2265

Por desgracia no podré disponer de todas las fotografías de los fusilados de Castro. A lo sumo, quinientas. Creo. La desidia pavorosa todo lo abarca. Habré pintado a doscientos fusilados, más o menos. A una pareja muerta en combate, y a una madre que se ahorcó para proteger a sus hijos. He tenido que renunciar a dos o tres fotografías de fusilados porque eran de tan poca calidad que no se distinguía casi nada y aunque lo intenté no tuve éxito.

No sólo he pintado a víctimas del fidelismo. Pinté como ya saben a los once atletas judíos asesinados por terroristas palestinos en Munich. Y le he estado dando vueltas a la idea de pintar a los asesinados por los patriotas vascos de ETA. También, ya lo he decidido, pintaré a los cuarenta y tres estudiantes asesinados en México. El llamado caso Ayotzinapa. No sabría explicar por qué me apetece pintar retratos de víctimas de la barbarie humana. Tampoco es que haga falta explicarlo.

Comentarios

© Juan Abreu, 2006-2019