Estampas
2267
Ahora, por ejemplo, cuando bebo mi té matinal y miro el jardín y del cielo nublado baja un vaho engominado y una mujer en la habitación sobre mi cabeza aún duerme. En este momento, estoy seguro, la electricidad y la química de mi cerebro se han alineado o combinado (o lo que hagan) de la manera necesaria para que yo sienta eso que llamamos ser feliz.
Ser feliz.

2266
Pinto estoy pintando a José Ramón Martínez Díaz, fusilado el 18 de mayo de 1965, un hombre muy apuesto. Me envió la foto su sobrino, que es un buen amigo, desde Miami. Lleva un blanco uniforme José Ramón en la foto y cuidado bigotillo e impoluta guerrera de oficial y un elaborado escudo de armas en la gorra de charolada visera y de la marina, creo. En la foto se ve todo reluciente y limpio y sobre todo decente y queda muy claro para cualquier observador objetivo que se trata de una foto de los otros tiempos. De antes que nos liberaran, quiero decir. Después, cuando nos liberaron, ya toda imagen (mecánica o artesanal) de cualquier tipo de persona o lugar en la isla estuvo de forma inevitable y automática estéticamente rebajada por la vulgaridad de la llamada Revolución.

2265
Por desgracia no podré disponer de todas las fotografías de los fusilados de Castro. A lo sumo, quinientas. Creo. La desidia pavorosa todo lo abarca. Habré pintado a doscientos fusilados, más o menos. A una pareja muerta en combate, y a una madre que se ahorcó para proteger a sus hijos. He tenido que renunciar a dos o tres fotografías de fusilados porque eran de tan poca calidad que no se distinguía casi nada y aunque lo intenté no tuve éxito.
No sólo he pintado a víctimas del fidelismo. Pinté como ya saben a los once atletas judíos asesinados por terroristas palestinos en Munich. Y le he estado dando vueltas a la idea de pintar a los asesinados por los patriotas vascos de ETA. También, ya lo he decidido, pintaré a los cuarenta y tres estudiantes asesinados en México. El llamado caso Ayotzinapa. No sabría explicar por qué me apetece pintar retratos de víctimas de la barbarie humana. Tampoco es que haga falta explicarlo.

2264
Sueño que estoy en un lugar espeluznante y sobre todo sucio y grosero debe ser la pavorosa, pienso en el sueño, pero no estoy seguro. Cuando sueño estas cosas despierto con dolor de cabeza el lugar donde se nace es resumiendo grosería, depravación, dolor de cabeza y poca cosa más. Voy al mercado y compro sardinas piña y mandarinas y un pan que se deshace en la boca. Esto mejora bastante la mañana es verdad. Pero. Esta época del año es agua turbia y al escurrirse entre mis dedos deja una especie de moho o de baba sucia no sé.

2263
La hiedra hace semanas que está roja y en vías de quedarse pelada y para mí es la mejor época del año. Al menos desde el punto de vista cromático. Todo verde en primavera y verano está bien pero un poco aburrido a la vista a fin de cuentas ¿no? Y hablando del verano, ayer encontré aquí en este aparato unas fotos de los buenos tiempos con las niñas desnudas en el jardín y la niña polaca que surcaba las aguas como una criatura marina y legendaria sobre todo su torso y la niña italiana mírenla sobre la hierba haciéndose fotos del chocho, qué lindo lo tenía peludo y cremoso. Me puse un poco triste la verdad al mirar así el pasado que no regresará porque aunque esas mismas niñas vuelvan ya no serán ellas ni yo seré yo.
Hay una estancia gris cada vez más vacía en la que irremediablemente nos adentramos.

2262
Los libros se amontonan, espera Chateaubriand y espera Mapa dibujado por un espía que no pensaba leer pero que mi hermano me ha dicho que sí, que hay que leerlo. Y aún Franco (la biografía de Preston) espera y Gibbon que me ayudará a entender las claves del suicidio de Europa.
Yo leo mucho en los trenes y en el último viaje leí La tarea del artista de Karl Kraus y Egon Schiele en prisión, un librito sobre los días que pasó Schiele en la cárcel acusado de pornografía e inmoralidad, que como se sabe son los nombres que la estupidez y la hipocresía humana dan a la intrepidez moral. En el tren también leí el libro del poeta Villegas, Cubano, demasiado cubano, que recomiendo mucho. Villegas es de los pocos de la tribu que tiene una mirada irreverente y desencorsetada de la historia de Cuba. Me pasó que lo leí en medio de Cabrera Infante y ayudaba estupendamente a ver los lugares comunes cerebrales en el discurso de Cabrera Infante, que no para de hablar de los horrores de la dictadura batistiana y no le cabe duda de que la llamada Revolución fue necesaria (yo creo que no), mientras se pasea por una Habana maravillosa que sin duda es una Habana batistiana. Hay muchos motivos para leer el libro de Villegas, pero yo lo hubiera leído sólo por la portada. Una portada extraordinaria que es un retrato de Luis Posada Carriles, uno de los pocos cubanos que entendió que la única batalla efectiva contra el castrismo es la batalla contra el cuerpo de Castro.
El mayor triunfo del castrismo es haber convencido a sus enemigos de que la batalla contra el castrismo es una Batalla de Ideas. El castrismo siempre ha sabido que tiene que eliminar los cuerpos de sus opositores (cárcel, muerte o destierro), al tiempo que nos ha disuadido de que hay que derrotarlo en una inexistente Batalla de Ideas. Es decir nos mata mientras nos asigna un campo de batalla fantasmagórico que no es más que una trampa y una ilusión.
Por eso ha ganado.

2260
Dormí como un bendito que decía mi madre así dormí. Por la mañana recogeremos olivas aunque ando un poco cojo pero. Hay tantas y tan negras y suculentas. La noche me pasó por encima como una montaña blanda y me procuró un bienestar de boca de muchacha chupándomela, lo sentí claramente a pesar de estar dormido. Y después mientras desayunaba entrevistan en un diario a Manuel Rivas y qué sería de este tipo y de la izquierda española en general sin Franco, deberían dar gracias lo primerísimo al levantarse a Franco qué sería de Rivas y de la izquierda española si les faltara Franco no serían nada.
Y en medio de la perorata mocosa y llorica de Rivas volvió a mi cabeza ese bienestar de boca de muchacha y no terminé la entrevista ¡quién coño aguanta eso entero! y tuve una gran erección tendrían que haberlo visto una erección formidable.

2259
A los líderes venezolanos de la oposición decirles que el plan es matarlos a todos. Son las maneras de los Castro. Los Castro saben que para mantener una dictadura castrista hay que gobernar con mano de hierro y eliminar físicamente a los líderes de cualquier oposición seria que pueda surgir. Lo han venido haciendo en Cuba desde hace más de medio siglo, y mejor no les ha podido ir.
Es verdad que Venezuela no es una inmensa prisión como la isla de los Castro, y es verdad que los generales de las FAR cubana y los coroneles de la DGI cubana que gobiernan Venezuela, no han conseguido, aún, sus objetivos. Los venezolanos se han resistido a la invasión cubana de una manera valiente y decidida. Pero. Con la cercanía de las elecciones y teniendo que lidiar con la insondable estupidez de Maduro, al parecer los esbirros cubanos han recibido la orden de descabezar la oposición y sumir Venezuela en el caos, de manera que castristas y chavistas puedan militarizar y finalmente controlar de manera absoluta el país. Raúl Castro es un asesino despiadado y no quiere perder Venezuela, a juzgar por los últimos asesinatos y por las declaraciones de Maduro, que cualquier oído entrenado reconoce de inmediato como dictadas desde La Habana.
No sé si los venezolanos están dispuestos a salir a la calle a matar y morir para evitar la colonización definitiva de su país. Pero les sugiero que comiencen a armarse. Porque es hora de que se pregunten si quieren ser una colonia de Cuba.Y si la respuesta es no, entonces han de sacar a los cubanos y a sus criados chavistas del poder. A sangre y fuego, si es necesario.
Ser libre tiene un precio y llega el momento en que no queda otro remedio que pagarlo.

2258
Mis fuentes en la Moncloa me informan que lo de los religiosos musulmanes terroristas (y todo lo concerniente a los asesinos religiosos del ISIS o DAESH) está resuelto, que les comunique a mis lectores que no hay de qué preocuparse. Las consultas del señor Rajoy antes de decidir cualquier curso de acción se extenderán, ya lo ha calculado una comisión de expertos, hasta octubre del año 2025. Ese mes, Rajoy (o quien sea el presidente español en ese momento) se reunirá con la señora de la limpieza de la Moncloa, que es la última persona en la lista de gente a consultar. Doña Fefa.
¿2025? Contesté alarmado a mis informantes, pues me parecía un poco demasiado consultar; pero enseguida me tranquilizaron mis topos con el argumento (irrefutable, hay que reconocerlo) de que el ciclo de consultas nunca llegaría a su fin debido a que las cagaleras del Gobierno español habrán sepultado la ciudad de Raqqa con todos los terroristas dentro e incluso habrán inundado gran parte de Siria e Irak y áreas circundantes y todos los del ISIS o DAESH ¡y los de Al Qaeda de paso! habrán muerto ahogados en la cagalera del Gobierno español y el problema estará resuelto. ¡Y tan resuelto! Cuando el mar de cagaleras del Gobierno español se seque los religiosos asesinos, es decir los terroristas, quedarán sepultados en el mar de excrementos e incluso en el futuro se podrá convertir el sitio en un fabuloso destino turístico al estilo de Pompeya. ¡Y todo sin disparar un tiro!
Y luego hay quien acusa al Gobierno español de cobarde y de politiquear con las víctimas del terrorismo.
Cuánta injusticia.














