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Sábado, 3 de octubre de 2026
Lo que está sucediendo en Francia es un ensayo para la toma del Poder del frente islamo–comunista–multiculturalista francés. Y gracias a la acampada en la Puerta del Sol, ya se perfila el mismo panorama en el horizonte español. Si, por fin, Sánchez convoca elecciones generales, cosa que dudo, la izquierda extrema, que es la única fuerza política extrema que existe en España (no me hagan reír con lo de extrema derecha española) sacará a las calles sus hordas. No hay extremos ideológicos sin violencia, eso lo sabe muy buen la izquierda que practica en España la violencia política desde su mismísimo nacimiento. La diferencia entre las fuerzas “revolucionarias” (léase antidemocráticas) francesas y las que comienzan a afilar sus armas en España, es que aquí las fuerzas reaccionaria estarán formadas por la extrema izquierda, los islamistas y las tribus separatistas y antiespañolas catana y vasca, a las que los islamistas prometerán la independencia y después, cuando tengan el Poder suficiente, islamizarán como al resto de los infieles.
Y lo peor es que, aunque la derecha española llegue al Gobierno, no tendrá lo que hay que tener para detener a sus enemigos. Nada de lo que sorprenderse, Europa tampoco sabe detenerlos, atada a códigos civilistas que, obviamente, no sirven (todo lo contrario) en tiempos de guerra.













