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Jueves, 6 de junio de 2019

No había leído a Ayn Rand, y ahora estoy leyendo su novela La rebelión de Atlas. No creo que exista ningún sitio donde sea más necesario leer a Ayn Rand que España. Ayn Rand, al menos esta novela que leo cautivo de un antiguo fervor que creía perdido, es la respuesta al hipócrita y parasitario buenismo socialdemócrata que es, junto a la rebelión tribal, el mayor problema que enfrenta la España de hoy.

En la tradición de los grandes novelistas clásicos la prosa de Rand es un vórtice bellísimo del que no se escapa, y su inteligencia y su lucidez refulgen a cada paso. Yo, viejo lector ya bastante defraudado por autores que antes veneraba y que ahora encuentro sentimentales, mentirosos e insulsos, me siento fascinado por el poder expresivo de Rand y seducido por su prosa limpia, veraz y galopante. Qué manera de escribir hacía mucho tiempo que no encontraba un novelista de esta categoría. No existe un libro más importante para la salud mental y social de los españoles que este libro de Ayn Rand. Y cuando llego a la página 350 ya he comprendido con la mayor claridad por qué la hipócrita manada izquierdista mundial la odia tanto.

La odian porque tiene razón.

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© Juan Abreu, 2006-2018