2068
Y algo de ese horror quedará. Un horror muy colorido por cierto pinto el horror con naranjas y amarillos y verde naturalmente el verde oliva de los trajes del horror. Ya Francis Bacon demostró que con rosas y violetas y con una paleta casi infantil se puede pintar la absoluta desesperanza y la soledad más completa y toda esa angustia que acompaña a la especie y que nos acompaña a cada uno.
Sobre todo a los más brillantes ya se sabe que mientras más bruto eres más feliz.













