4138

Domingo, 1 de diciembre de 2019

Eros y política (Pedro J. Ramirez)

Como todos recordarán los enemigos del señor Pedro. J. Ramírez lo filmaron durante una sesión masoquista (o sadomasoquista, no lo tengo claro) con una señora gorda fea y negra. El propósito de la despreciable acción era destruir la credibilidad del señor Ramírez o chantajearlo o quién sabe. Una verdadera infamia política. Esto ya sitúa al señor Ramírez por derecho propio como suelen decir los cursis en un lugar singular en el devenir erótico español. Yo siempre he echado de menos que en esa sucia disyuntiva el señor Ramírez no hubiera dado una lección de libertad y de grandeza moral a sus enemigos. Sí, y qué, el sexo nada tiene que ver con la moral, tarados, y todo juego sexual consentido entre adultos es un alegre y sano acontecimiento. Eso era lo que tenía que decir el señor Ramírez a sus enemigos y a la sociedad española. No era fácil. Pero. Quién ha dicho que la grandeza fuera fácil.

El señor Ramírez trae a la política una gran oportunidad perdida para la sanidad del erotismo (¡y del periodismo!) español, un histrionismo algo mamalonazo y unos tirantes y corbatas de colorines “a la americana” que ponen una nota circense en una presencia masculina por lo demás sexualmente hablando promedio, tirando a poca cosa.

Comentarios

© Juan Abreu, 2006-2019