Estampas
2013
Hace tiempo le dije a los venezolanos lo que tenían que hacer. Es decir, armarse. No se puede vencer a los Castro con manifestaciones desarmadas en las que los esbirros venezolanos al servicio de los Castro matan y los demócratas se limitan a poner los muertos. No me hicieron caso, y así les va. Tienen fidelismo al menos para cincuenta años.
A estas alturas supongo que ningún venezolano creerá ya que los venezolanos gobiernan en Venezuela, ¿no?, porque si piensan eso son completamente estúpidos y se merecen lo que tienen, como lo merecemos los cubanos.
Siempre dije que había que matar a Chávez pero sobre todo a los militares cubanos que eran los que mandaban realmente y mandan en Venezuela. A Chávez lo mató al fin el cáncer (o los Castro, ¿cómo saberlo?) pero el fidelismo continúa y continuará en Venezuela porque da igual a quién los Castro pongan de presidente en Venezuela allí gobierna la policía cubana y los militares cubanos y los espías cubanos.
¿Es tan difícil de entender?
A los opositores los irán aniquilando (primero los encarcelarán, pero si es necesario los matarán). Vean lo que ha sucedido con el alcalde de Caracas. Si algo ha probado la historia es que los Castro son capaces de cualquier cosa para permanecer en el poder (ya sea en Cuba o en sus colonias, Venezuela en este caso).
Hoy, como se ve, me he levantado con ganas de decir obviedades.

2012
Voy corriendo a ver American Sniper. Qué maravilla. Qué formidable personaje Chris Kyle. Un héroe americano. Europa no puede dar ya esos héroes. El complejo de culpa por haber inventado las tres ideologías más asesinas de la historia de la humanidad (comunismo, fascismo y nazismo) han castrado Europa, y ya no tiene salvación. Se dejará matar Europa, antes que defenderse. Ni pensar en un héroe como Kyle en Europa. Un hombre que sabe que a los lobos hay que matarlos. No enseñarles el culo a ver si nos perdonan por ser libres. Eso tan simple, que Europa no sabe porque está demasiado ocupada lloriqueando, el soldado Kyle lo sabía. Qué bien.
Y qué maravilla como Eastwood conduce con mano maestra la historia y su pulso preciso en las escenas de combate y un latido emocionante que se escucha al fondo y ese final grandioso y aquel veterano en su silla de ruedas con su bandera en medio del expressway. Cuánta bazofia socialdemócrata he leído estos días sobre esta película, bazofia cubierta por una baba ruin y muy antiamericana naturalmente.
Y esa escena dramática de gran teatro en que el padre de Kyle describe certeramente las humanas categorías: ovejas, lobos, y perros pastores consagrados a proteger a las ovejas. Nosotros, las ovejas, dependemos de esos perros pastores. Somos libres gracias a esos perros pastores. Somos libres gracias a esos hombres que nos protegen de los lobos. Hombres que por nosotros matan y mueren.
Ningún lloriqueo socialdemócrata nos salvará de los lobos. Eso está claro.
Por eso yo, que soy una oveja agradecida, honro aquí a ese gran matador de lobos que fue Chris Kyle.

2010
“Yo sigo la visión del Romanticismo tardío de que todas las cosas grandes en la historia de la humanidad han sido logradas desafiando a la naturaleza. La ley, el arte y la tecnología son mecanismos de defensa, trincheras apolíneas trazadas contra las dionisiacas turbulencias de la naturaleza. El capitán Ahab de Melville, mutilado y desfigurado, agitando su puño contra los cielos tormentosos, simboliza la rebelión de la imaginación contra el destino”.

2009
“Como libertaria, apoyo el acceso sin restricciones al aborto porque he razonado que mi derecho absoluto a hacer con mi cuerpo lo que quiera tiene preferencia sobre las brutales exigencias de la madre naturaleza, que quiere reducir a las mujeres a sus funciones animales como criadoras”.
“Remilgadamente sensibles en lo tocante a su autoimagen humanitaria, las feministas han utilizado razonamientos complicadísimos para definir el feto abortado en términos puramente materiales como tejido inerte, eficazmente desechado”.
“Mi visión es más consistente: apoyo la pena de muerte para los crímenes atroces, como los asesinatos políticos o los asesinatos-violaciones en serie, y soy fervorosamente proaborto (el término proelección es un eufemismo cobarde). La moderna liberación de la mujer está inextricablemente unida a su habilidad para controlar la reproducción, que la ha esclavizado desde el origen de la especie. Es la naturaleza, una vez más, su verdadera opresora. La contribución de los hombres a la concepción y la gestación es mínima, comparada con la carga que arrastran las mujeres embarazadas o las madres lactantes. El patriarcado, al que rutinariamente se culpa de todo, produjo la píldora de control de la natalidad que ha hecho más por liberar a la mujer contemporánea que el propio feminismo”.

2008
“Si un hombre gay quiere casarse y engendrar hijos, ¿por qué tienen que acosarle los activistas gays que le acusan de autoaborrecerse? Es más maduro que ellos, pues sabe que el poder de la mujer no puede ignorarse. Y si un hombre casado quiere perseguir a hermosos jóvenes de vez en cuando, ¿por qué no debería tener la misma libertad de autodeterminación sexual que los maridos que emplean putas? ¿Por qué debe ser acusado de vacilación o de evasión, cuando su erotismo es el más plenamente desarrollado? Si el asesoramiento puede permitir que un hombre gay responda sexualmente a mujeres, debería animarse y aplaudirse tal iniciativa, y no bombardearla con el fuego de artillería gay de la moralidad inversa”.

2007
“La homosexualidad no es normal. Por el contrario, es un desafío a la norma; ahí reside su carácter eternamente revolucionario. Obsérvese que no lo llamo un desafío a una idea de norma. Los teóricos maricas, esa marchita cohorte de gorrones, han intentado tomar la postura postestructuralista de afirmar que no hay norma, ya que todo es relativo y contingente. Esa es la clase de estúpida venda que la gente obsesionada con las palabras se pone cuando están sordos, ciegos y mudos ante el mundo exterior. La naturaleza existe, les guste o no a los académicos. Y, en la naturaleza, la procreación es la regla única e implacable. Ésa es la norma. Nuestros cuerpos sexuales fueron diseñados para la reproducción. El pene encaja en la vagina: ningún jueguecito lingüístico puede cambiar ese hecho biológico”.
“Sin embargo, mi visión libertaria, aquí como en lo referente al aborto, es que no sólo tenemos derecho, sino la obligación de desafiar la tiranía de la naturaleza. Los más elevados rasgos de la identidad humana residen precisamente en semejantes afirmaciones de libertad contra la limitación material”.

2006
“El feminismo lesbiano sólo ha producido la marginación y la miniaturización de las mujeres. No ha surgido ninguna gran obra de arte o intelectual a partir de él. Por el contrario, ha asfixiado con propaganda a las jóvenes y ha obstruido su talento, limitando su visión y constriñendo sus emociones. A partir del momento en que entran en el mundo lesbiano, las mujeres dejan de crecer”.
“El destino de la mujer es gobernar al hombre. No servirle, halagarle ni depender de su guía. Tampoco insultarle, despreciarle ni estereotiparle como agresor. Los hombres gays y los artistas crean un reino apartado del poder de la mujer, pero la mayoría de los hombres exigen que las mujeres los dirijan y los relacionen con el inframundo de la verdad emocional. Cuando las mujeres se apartan de los hombres, como ha ocurrido a gran escala en el feminismo lesbiano, lo que tenemos entre las manos es un desastre cultural”.

2005
“El discurso antiporno feminista siempre ignora la gigantesca industria del porno gay masculino, ya que cualquier mención a ella desmontaría el absurdo argumento de que la pornografía es por definición una subordinación de las mujeres. He aprendido muchísimo del porno gay, que unas pocas lesbianas han intentado loablemente imitar pero con escaso éxito. Las mayores imágenes eróticas de las mujeres siguen siendo las creadas por artistas y fotógrafos masculinos, desde Boticelli, Tiziano, Ingres y Courbet a Richard Avedon y Helmut Newton. Las páginas de anuncios de los periódicos gays están adornadas con impresionantes iconos de espléndidos desnudos masculinos, para los que aún no he visto un equivalente lesbiano. Los hombres, gays o heteros, pueden aplicar belleza y obscenidad a una imagen. Las mujeres siempre están ablandando, censurando, politizando”.

2004
“Ni las mujeres ni los gays deben suplicar protecciones especiales o tratamiento preferente. El circo es el reino social, separado de la naturaleza pero formalizando ritualmente las agresiones de la naturaleza. Mi posición libertaria es la de que, siempre que no haya violencia física, la conducta sexual no puede y no debe ser legislada desde arriba, que toda intrusión de las figuras de autoridad en el sexo es totalitaria”.
“La ley definitiva del circo sexual es la responsabilidad personal y la autodefensa. Debemos estar preparados para desenvolvernos solos, sin la seguridad infantilizante de apoyos externos como los consejeros de traumas, los comités de quejas y los tribunales de leyes. Yo digo a las mujeres: meteos en el fango, en el reino de los sentidos. Luchad por vuestro territorio, hora tras hora. Aguantad los golpes como hombres. Yo exalto la personalidad pagana del deportista y del guerrero, que pertenecen a la cultura de la vergüenza más que a la cultura de la culpa, y cuya ética es el candor, la disciplina, la vigilancia y el valor”.














