2200

Llego a la página 165 y a la magistral descripción de los encuentros de Cabrera Infante con el pintor Carlos Enríquez. A mí en los últimos tiempos me interesa más la pintura de Alice Neel, mujer de Carlos Enríquez, dicho sea de paso. Gran pintor Carlos Enríquez pero creo que se lo tragó el folklorismo como a tantos pintores cubanos: la palmita, lo cubano, la mulata, lo tropical, el brujito, el tambor. Nuestra pintura es de segunda mano, nunca original.

Pero. Esto: “Por detrás de la casa entre una ceiba y un poste eléctrico, aparecía pegada en el cielo una luna color de legaña, velada apenas por nubes de después de llover, lívidas”. Las tres breves crónicas de los encuentros del escritor Cabrera Infante y el pintor Carlos Enríquez son un ejemplo de la mejor prosa que se haya escrito en la isla pavorosa y leerlas es como penetrar en un desasosiego que en verdad fuese una gema.

Comentarios

© Juan Abreu, 2006-2019