Estampas
2072
Anoche fuimos a ver otra vez el documental de Espada. Qué cosa triste el espectáculo de estos cuatro hombres brillantes que narran cómo la tribal estupidez nacionalcatalanista les hizo alejarse. Pero. También iluminador. Y feraz. E instigador. Si alguien aún no sabe por qué el nacionalismo catalán es una infección empobrecedora y letal, ha de ver sin falta este poderoso documental de tempo ondulado y emocionada inteligencia.
Por otro lado, queda nuevamente demostrado que Arcadi Espada es el más formidable adversario de esa abyecta manada de rufianes abanderados.
Y el cine lleno.

2071
Varias veces he pensado en una historia y hasta creo que la empecé a escribir, una especie de cuento infantil, con lo de la ballena. Trata de un niño que se asoma como yo a la ventana de madrugada y ve la ballena en la piscina del vecino y un día se va con ella porque siente que yéndose con ella encontrará a su madre perdida (que en realidad está muerta el lector intuye) y corre diversas aventuras en un lugar como neverland pero un neverland mucho más lúgubre y siniestro. Al final, el niño encuentra a la madre retenida por un monstruo en una extraña playa y la rescata y vuelven juntos a casa.
Lo hermosa y justa que es la ficción.

2070
Como me acuesto muy cansado pintar cansa mucho no me despierto en toda la noche a orinar y hace bastante por eso que no veo a la ballena. De día no viene siempre en la oscuridad ella su lomo y su plateado reflujo en consonancia. No es que esté siempre que me levanto tampoco sólo algunas veces y cuando no está he de ser honesto siento una gran soledad añadida a la soledad habitual lo de la compañía es un espejismo.
De alguna forma con el tiempo he comprendido que mi cerebro asocia a la ballena con mi madre una asociación que me parece absurda mi madre siempre fue y es lo cálido y un ser que habita las más frías profundidades cálido no puede ser ni siquiera en calidad de símbolo lo cálido. Pero hay algo maternal en esa ballena cree mi cerebro. Yo no sé lo que siento cuando la veo es indecible pero si tuviera diría que es una especie de ternura lo que siento.

2069
Digo quedará y armo a su alrededor al instante la consabida estructura mental y en consecuencia cultural y evolutiva. Pero. Sin perder de vista que nada queda ni quedará según determina la realidad que hacemos como que no existe pero ahí está. Es decir que cuando decimos quedará es sólo realidad léxica y lo sabemos pero en algo que parezca sólido hay que poner los pies. ¿No?

2068
Y algo de ese horror quedará. Un horror muy colorido por cierto pinto el horror con naranjas y amarillos y verde naturalmente el verde oliva de los trajes del horror. Ya Francis Bacon demostró que con rosas y violetas y con una paleta casi infantil se puede pintar la absoluta desesperanza y la soledad más completa y toda esa angustia que acompaña a la especie y que nos acompaña a cada uno.
Sobre todo a los más brillantes ya se sabe que mientras más bruto eres más feliz.

2067
Pinto un cuadro que se llama 1959 y pintaré varios más que se llamarán igual un año de gran violencia y de muchos fusilados en Cuba. Algunos de los fusilados se lo merecían (soy un hombre que cree en la pena capital en algunos casos por poner un ejemplo a los de ETA en España yo los hubiera fusilado) supongo, también merecían un juicio justo que no tuvieron. Los Castro los mataron porque necesitaban un ambiente de terror y en el caso de Raúl Castro mató mucho más porque es maricón como se sabe y ha de demostrar siempre que no lo es y qué manera mejor de reafirmar su masculinidad que matar y por eso mataba mucho. Es algo muy común que los maricones de closet sean violentos y abusivos se ve mucho eso en Cuba yo lo he visto.
Así que estoy pintando esos cuadros y algo de ese horror quedará.

2066
Salimos a caminar como por entre una nata de tanta luz. Y el cielo es de esos limpios y parejos. Qué más da que sea sólo una palabra el cielo. La belleza del mundo es la belleza de las palabras del mundo. Y de súbito a buen paso por estas calles perfumadas pienso en que ya hace treinta y cinco años que escapé de La Habana y que escapé en general de la isla y en verdad no tengo la menor nostalgia de ese estercolero isleño ni de esa ciudad albañal.
Esta hermosa mañana es mi deseo que quede muy claro y por escrito.

2065
Me sentaba con algunas niñas en los buenos tiempos bajo el olivo a tomar vino fresquito muy apropiado para la estación y nos reíamos y estábamos desnudos y a veces Portal documentaba y la niña polaca me hacía un masaje tántrico (que se parece mucho a una paja pero no lo es) mientras conversábamos y el tiempo se hacía luminiscente y en momentos muy especiales recuerdo llegaba el tiempo a destilar un candor.
Ignorantes, moralistas, pitosflojos, feministas barbudas y gente mal follada en general cree que la libertad sexual es turbia y oscura pero qué saben ellos la libertad sexual es una inocencia blanquita.

2064
Los buenos tiempos eran el paraíso. Lo voy descubriendo a medida que los pinto. El paraíso era el jardín, siempre lo supe es justo decirlo. Cuando Lau se miraba el chocho en el espejito y se hacía fotos del chocho y yo le hacía fotos a ella haciéndose fotos del chocho, era el paraíso. Los chochos eran importantes naturalmente los cuerpos quiero decir. Pero. La luz. Una luz de ir por casa una luz segura una luz que no se apagará nunca, dice.
Ahora trato de meter esa luz en los cuadros y algo va saliendo.

2063
Me levanto muy temprano que tengo mucho trabajo y en la primera taza de té me encuentro a Houellebecq en el diario y lo primero que pienso es: qué feo es Houellebecq. Yo creo que por eso es que va de enfant terrible. Con esa cara hay que ir de algo si no: ¿quién te folla? Dice Néspolo, entrevistador, que lo acompaña (a Houellebecq) “una joven de buen ver”. Las mujeres siempre tan generosas follarse a Houellebecq debe ser una empresa espeluznante. Pero. Que sea rico y famoso Houellebecq ayuda, imagino. En fin, el feo careto de Houellebecq mientras desayuno.
Y un poco más adelante vaya amanecer la niña diosa, Kumari. En Nepal. Un castigo celestial, dice del terremoto la niña diosa. Toda esa gente aplastada y un castigo celestial, dice. “Por ensuciar nuestra alma”, dice. Sólo tendría que asomarse a la puerta del templo esta niña diosa para saber que si Dios existe y provocó o permitió semejante catástrofe es un cabrón hijo de puta del que cualquier persona decente huiría despavorida, pero, un castigo celestial, dice. “Dios está muy enfadado”, clama un religioso. “Este país está repleto de pecadores”, suelta un lama.
Avanza muy lentamente el mono qué les puedo decir.













