atractivo. Al menos para un hombre como yo, que entiende que el sexo (en una justa medida) si sucio, mejor.

A ver. Me explico. Un coño limpio, muy limpio, pierde su encanto. Eso lo sabe cualquiera. Ha de tener el grado de suciedad adecuado. Esa es una verdad universal. Al que no le guste un coño oloroso que lance la primera piedra. Aunque. Hay límites. Y si se supera ese límite ya el coño en cuestión se hace inabordable, hasta para un hombre como yo, de miras amplias, digamos. Sueños húmedos con Anna Gabriel. Sí. A veces. Tengo que reconocerlo. ¡La carne es débil! Que diría un literato.

« Anteriores Más recientes »

Comentarios

© Juan Abreu, 2006-2011