6390
Lunes, 13 de julio de 2026
Hoy, hace 29 años que Francisco Javier García Gaztelu, alias Txapote, patriota vasco, actuando en nombre de la banda terrorista ETA, mató a Miguel Ángel Blanco. Lo mató, dos disparos en la cabeza, por ser español. En cualquier país donde las leyes no protejan al victimario, como sucede en España, Txapone cumpliría cadena perpetua, o hubiera sido condenado a muerte. Como merece. A este tipo de asesino patriota hay que eliminarlo definitivamente. Pero aquí, tarde o temprano, será puesto en libertad como pago de algún chanchullo político de Sánchez. Así andamos.













