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Domingo, 5 de enero de 2020

Eros y política (Arturo Pérez Reverte)

Lo que hace al señor Pérez Reverte referente indiscutible del eros político-periodístico español es su cabeza. Dejen, por favor, lo que estén haciendo y obsérvenla un momento. Es la clásica cabeza corte glande. Es imposible encontrar otra cabeza así en toda España. Nada representa y encarna mejor al macho español que una cabeza así. Por eso, el señor Pérez Reverte es el gran lobo de mar del eros político-periodístico español. Debe oler a pólvora ese hombre, pienso a veces, colmado de admiración. Qué apostura. Qué piel curtida. Qué barba metálica.

No conozco personalmente al señor Pérez Reverte. Y es lo mejor, no creo que mi lado femenino consiga controlarse si se me pone cerca, en carne viva digamos, el señor Reverte. A saber por lo que le daría a mi lado femenino, pero con toda seguridad sería algo indecente. Nunca imagino al señor Pérez Reverte sino en la popa de un esbelto navío francés lleno de civilizados franceses que arremete contra galeones españoles cargados de oro robado a los pobres indios exterminados por los genocidas españoles. Y en el esbelto navío, al viento, el glorioso pabellón con el sonrosado careto de Joseph Guillotin (personaje cumbre de la Ilustración Francesa) que como es fama, lucen esos navíos franceses.

Se dice que el señor Pérez Reverte es tan viril que hasta las nalgas las tiene cejijuntas. Este es un hombre al que uno siempre imagina en medio de un abordaje un tiroteo un bombardeo un duelo a cuchillo con un orangután u otra gesta heroica. Que te folle el señor Pérez Reverte, me dice una buena amiga, debe ser como que te apuntale un arcabucero un huno cubierto de sangre o un coloso hirsuto de los que desfilan con la Legión. Y lo dice con los ojitos encendidos.

El señor Pérez Reverte trae a la política española la célebre cabeza corte glande, el macho bravío nalgas cejijuntas que deja boquiabiertos a los universitarios analfabetos españoles con sus aventuras y el pabellón careto Guillotin, momento cumbre de la Ilustración Francesa.

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