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Jueves, 8 de enero de 2026
El silencio de la prensa y el mujerismo español sobre la barbarie religiosa iraní es tal vez lo más significativo (al tiempo que asqueroso) que ocurre hoy en la prensa y en la chochocracia culogorda llamada feminista española, encabezada por Montero y sus mantenidas. Como sabemos por la prensa extranjera, los asesinos religiosos de la teocracia iraní están matando y encarcelando a los iraníes que protestan en las calles contra la siniestra teocracia misógina del ayatolá Alí Jameneí (que ojalá Israel tenga en su mirilla). Ya se cuentan por decenas los muertos y por centenares los encarcelados.
Con lo que gusta a las televisiones españolas el espectáculo (ya me tienen hasta los huevos con los soldados americanos bajando desde helicópteros sobre la cubierta de los petroleros) y ni un protestante baleado ni una mujer apaleada por quitarse el velo (qué mujeres valientes las mujeres iraníes), ni siquiera uno de esos analistas en oferta que llevan cada dos por tres a las tertulias por cualquier chorrada.
Trump bembeteó algo acerca de no permitir que continuaran matando los asesinos religiosos iraníes, pero hasta hoy siguen matando. Y nada. ¿Tan difícil es meterle un misil en la cabeza al tal Jameneí?
No se trataría de un asesinato político, téngase en cuenta, sino de un acto de higiene elemental












