Estampas
3113

Mi amiga Zoé me manda su libro y lo abro para echarle un vistazo, porque me gusta manosear los libros y afuera la tarde es de un gris como de panza de pez y el leve invierno se posa. Hay una gran quietud. Todo invita al viaje así que me pongo a leer y un par de horas más tarde llego, emocionado, a la última página. Qué mujeres, es lo primero que pienso, qué personajes formidables. Se ha hecho de noche mientras permanecía en el país del libro y el gato ha trepado a la mesa y me mira con sus ojos humanos y hay en mi cerebro como una nueva fosforescencia que es en verdad ternura.
¿Cómo puede escribirse un libro tan luminoso con historias tan cubanas es decir tan sometidas al ambiente siniestro del fidelismo y a la miseria esencial que es el fidelismo? Bueno, la respuesta es simple: para escribir un libro así hay que ser un gran escritor, hay que ser Zoé Valdés.

3112
Se acaba el año y qué remedio debo mencionar a Donald Trump. Que ese hombre sea el presidente electo de los Estados Unidos confirma que los norteamericanos son, en general, bastante estúpidos. Al menos tan estúpidos como los votantes de podemos la cup y otros fidelistas por el estilo aquí en España. Lo que faltaba por ver, un chimpancé anaranjado al frente de la primera potencia mundial.
En lo referente a mi humilde persona, decir que ha sido un buen año he trabajado bastante y algunas cosas me han salido bien. Descontando el episodio del hospital, un año placentero diría yo. En términos pavorosos, hay que mencionar naturalmente la magnífica y tan esperada noticia de la muerte de uno de los Castro, el que fuera el asesino mayor de la familia por así decirlo, y aunque es una familia que debe desaparecer si los pavorosos (todos los habitantes de la isla pavorosa) aspiran a recuperar su condición de seres humanos (perdida en 1959), algo es algo.
Por lo demás, no quiero terminar el año sin decir que estoy muy contento de que se publicara al fin mi libro de memorias. Durante muchos años lo sentí como una deuda y ahora está saldada. No escribiré más libros, creo, salvo la gran novela de mi vida que es este blog. Y salvo, tal vez, ese libro miamense que tengo pendiente. A ver si en 2017 puedo terminarlo. Deséenme suerte.

3111
Mi amigo Ernesto, muy amablemente, al enterarse de mis problemas de salud me envía dos libros. Y sus buenos deseos de un pronto restablecimiento. No soy un buen lector de poesía contemporánea así que comienzo a leer primero el libro de Edmund de Waal, una obra bastante inclasificable de las llamadas de no ficción. Un libro sobre la blancura, qué gran tema. De Wall es ceramista y comienza su libro con un viaje a China donde, durante mil años, se ha fabricado la más hermosa porcelana. Y nos va contando De Wall con una prosa rítmica y agradablemente pastosa su aventura que es una aventura ¿cómo decirlo? de la niebla y de la leche de la tierra.
Y a cada página que leo la verdad es que me voy sintiendo mejor y mejor.

3110

En Lanzarote voy en el coche y recuerdo el bikaner. El bikaner lo inventé yo, posiblemente sea mi mejor creación, en la India, en la ciudad de Bikaner. Un lugar espeluznante. Excepto el hotel donde nos hospedábamos que era fabuloso. La India tiene eso vas por ella que es como ir por un basurero infinito y de súbito un hotel fabuloso. Yo creé el bikaner, como les decía, en ese hotel palaciego. Hasta una bailarina núbil había en el hotel palaciego esa noche que inventé el bikaner; todo regio donde quiera que fuera la vista, pero nada como el baño de techos altísimos y cortinajes de gasa regio y su regia bañera marmórea. Y la bañera sabiamente diseñada de tal manera que en sus anchos bordes podía uno apoyar los pies de tal forma que la polla (mi polla en este caso) quedaba exactamente a la altura precisa de la boca de la afortunada sumergida en la bañera humeante y perfumada y hasta pétalos en el agua había y la distancia entre los bordes era tan perfecta y magistralmente calculada que el cuerpo suspendido sobre el agua quedaba abierto de tal forma que la afortunada dentro del agua podía cómodamente introducir su dedo profundamente en el ano de la persona acuclillada sobre ella (yo) y a la que le chupaba la polla (mi polla en este caso) y la combinación de ambos placeres el de la mamada y el del dedo dentro esa combinación absolutamente paradisíaca (no olvidar el perfumado vapor que ascendía del agua) es lo que bauticé allí mismo como un bikaner: y así ha quedado para la posteridad. Y cuando digo a alguien ¿por qué no hacemos un bikaner? ya todo está dicho pero ha de ser en una bañera como aquella si no sólo es un remedo de la felicidad. Aunque algo es algo no digo que no. Recordé el bikaner y recordé que mientras lo hacía pensaba yo aquella noche del bikaner en la núbil bailarina velada que despedía un olor entre labial y almizclado recuerdo.
Y vino todo eso a mi cerebro con la correspondiente erección mientras iba por el paisaje negro de Lanzarote lo que es el cerebro, y me dije entonces: tengo que recomendar el bikaner a mis lectores. Y eso estoy haciendo.

3109
Antes del dolor estuve unos días en la isla de Lanzarote y me encontré con un catalán allí y cenando dije que cuando (si sucediera) triunfen los sediciosos en Cataluña he de irme a otra parte porque no pasaré por el fidelismo léase nacionalismo otra vez, ni hablar. Soy enemigo del nacionalismo esa imbecilidad xenófoba, digo, mientras bebo una cerveza. Y el catalán me responde que bien, que sí, pero que no podré ir a Madrid cuando me vaya de Cataluña porque allí también me alcanzará el nacionalismo de todas formas, en este caso el nacionalismo español. Y yo lo miro y me doy cuenta de que se lo cree. Se cree lo que está diciendo. Así que la España de las autonomías de las innumerables concesiones y prebendas a los separatistas autonómicos, la España que ha cedido a los sediciosos el control de la educación de los niños españoles, la España en la que no se puede rotular tu negocio en español en Cataluña porque te multan, la España de la inmersión lingüística y la imposición del catalán, la España del concierto económico vasco y los derechos históricos y de todo ese cobarde mimar al tribalismo antiespañol, la España de la discriminación del idioma español, la España de los funcionarios a sueldo de España cuyo fin es desmantelar España, la España en fin donde te llaman fascista si llevas una bandera española ¡es nacionalista!
Manda cojones.

3108
Hay un pensamiento vaginal así como hay un pensamiento fálico. A las feministas de pelo en pecho no les gustará que lo diga. Pero. Las cosas como son. El pensamiento vaginal y el fálico son divertidos y no disminuyen ni enmarcan ni son ofensivos en ningún sentido salvo para las feministas de pelo en pecho o para los que ya tienen el cerebro completamente envilecido por la corrección política y la hipocresía, que son lo mismo como se sabe. El caso más reciente de pensamiento vaginal aplicado que he encontrado se refiere al periodista Jabois, tengo amigas muy inteligentes y de fino y elaborado pensar que en cuanto aparece el periodista Jabois en el escenario conversacional se nota al instante como lo vaginal invade su pensamiento cubriéndolo con una pátina menos objetiva es cierto pero muy atractiva. Una de las mejores cosas que puede pasarnos en la vida es que a una mujer se le obnubile vaginalmente el juicio al pensar en nosotros qué les puedo decir, a mi me ha pasado bastante no por mi cara, poca cosa en verdad, pero por mi cerebro a las mujeres les encanta mi cerebro.

3107
Aún adolorido cojeo ante la biblioteca y veo una novelita del famoso Pepe Carvalho y la abro y leo. Qué escritor espantoso Vázquez Montalbán. Más que un escritor un amontonamiento de lugares comunes y una antología del más recocinado pensamiento astérix. Muy inflado por la aldea barcelonesa y por el izquierdismo culo gordo antimperial eso sí. Un escritor de cuarta tal vez de tercera categoría. Tiro el librito a la papelera pero qué haría esa porquería en mi librero.
Por otro lado hoy amanecí con la polla muy tiesa una clara señal de recuperación. ¿No?

3106
Ayer cocinamos. No se nos da bien cocinar pero no puedo andar por ahí todavía así que dijimos: ¡cocinemos! Y cocinamos. Arroz con pescado y gambas y rodajas de calamares y seguimos naturalmente una receta y hasta improvisamos un poco. Vino blanco para ir acompañando y patatas fritas de esas de trufa y jamón del bueno y un queso italiano con trufa también que es una delicia. Cocinar es entretenerse como todo, la esencia y motor de la especie entretenerse no se dejen enredar por los sabiondos así es como es. Borboteaba la cosa y afuera en el jardín la luz de la noche se empapaba a ras del suelo. Muchas veces en el hospital en medio del dolor pensé el jardín es el paraíso no lo aprecio lo suficiente si alguna vez termina este dolor y regreso allí, lo haré. Cada segundo estaré muy alerta y sobre todo estaré muy agradecido. Muy agradecido.

3105

Dije al principio que aprendí dos cosas cuando llegó el dolor, la segunda nada tiene que ver con el dolor o la muerte, tiene que ver con la vida. No sé cómo explicarlo. La mejor manera de decirlo tal vez es decir que todo lo que no apreciamos lo que damos por descontado lo corriente lo automáticamente desechado lo que ni siquiera registra nuestro cerebro como acontecimiento digno de mención como asunto vivido es lo más precioso.
Digamos por ejemplo mujer mía que me miran tus dulces ojos.

3104

En el hospital, leo este artículo del amigo Bustos. Cita a Ferlosio. Dice Ferlosio de Disney: “Disney ese gran corruptor de menores nunca bastante execrado, el mayor cáncer cerebral del siglo XX”. Bueno. No. Disney es un genio. Disney fue el primero en ver, o intuir, (antes que Pinker, Blackmore y demás) que la esencia del progreso humano está relacionada con el Entretenimiento. Siempre con mayúscula. Respeto, eh. Nos entretenemos, luego somos y progresamos. El Entretenimiento, médula de lo infantil, es la clave para el desarrollo de estándares imaginativos que consigan sacarnos de nuestra condición mortal. El hombre desde su principio, busca un sentido. Bien. Helo ahí. Escapar a la mortalidad. Ese es el sentido. El único sentido. Disney es una figura fundamental en la aventura de vencer la muerte. No Kant. No Spinoza. No, por descontado, Marx. La filosofía no es la herramienta que nos librará de la muerte, es la imaginación. Disney ha infantilizado, es decir potencializado el papel crucial de la fantasía y lo inaudito en la mentalidad occidental. Algo que se da naturalmente, sospecho, en los japoneses (pero ay, no somos japoneses, de ahí la importancia de Disney para nuestra cultura). He visitado Japón varias veces el país más infantil del mundo por cierto y el país a un tiempo más educado moderno serio innovador tecnológico y socialmente inteligente del mundo, tal vez. Disney ha contribuido de manera crucial a dejar atrás al primate serio y espeso y nos ha acercado al hombre plástico, ligero e irisado que debemos ser.
La infantilización de Occidente es de las mejores cosas que nos han podido pasar.













