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Sábado, 29 de agosto de 2026
Por truculencias del azar tropiezo con una emanación del año 2021. Sé que soy un escritor del montón, pero a veces tengo mis momentos.
Domingo, 13 de agosto. – En las campiñas francesas, sentado bajo un plátano gigante, pienso en la imbecilidad humana y pienso en que lo humano en general es imbecilidad es bajeza y vanidad y es siniestro transcurrir circular: véase el retorno del nacionalismo en Europa. A mis oídos llega el rumor del río a dos pasos como se dice y se ha levantado una brisa huesuda y terminal. Pienso a continuación, mirándola (he quitado los ojos del libro), en la llamada realidad en lo ilusoria que es, nadie verá el mundo nadie sentirá el mundo como lo veo y siento yo ahora aquí instalado bajo el monstruoso plátano, nadie lo verá o sentirá de esta manera jamás. No hay significado ni designio ni destino ni presencia oculta ni sentido ni paz ni orden ni consuelo ni viaje ni escapatoria sólo hay un hombre sentado bajo un árbol inventando cosas y se ha levantado una brisa huesuda y terminal.













