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Viernes, 26 de junio de 2020

Eros y política (Francesc de Carreras)

Los zorros son eróticos sobre todo si son intelectuales. Así el señor De Carreras. ¿Qué es un zorro? Puedo oír aún a mi madre advirtiéndome: Cuidado con ese Juancito, mira que es un zorro. Mi madre los calaba a un kilómetro. Y quería decirme que no confiara, que ese tipo de gente siempre es otra cosa no lo que dice ser y es experta en aparentar lo que no es.

Como si fuera poco, el señor De Carreras no es un zorro común, es un zorro rojo. Que son más cotizados sobre todo en España donde lo rojo se valora mucho. El señor De Carreras es, por otro lado, un hombre eróticamente abofado y ya barrigón no sólo física sino intelectualmente: es lo que tiene la vida de académico, que te crece también la barriga intelectual. Cuando he visto al señor De Carreras discursear siempre he escuchado en mi cerebro la voz de mi madre, bendita. ¡Cuidado Juancito! De Carreras es un hombre que fue fundador de Ciudadanos, pero siempre ha tenido cara de rojo.

Yo no confiaría en el señor De Carreras ni para ayudar a una abuelita a cruzar la calle. Va y en medio del trayecto decide que el camión que se acerca no es lo bastante rojo y abandona a la abuelita. Pero la confianza tiene poco que ver con el follar y lo académico calienta a las jovencitas universitarias que suelen ser bastante analfabetas. No creo que De Carreras pase hambre sexual.

El señor De Carrera trae a la política española el zorro rojo, el eros abofado, la barriga intelectual, la voz de mi madre, bendita, que me advierte desde la muerte contra los farsantes y trae a la abuelita indefensa en medio de la calle a merced de la intensidad del color rojo del camión que peligrosamente se aproxima.

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© Juan Abreu, 2006-2019