Estampas
2028
Miami (6)
Vengo al cementerio a traerle unos girasoles a mi madre. Por estos días se cumplen veinte años de su muerte. Veinte años. Ni un sólo día de esos veinte años he dejado de pensar en mi madre. En mi cerebro aparece saludable y hasta luminosa. Puedo escuchar su voz en mi cerebro. Puedo escuchar su risa.
Suele decirse que los muertos viven en la memoria de quienes los querían y sobreviven, pero no es verdad. Vivir es una experiencia personal e intransferible y lo que hace nuestro cerebro con los que han muerto está bien es un consuelo pero nada más. No hay resplandor ni almas sólo química.
Los hijos nos recordarán no digo que no pero ya en nuestros nietos comenzará la gran nada.
Y así iremos desapareciendo.

2027
Miami (5)
Y no sólo hay que lamentar la ausencia de una industria cultural cubana en Miami, también está lo otro, que es aún peor. El lado tenebroso, digamos, de nuestro fracaso. Viajo de aquí para allá en un coche bello y poderoso y voy mirando y es espeluznante ver ese lado tenebroso de nuestro fracaso. Y es que Miami se ha convertido en una inmensa factoría (Díaz de Villegas) al servicio del fidelismo y en muchos casos una factoría administrada por la policía cubana, una factoría dedicada a esquilmar y a ordeñar a las víctimas del castrismo que se han convertido en una pieza fundamental de la maquinaria que mantiene en el poder a la dictadura.
Viajes a Cuba, paquetes a Cuba, dinero a Cuba, hasta muertos llevan para Cuba, quién puede desear que lo entierren en ese estercolero, pienso, pero hay miles de cubanos que quieren, a juzgar por lo floreciente del negocio. Es decir que te expulsan de tu país después de robártelo todo y llegas al exilio y te pones a trabajar como un burro para mandar dinero a la dictadura que te esclavizó echó robó humilló y envileció. Y regresas, además, en cuanto te lo permite el dictador, como un perro a olisquear ansioso el culo del dictador.
Y cuando llegas al final de tu vida, lo que te preocupa es mandar más dinero a la isla estercolero para que te entierren allí donde tanto te jodieron en ese estercolero al que sigues atado como un miserable esclavo.

2026
Miami (4)
Paso por donde están construyendo el Museo Cubano. Una gran cosa que estén construyendo este Museo Cubano pero al mismo tiempo una vergüenza. Cincuenta años de exilio e incontables cubanos multimillonarios y esto. Debería ocupar un espacio tres o cuatro veces mayor y tener al menos cinco plantas y haber llamado a Frank Gehry o a Zaha Hadid para diseñarlo. Pero nunca nos ha interesado la cultura salvo mover el culo que eso es para nosotros la cultura. Ya Lezama se tenía que publicar sus libros y Víctor Manuel y Ponce se morían de hambre y aquí Leandro Eduardo Campa gran poeta fue un homeless y se pudre en una tumba sin nombre y Guillermo Rosales vivía en un boarding home. No hay aún una gran editorial cubana en Miami como se sabe y las páginas culturales en los diarios en español prácticamente no existen.
En Cuba es una obviedad decirlo no hay ninguna cultura porque cómo va a haber una cultura de lameculos: una cultura de cobardes y lameculos no es una cultura. La esperanza de la cultura cubana era Miami.
Aquí en Miami tuvimos la oportunidad de demostrar que éramos mejores y que el dolor algo nos había enseñado. Pero.

2025
Miami (3)

Estoy en casa de mi amigo Prado, gran coleccionista y encuentro mis cuadros de hace treinta años en una pared. Dos acuarelas y un dibujo. No una pared cualquiera. Una pared junto a varios importantes pintores cubanos. Ya no recordaba estos cuadros y verlos me produce una escamosa felicidad y un gran desconcierto. Porque es como si hubieran alcanzado una independencia que me excluye, que borra incluso mi memoria de haberlos pintado un día.
A fin de cuentas parece que Paglia, como de costumbre, tiene razón: La belleza es el permiso para vivir del objeto artístico. El objeto existe por sí mismo, como un dios. La belleza es la luz interior del objeto artístico. Esto nos lo dicen nuestros ojos. La belleza es nuestra válvula de escape de la lóbrega envoltura de carne que nos aprisiona.
Después, Prado, siempre tan gentil, me lleva a ver un Mijares y dos Servando Cabrera que ha comprado hace poco y que están en el taller del restaurador. Hay gente que piensa que Mijares es un pintor menor, pero un cuadro como este no puede pintarlo un pintor menor. Un pintor irregular, Mijares, sí, un pintor que pintó mucho para vender sí, pero no un pintor menor. Los desnudos de Servando Cabrera, uno típico, pero el otro excelente con su pinga larga y traslúcida y contemplándolo pienso otra vez en que es una desgracia que la pintura sea en general tan mojigata y los pintores y los coleccionistas y los museos tan hipócritas y tan cobardes.

2024
Miami (2)
Las pequeñas abreus una pelirroja y otra morena y la nariz del clan. Ya había olvidado ese olor el olor de lo nuevo y el vigor de los cabellos. La pelirroja grita I´m here!!! como si no fuera evidente y sólo se deja hacer fotos con la lengua afuera. La casa también es nueva y ya es asombroso ¿no? que el hijo de un marielito al que le robaron todo los fidelistas al salir de Cuba se compre una hermosa nueva casa con su trabajo es decir con su libertad. Para conseguírsela escapamos. La libertad es el bien supremo. Si no hubiéramos escapado ahora serían qué horror unos yokandros o unas yurislaidys. Yo nunca pude comprarme una casa y por vivir he vivido hasta en un garaje pero mi hijo. Y esas pequeñas abreus y el otro abreu que ya tiene quince años espero que puedan en el futuro comprarse un palacio y un barco lo que se gana y lo que se posee es muy importante. La apología de la austera dignidad de la pobreza es una de las estupideces más dañinas jamás inventadas. Uno es lo que tiene y lo que deja y los genes van culturalmente enriquecidos por el tesoro de la posesión.
Y la cosa va marchando porque cuando le preguntas al joven y muy apuesto ciertamente abreu que hará qué será en el futuro dice que rico y que fundará empresas y lo dice muy serio.

2023
Miami
Viajo a Miami a ver a los nuevos abreus entre otras cosas. Escribo (en mi cerebro) sentado junto al río comiendo grouper y viendo crecer la ciudad. Crece tan rápido la ciudad que puedo escuchar el feroz traqueteo de sus huesos. En una milla cuadrada al sur de Brickell hay más rascacielos en construcción que en toda España y más que en toda Europa si me apuran. Siento la energía americana y el vivir sin pasado americano zumbar como un pez gigante y eléctrico. Todo rezuma poderío y no sé que dicen los expertos pero basta echar un vistazo para comprobarlo este es aún un país adolescente erecto y sano como un adolescente que al menor estímulo expele su savia.
No hace muchos años toda esta zona era un basurero. Lo recuerdo bien. Ahora es Manhattan. Pero el mayor cambio es el de la gente. Cunde un mestizaje joven y turgente que invita a devorar y a chupar y a exhibirse. Y eso hace.
Yo con frecuencia como saben voy de cientificista y por congraciarme reniego de la poesía. Pero. Por encima de cualquier otra cosa este esplendor cuánto whitman.

2022
He pintado esta semana tres cuadros. En los tres estoy; en uno delante del mar y al fondo el horizonte de Miami en los ochenta y en otro mi rostro sobre un manto acerado y con la piel por dentro podría decirse y en el tercero que tiene el fondo anaranjado aparezco podría decirse con muchas pieles tal vez.

2021
En estos días hay una feria de arte en Madrid y allí, hay un vaso con un poco de agua que es, dicen, una obra de arte conceptual y está a la venta y cuesta veinte mil euros. Si usted la compra ha de tener cuidado no se le confunda cuando llegue a casa con cualquier otro vaso con agua que tenga en la cocina o en la mesilla de noche sería catastrófico. No voy a ensañarme con esto porque ya saben lo que pienso del llamado arte conceptual. Una obra de arte no es un símbolo. Pero.
Me llamó la atención que fuera un cubano el listillo que quiere cobrarle a algún idiota veinte mil euros por un vaso de agua. Un cubano de allá. La estafa que es el castrismo tiene mil rostros. Pensé.

2020
Llega un momento en que todo se reduce a lo del acto. A partir de ahí las cosas son cada vez más verdaderas. Y lo del acto se une con lo de saber de forma inextricable. Pensaba en esto ayer mirando los cuadros de María Lassnig porque ahí estaba el acto ya hecho saber inextricable. Verlo así en aquel gran salón bellamente iluminado me causó una gran impresión. Y me hizo como es natural mirar mi vida. Miro mi vida dice la gente pero casi nadie ve su vida a lo sumo sus cerebros les sirven ya cocinado esto o aquello bien sazonado. Pero, mi cerebro no es un cerebro cualquiera así que vi mi vida. Y eso me hizo recapacitar y mientras la pistola me apuntaba tú o yo llegué a la conclusión de que la política y lo que la política ha hecho conmigo y con nosotros es ya bastante. Quiero decir que he escrito y pintado mucho y muy bien contra el enemigo y seguiré haciéndolo. Pero al mismo tiempo el saber inextricable del acto me decía con voz hermosa y serena que es hora de mirar hacia otro lado.

2019
Hoy vendrá mi rubia preferida y comeremos arroz con bacalao y quesos italianos y ha salido el sol qué más se puede pedir. Cada día está más buenorra mi rubia preferida pero aún más importante cada día es más libre. Lo de la libertad de las mujeres es casi el único tema verdaderamente importante. ¿Qué más hay? Es una pregunta retórica naturalmente absténganse de responder filósofos y demás ralea.
Bueno, está la pintura también un gran tema es verdad pero una mujer libre es y siempre será más bella y más admirable que cualquier pintura.
Sigue así mujer no te dejes meter en el corral.













