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Sábado, 7 de marzo de 2026
“Se divirtió mucho. Vio los entresijos de la actividades humanas, estudió el sistema nervioso de las credulidades. A veces hizo trampas con algunos de sus compañeros, pero, como él mismo explica, era por voluntad de ellos, no por la suya, y de cualquier modo algún otro los habría engañado, y menos bien. Se arroga el mejor papel, no adorna, describe con precisión, es rápido. Es tan divertido de leer como el Quijote de Cervantes. En resumen, su Historia es una obra maestra, el proyecto de alguien que avanza en su verdad”.
Sigo con Philippe Sollers.
Coda. Con perdón de Sollers, yo diría que mucho más divertido que el Quijote de Cervantes.













