Estampas
2103
Tengo una irreprimible tendencia a lo colosal. El SUPERENSARTAJE primero, un proyecto gigantesco del que quedan, por el momento, veinte o treinta cuadros logrados. Y queda, además, lo escrito al respecto. Que algún valor tendrá.
Y ahora 1959, nada menos que cientos de retratos de fusilados por la dictadura cubana. Soy incapaz de plantearme 10, 20, o 50 retratos. No. ¡Cientos, miles de retratos, todos los fusilados!
Soy un hombre excesivo, naturalmente.

2102
Releo a Klemperer, como he dicho, y encuentro esto: “ Si alguna vez se diera la vuelta a la tortilla y el destino de los vencidos estuviera en mis manos, yo dejaría en libertad a toda la gente común y corriente e incluso a algunos de los jefes, que tal vez tenían buena intención y no sabían lo que hacían. Pero a los intelectuales los colgaría a todos, y a los profesores universitarios un metro más alto que a los demás; y tendrían que seguir colgados de las farolas todo el tiempo que permitiera la higiene”.
Habría que hacer lo mismo con los intelectuales y artistas cubanos porque ellos son los que han facilitado la coartada moral (y hasta los estribillos) a los asesinos.
Sin esa coartada el crimen sería mucho más difícil o no sería posible.

2101
De lo que he investigado hasta ahora para 1959 me impresiona no sólo la magnitud de la matanza y el salvajismo mostrado por los castristas. También el coraje de los asesinados. No se puede llamar de otra manera a fusilados en juicios populares y a fusilados en juicios sin garantía procesal alguna juicios tutelados por el espíritu de la horda y por jueces y fiscales completamente ideologizados.
Miles de hombres (y mujeres) fusilados y tantas historias de valor historias de gran fuerza moral.
Y el silencio de la mayoría de los intelectuales del mundo y no digamos ya el silencio, la complicidad y los esfuerzos por denigrar a estos hombres y mujeres asesinados hombres y mujeres que a fin de cuentas luchaban contra un régimen siniestro y por la libertad de su país.
Pienso en el muchacho Antonio Chao Flores con una pierna amputada y al que los castristas le quitan las muletas para que tenga que arrastrarse hasta el lugar donde lo fusilarán.
Qué gran historia.
Y el puto García Márquez ni una línea.

2099
Entre los nombres y los rostros de hombres fusilados cientos de fusilados, miles, según los historiadores, también mujeres fusiladas. Obdulia Suárez por ejemplo, fusilada a los diecinueve años. Amelia Fernández García, fusilada. Berta Ferrer, fusilada. Juana Figueredo Díaz, fusilada. Sara Martínez González, fusilada. Adelaida Miravén, fusilada. María Isabel Torrado, fusilada.
Ya metido en la matanza también leo sobre los muertos en combate contra los castristas que los hubo en un tiempo muchos cubanos aún no habían sido víctimas del envilecimiento adjunto al castrismo y sabían que la única manera de librarse de los Castro es matándolos. Me gustaría también pintar a estos hombres y mujeres valientes muertos en combate o que pasaron décadas en las cárceles castristas. Tal vez más adelante, si tengo tiempo.
Pero. 1959 se limitará por ahora a los retratos de los fusilados. Lo que pinto en verdad en esta serie es ese momento en que un ser humano está absolutamente solo de la soledad mayor posible para la especie la que se vive de pie enfrentando un grupo de fusileros que están allí para matarte.
Esa soledad.

2098
Me levanto, desayuno mirando el jardín, subo, me pongo la ropa de pintar, bajo, entro al estudio, levanto las cortinas miro un poco lo que tengo y lo que soy y quedo satisfecho, preparo una tela, la coloco en el caballete y comienzo a trabajar.
Al mediodía paro, almuerzo, bebo el té leo a Klemperer lo he retomado hace poco y ayuda mucho a entender el manicomio español. Los españoles se entregan a los nacionalistas provinciales catalanes vascos y demás como los alemanes se entregaron al nacionalsocialismo en los años treinta: cobardes, resignados. Sobre las tres vuelvo al trabajo pongo música Bach muchas veces y Mayte Martín también y como a las seis o las siete salgo a caminar.
A esa hora empieza a refrescar y mi cuerpo avanza casi perfecto entre el perfume de los jazmines.
Y que haya que morir.

2097
Van apareciendo los rostros de los fusilados y me asombra la frescura con que brotan y la velocidad y el movimiento. Son rostros llenos de vida que es lo que quiero y de color y a partir de ahora marcharán juntos como hermanos en esta nueva vida en los cuadros.
Trabajo todo el día con gran tesón y disciplina y voy devolviéndolos a la luz y soy un hombre feliz.

2096
En un estremecedor documental que he estado mirando encuentro a Hiram González, un hombre admirable al que tuve el honor de conocer en Miami. Hiram, preso político, compartió celda con Bienvenido Infante un joven de gran sonrisa y elegante perfil y cuenta en el documental cómo Bienvenido el día en que lo iban a fusilar se afeitó y se acicaló lo que pudo. Extrañado, Hiram le preguntó: Bienvenido, ¿para qué te afeitas tanto?
Es que quiero morir bonito, respondió el muchacho.
Ayer pinté a Bienvenido y pintándolo pensé nunca olvidaremos Bienvenido y, lo más importante, nunca perdonaremos.
Lo del perdón está muy sobrevalorado pero en el fondo no es más que cobardía y mierda.

2095
Los retratos de los fusilados para mi 1959 no serán grises sino que estarán llenos de color. Llevo días pensándolo y he llegado a esa conclusión. Serán pequeños y se exhibirán juntos llenando a ser posible una gran pared y constituirán un retablo luminoso porque de lo que se trata no es de pintar la pérdida ni la tristeza ni la muerte ni el horror del crimen sino la luz y la vida que a esos hombres les fue arrebatada.

2094
Leo esta entrevista con el estimado y admirado poeta Néstor Díaz de Villegas. De más estar decir que la libertad es el bien supremo y el amigo Néstor tiene derecho a viajar donde le plazca. Pero. Tengo esto que decirle al buen Néstor: regresar a una Cuba gobernada por los Castro siempre es denigrante, siempre es humillante y siempre es, sobre todo, una bajeza.














