3240

Barcelona, 10 de mayo de 2017.

Carta abierta a la Fundación Cintas (2)

El Sr. Víctor Luis Deupi, presidente de la Fundación Cintas, ha concedido una entrevista al Nuevo Herald de Miami. Lo que ha dicho, merece algún comentario.

1. Es falso que el acercamiento del Sr. Deupi y su junta a la dictadura cubana constituya una vuelta a los deseos originales del Sr. Cintas. Según afirma el propio Sr. Deupi, el propósito del Sr. Cintas al fundar la Cuban Art Foundation, era apoyar el arte “dentro de la República de Cuba”. ¿Es necesario a estas alturas, Sr. Deupi, ponerlo al corriente de que la República de Cuba dejó de existir en 1959? Fue sustituida por una Dictadura Militar, Sr. Deupi. La República de Cuba, hasta que no pueda existir en su natural territorio geográfico, sólo y exclusivamente existe en el Exilio formado por los cubanos libres. Lo que decidió la Fundación Cintas en 1963, otorgar sus becas a los cubanos libres, fue lo único honrado y lógico.

2. Es falso, obviamente falso, que incluir a los cubanos que viven bajo Castro en el programa de Becas de la Fundación, no sea un cambio de política de la Fundación Cintas. Lo es, y es además una traición al propósito inicial del Sr. Cintas y a lo que ha sido y representado la Fundación Cintas. Para no hablar de que constituye un acto de gran bajeza moral por su implícito desprecio a las víctimas del castrismo, en tanto ayuda a “normalizar” a los victimarios.

3. Por otro lado, es perfectamente posible especular acerca de cómo se hubiera sentido el Sr. Cintas al saber que su Fundación traicionaba a los cubanos libres y al espíritu democrático abandonando su postura moral, y poniéndose al servicio de la dictadura militar que ha arruinado y envilecido su país de nacimiento. ¿Asqueado, Sr. Deupi?

Por último, aprovecho la ocasión para reafirmar mi renuncia al título de ganador (1993-94 Oscar B. Cintas Fellowship for Painting) de la Beca Cintas. La Fundación Cintas es hoy, en lo que a mi persona concierne, otra pieza de la maquinaria propagandística de la dictadura cubana. El Sr. Deupi y la Fundación Cintas son, claro está, libres de poner el dinero del Sr. Cintas y de la Fundación que lleva su nombre, al servicio del lavado de cara de la dictadura de los Castro.

Yo escojo no ser parte en forma alguna de semejante vileza.

Sin más por el momento, quedo de ustedes respetuosamente,

Juan Abreu

Comentarios

© Juan Abreu, 2006-2011