2123
Podría considerarse que pinto un solo cuadro compuesto por cientos, miles de fragmentos un cuadro descomunal que va saliendo del horror y de la nada. En ocasiones los rostros de los fusilados brotan fluidamente de un par de manchas y cuatro gestos pero en otras se resisten y hay que esforzarse durante horas o días para obtener un resultado satisfactorio.
Toda una aventura pictórica.
La barbarie ideológica cercena pero el arte recupera y prolonga afortunadamente.













