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Sábado, 25 de abril de 2026
“Si el problema de nuestras sociedades es la violencia de los hombres sobre las mujeres, también ellas maltratan, aunque esta verdad sea difícil de escuchar. Desde 2000, John Archer, especialista de la agresividad humana, observaba, a partir de numerosos estudios sobre los conflictos familiares, que la violencia de las mujeres constituía un problema ignorado. De ello dan testimonio las cifras de altercados, golpes y lesiones de las parejas LGBT, con una prevalencia entre las lesbianas y las mujeres bisexuales. Las mujeres entre ellas son tan violentas como los hombres con las mujeres, los bis y los trans también. Existen también madres maltratadoras que convierten a sus hijos en enfermos (síndrome de Münchhasen), madres incestuosas (en número reducido) y madres cómplices en las violaciones de su progenie. Allí donde las mujeres han adquirido el poder, en la empresa, en la universidad, el mundo político, se comportan en general como los hombres. Ni peores ni mejores, simplemente humanas, terriblemente humanas, capaces como todos de las iniciativas más generosas y de las mayores bajezas”.
Sigo con Sufro, luego existo, de Pascal Bruckner. Una lectura muy recomendable para quien viva sometido (como todos nosotros) al permanente chantaje mujerista.













