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Jueves, 12 de febrero de 202&
Hoy hice patente en el diario mi enorme admiración por los puertorriqueños. Los puertorriqueños son lo máximo. Hasta su tribalismo es un tribalismo inteligente y pragmático. Se pasan la vida cantando maravillas de su amada isla pero la mayoría vive en Estados Unidos, no en su amada isla. A eso llamo yo pragmatismo. Pero lo que más envidio de los puertorriqueños es cómo se las han arreglado para existir protegidos por el odioso yanki, a salvo no sólo de ellos mismos sino de todo peligro exterior. Qué jugada maestra. Si los cubanos no fuéramos tan estúpidamente tribales (casi escribo subnormales) qué isla próspera, moderna y rica sería Cuba hoy. ¿Nuestra tragedia fue sólo culpa nuestra, o tuvo algo que ver el retraso mental de lo “latino”? Es una pregunta que estos días con tanto cretino moviendo el culo mientras se proclama “latino”, me hago a menudo.
No sé ustedes, pero yo creo que eso que llaman “lo latino” es algo característico de culturas inferiores. ¿Cómo se distingue una cultura superior de una inferior? Es muy fácil. Se los aclaro antes de que abran las bocazas y comiencen a proferir primitivos chillidos tribales: las superiores son las que inventan la World Wide Web, Internet, el Iphone y crean sitios como Silicon Valle mientras planean colonizar Marte. Las inferiores son las que sacralizan el meneo de culo y cosas así.













