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Miércoles, 14 de enero de 2026
No sé qué ha sucedido entre el cantante Julio Iglesias y las mujeres que lo acusan de agresión sexual. Lo que sé, es que la campaña iniciada por la prensa española contra el cantante es repugnante. Ya dan a Iglesias por culpable y contribuyen entusiasmadas en su linchamiento. Han reunido y editado a conveniencia amarillista imágenes de Iglesias besando a diferentes mujeres. Nada ilegal, por cierto. Poco falta para que conviertan al cantante en el Conde Drácula, por el delito imperdonable en nuestra hipócrita, cobarde y mujerista sociedad, de gustarle las mujeres.
Cosa que por ahora no es un crimen en España, pero con esta caterva de encapuchados, monjas llegadas al Poder de rodillas y a cuatro patas, y apóstoles del amariconamiento general, no hay duda de que todo se andará.
Por otro lado, no dudo de que haya motivos ideológicos detrás del linchamiento. Julio Iglesias siempre ha sido demasiado y orgullosamente español. Y eso bajo el sanchismo en España es ya un crimen.












