2286

Yo antes era antimonárquico. La monarquía me parecía (y me parece) un artefacto absurdo y obsoleto lo de la sangre azul y los privilegios por nacimiento y todas esas chorradas. Pero. Con el ascenso de la chusma fidelista en España, soy cada vez más partidario y cada vez más defensor de la MONARQUÍA ESPAÑOLA. No tiene nada que ver con la monarquía en sí, tiene que ver con la estética.

Ante la vulgaridad organizada, la suciedad coleta, la zafiedad orgullosamente enarbolada y el subnormal discurso de las juventudes, hay que atrincherarse en la estética.

Comentarios

© Juan Abreu, 2006-2019