6222
Lunes, 26 de enero de 2026
Los escritores que me interesan y de los que aprendo son los que viven a la contra. Lo único que vale la pena decir es lo que nadie se atreve a decir. La mayoría de esos escritores ya están muertos, cada día que pasa hay menos escritores así. Todo se somete y se amansa. Los integrantes del grupo, de la manada, los sumisos en fin no me interesan y nunca me han interesado. Un hombre solo de pie hasta el final, firme (con miedo, naturalmente), pero firme sin ceder un milímetro a la turba al sentimentalismo la estupidez ambiental o la mamalonería generalizada. Un hombre a la contra es un espectáculo de gran belleza casi la única porque la belleza ha de ser desafiante para ser.












