2793

Bélgica (5)
Antes de regresar a Bruselas, vamos a ver el Mar del Norte. El día ventoso y exacto. Las nubes alcalinas. Las dunas recostadas. Acabado el paseo iremos a comer y será un gran día para mi condición de teleósteo marino del suborden de los acantopterigios y por añadidura nos tocará una camarera (en la primera acepción de la palabra) rubia, grande y suculenta, qué buena está. Yo nunca viviría en un sitio como este de poder evitarlo a no ser que me diera de comer esa rubia qué sensación babosa llena mi alma (es un decir) al mirarla, ¿o serán los vinos?
Hago fotos a eso que los lugareños y hasta nosotros mismos ahora mirándolo llamamos el mar, pero que no es el mar sino un ser al que lo más recomendable es no acercarse mucho porque se te hiela el cerebro.













