Estampas
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Miami (5)
En la presentación en la Feria poca gente llueve a cántaros sobre Miami ni mi propio hijo puede llegar se queda atascado en un tráfico infernal. Pero me lo paso bien. Viene un profesor de una universidad escocesa que ha escrito una tesis sobre mi trabajo y trae todos mis libros para que se los firme. Los firmo. Hablo de Reinaldo y de lo que sufrió en la isla a manos del fidelismo. No hay buena literatura sin dolor, tal vez, pienso. Entre las más finas alegrías de la noche una muchacha muy joven que habla español con acento, ha crecido en Miami, y que me trae mis dos libros, me interesa mucho todo lo de Cuba, soy hija de cubanos exiliados, me dice. A mí me emociona francamente y me hace sentir como una brisa optimista que muchachas y muchachos así existan: uno siempre piensa que la juventud hija de cubanos pero ya norteamericana no se interesa por lo que vivimos ni por el testimonio escrito que nos empeñamos en dejar. No sé cuántos como ella habrá, seguro no muchos. Pero eso no importa en asuntos así siempre los pocos hacen la diferencia.

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Miami (4)
Temprano voy con Portal a HOME DEPOT y compro un naranjo. Se le ve joven y robusto y lleno de vida como se dice. El plan es plantarlo en el patio de la casa de mi hijo: la compró hace poco y tiene la casa un viejo patio de cemento. Habrá que quitar el cemento y poner césped y una buganvilla y hasta un jazmín y una areca vendrán bien, creo. Insisto en lo del árbol y facilito las cosas y compro tierra además del naranjo y compro las herramientas necesarias para plantarlo, pero no digo nada de las verdaderas razones por las que quiero plantar el árbol.
El árbol soy yo. El árbol los protegerá.

3088

Miami (3)
Me entrevistan en la televisión y conduzco aún de noche hasta los estudios y surco los expressways y sobre mi cabeza la noche de Miami labial y trémula. En el lugar conozco a una muchacha bonita pero sobre todo dulce de una dulzura completamente carnal y hasta húmeda. Me dice que lee desde hace muchos años mis emanaciones y no se lo digo pero pienso: qué lástima que en su momento no mandara una foto para la galería de autorretratos de lectores desnudos del blog, ¿recuerdan? Cuando me siento a escribir todas las mañanas creo habitar una gran soledad y siento que escribo en el vacío (toda escritura de la que importa se hace en el vacío en cierta medida).
Pero no.

3087

Miami (2)
Hablo con los amigos y todos coinciden en que la ciudad ha sido tomada. La victoria de la dictadura es completa y su vulgaridad (señal de indentidad y razón de ser de la dictadura) está presente y puede ser vista y escuchada y sentida por todas partes. Siempre soñamos (yo aún sueño) con una invasión norteamericana que acabara con los asesinos y devolviera la libertad a la isla pero la destreza del enemigo ha sido extraordinaria y la cobardía y la desidia de los libres mayúsculas. En consecuencia, cincuenta y siete años después de la llegada al poder de los asesinos la única invasión que se ha producido es en sentido contrario: los asesinos y las vulgares y amorales hordas que sostienen a los asesinos y su dictadura han ocupado la ciudad de los exiliados y a estas alturas no queda ya casi nada de ella.
La plaza se ha rendido y todos nos han traicionado.
Luis Cruz Azaceta, The Crossing, 1991. Lithograph, 29 1/2 × 41 3/4 inches. Whitney Museum of American Art, New York.

3086

Miami (1)
Vengo a presentar dos libros (he de refrenarme un poco o acabaré convertido en uno de esos escritores profesionales). A la sombra del mar en la FERIA DEL LIBRO, y Debajo de la mesa en la librería Altamira, que ha abierto hace poco en Coral Gables y es una librería donde sólo se venden libros en español. Ya era hora. Las librerías de libros en español han ido cerrando en Miami y ya no quedaba ninguna. Por otro lado, se trata de una librería situada en un sitio muy céntrico y de moda y amplia y hermosa y bien surtida. Aquí en Miami vivió sus últimos años y aquí murió mi madre, así que no hay lugar más adecuado que esta ciudad para presentar mi libro su libro quiero decir.
Ya en el mismo aeropuerto me pongo al volante de una máquina esbelta y veloz y salgo a las amplias avenidas de nuestra primera libertad. Vuelvo a ver el cielo joven y blanco de Miami y pienso lo de siempre cuando vengo: hay algo triste en esta ciudad.
Algo triste pero alegremente también algo siempre florecido.

3085
Salgo a pasear con el perrito por el cursi atardecer y conversamos animadamente. Piensa lo mismo que yo: que es muy divertido leer los periódicos españoles cuando se ponen a hablar de USA y de Trump. Deberían, me parece, le digo, terminar de una vez la guerra de 1936 los españoles antes de ponerse a hablar de la división en otro país y de ponerse a sermonear a los demás. ¿No? Yo diría que sí. Es como si un cubano se pusiera a disertar sobre democracia y la mejor manera de conducir un país y de ser libre alguien debería darle, en ese caso, un bofetón o una patada en el culo al mequetrefe y decirle hombre hombre cincuenta y cuatro años de dictadura asesina esa es vuestra contribución a la salud democrática mundial, ¡a callar, tenga usted un poco de decencia! ¿No? Mi perrito es un animal de gran elegancia al andar y disfruto mucho mirándolo y al mirarlo (ya el atardecer es una telenovela) esta vez pienso: lo mejor que puedo hacer ya a mi edad es mandar a la mierda todo lo que tenga que ver con política, pero luego recuerdo las sabias palabras del poeta Hinostroza: si no te ocupas de la política la política se ocupará de ti.

3084
He leído en lo de Espada que cada quince días desaparece una lengua en el mundo. Es una lástima que la cosa vaya tan lenta.

3083
Gana Donald Trump y en la televisión española el mesar de cabellos y el rechinar de dientes de expertos y comentaristas es de risa. No sé de dónde saca a sus comentaristas y a sus expertos la televisión española pero qué sarta de sandeces. Y en ese mar de sandeces de la prensa española, siempre sandeces llenas de superioridad moral europea (que les da, supongo, haber inventado las tres ideologías más asesinas del siglo XX), se lleva la palma un Carlin en El País, Carlin anuncia ya la disolución moral de USA él que viene del país del Brexit y del novelón de Lady Di y de la Vieja Bruja Soberana del Sombrero Morado y su Real Marido Racista. El culo intelectual de Carlin ya controla de manera absoluta y total las tareas antes asignadas al cerebro de Carlin, sad very sad.
Si USA fuera España, las cosas serían diferentes pero como no lo es, no hay que preocuparse, los norteamericanos lo que haremos ahora que ha ganado Trump, lo que haremos los norteamericanos, aquellos que no lo apoyaron y lo criticaron y se mofaron de Trump, como yo, y los que sí apoyaron y votaron a Trump, será felicitarlo por su victoria y desearle lo mejor durante su mandato. Porque así se hacen las cosas en USA.
Good Luck, Mr. President!

3082
Ha muerto Janet Reno, coincidimos alguna vez en programas de radio en Miami. Una mujer alta, huesuda, seca y muy masculina una mujer que follaba poco, si es que lo hacía, y se notaba. Era un personaje faulkneriano, típico del Sur, fea, algo siniestra. Yo siempre sospeché que organizaba orgías con caimanes, pero no hay evidencia alguna al respecto. Encarnaba a los viejos anglosajones de antes de que los cubanos y otros hispanics invadiéramos el sur de Florida. Ella y Clinton entregaron al niño Elián a los Castro y ella, según se comentó en ese momento, se puso al teléfono con Fidel Castro para negociar la entrega del niño. Después, ya se sabe, mandó a las fuerzas especiales a la Pequeña Habana, armada y equipada como si fueran a asaltar Moscú, y a punta de ametralladora se llevaron al niño (no olvidemos que la madre se ahogó tratando de conseguir que su hijo creciera en un país libre y no en el estercolero castrista) y se lo entregaron a los Castro, consumando así la mayor traición norteamericana (entre tantas) a los cubanos libres. Los cubanos, que se habían pasado meses amenazando y hablando bobadas acerca de lo que sucedería si los Clinton se atrevían a entregar al niño, como era de esperar, no hicieron nada, salvo lloriquear y chillar como acostumbran.
Pero. Lo que quería decir es que ha muerto Janet Reno y que como bien dijo ayer Zoé Valdés, ojalá la esté esperando en el más allá la madre de Elián, Elizabeth Brotons, y le propine al llegar una buena y muy merecida patada en el culo.

3081
Estoy leyendo a la poeta Szymborska y me va gustando y de pronto en la página 199 encuentro este poema grande que señala, con la mayor precisión, el problema al que se enfrenta hoy el hombre civilizado: es el mismo problema de siempre su lucha contra el chimpancé. Véase España y sus tribus, y ningún general romano a la vista.
“Apenas mueves el pie y como de debajo de la tierra, de repente, Marco Emilio, los aborígenes.
En el centro mismo de los rútulos se atasca tu talón.
Entre los sabinos y los latinos te hundes hasta las rodillas.
Ya hasta la cintura, hasta el cuello, hasta las narices
estás de los ecuos y los volscos; Lucio Flavio.
Esas naciones pequeñas lo llenan todo hasta el aburrimiento,
hasta el hartazgo y la náusea, Quinto Decio.
Una ciudad, otra, la ciento setenta.
La obstinación de los fidenatos. La mala fe de los feliscos.
La ceguera de los ecetranos. La vacilación de los antemnatos.
La desgana ofensiva de los labicanos, de los pelignos.
Eso es lo que a nosotros, bondadosos, nos lleva a la severidad
detrás de cada nueva colina, Gayo Clelio.
Si no estorbaran, pero estorban,
Spurio Manlio, los auruncos, los marsos…
Tarquinos acá y allá. Etruscos por doquier.
Y encima los volsinios. Y también los veientianos.
Fuera de toda razón los aulercos. Ídem los sapianatos,
Sexto Oppio, más allá de la paciencia humana.
Los pueblos pequeños entienden poco.
La estupidez nos rodea y el círculo es cada vez más amplio.
Costumbres censurables. Leyes atrasadas.
Ineficaces dioses, Tito Livio.
Montones de hérnicos. Enjambres de murrucinios.
Multitudes, como insectos, de vestinos, de samnitas.
Cuanto más lejos, más son, Servio Follio.
Los pueblos pequeños son lamentables.
Su imprudencia necesita vigilancia
tras cada nuevo río, Aulio Junio.
Siento que todo horizonte me amenaza.
Así veo la cuestión, Hostio Melio.
Ante eso yo, Hostio Melio, a ti, oh Appio Pappio,
te digo: adelante. En algún lugar sin duda está el fin del mundo.”













