4896

Jueves, 20 de enero de 2022

Eros y política (Mónica Oltra)

La señora Oltra es un notorio ejemplo de mujer cópula a cara tapada. Es decir, una mujer que necesita que le metamos la cabeza en una bolsa de papel (almohada no, porque va y se nos asfixia) antes de proceder a aventurar el pito. Sin bolsa, el ayuntamiento con la señora Oltra se me antoja imposible. Los acres rasgos, las carrilleras palurdas, la boca como defecada y el lóbulo de la nariz tipo glande, producirían al inescrupuloso follador un shock antiestético letal. Hasta mi aguerrido pito retrocedería aterrado si yo, desalmado, le propusiera semejante reto.

Luego está su panza, de esas que se juntan con las tetas. No hay nada más cruel que la ley de gravedad. Muchas mujeres antiestéticas (por dentro y por fuera), como la señora Oltra, para compensar, desarrollan habilidades especiales. Por ejemplo, yo tenía una amiga bastante antiestética, por ser piadoso, pero que era incomparable haciendo pajas (¡con masaje anal!). Sin embargo, como ha probado un juez, el ex marido de la señora Oltra escapaba a otras camas en busca de masturbaciones, lo que no dice mucho de la destreza manual de su ex esposa.

Eróticamente, la señora Oltra es un caso extremo, es verdad. Pero. Yo soy partidario, como prueba este libro, de no dar a ninguna mujer por sexualmente perdida. A oscuras, bolsa en la cabeza instalada, y a mano una pantalla donde mirar, mientras procedemos al ayuntamiento, una película de Vanessa del Río o Tracy Lords, creo que la cosa llegaría a buen término.

La señora Mónica Oltra trae a la política española la cópula cara tapada que salva a tantos varones de un shock antiestético, las carrileras palurdas, la boca como defecada, el lóbulo de la nariz tipo glande y trae al escenario sexual la pantalla con Vanessa del Río o Tracy Lords que aseguran que la cosa llegue a buen puerto.

Comentarios

© Juan Abreu, 2006-2019