4024

Domingo, 4 de agosto de 2019

Eros y política (Aitor Esteban)

Al señor Esteban se le conoce como político, aunque hay una enorme cantidad de personas, yo mismo, que lo consideran un trabajador agrícola. Entre los que se dedican profesionalmente a la cosecha de la nuez (principal y única industria autóctona vasca) el señor Esteban destaca en el aspecto más valorado y reconocido: la limpieza de la nuez. La nuez típica de la región vasca, a la que se debe la prosperidad y la riqueza que disfrutan los habitantes de esa región española, suele brotar manchada. Manchada a lo vasco, como se dice. Ningún experto ha podido dilucidar la razón de estas manchas en la nuez vasca que por otra parte es de las mejores del mundo. Las manchas no afectan la calidad el sabor o las propiedades nutritivas de las nueces vascas, todo lo contrario. Y los vascos las consumen manchadas con enorme placer. Pero. En el mercado español y extranjero la nuez manchada vasca no goza de la misma aceptación, se argulle que las manchas (que suelen ser color púrpura) le dan un aspecto malsano y desagradable porque parecen manchas de sangre. Melindrosos, poco recios que son los habitantes del resto de España, para no hablar de los extranjeros. Gente poco curtida y floja.

Muchos se dirán, pero qué tiene esto que ver con el erotismo, sin embargo se engañarían. La destreza del señor Esteban al recoger y limpiar nueces manchadas vascas ha esculpido su cuerpo, presten atención a su estructura rocosa y a su rostro que ha alcanzado la dureza (metafóricamente hablando) de las más duras maderas vascas, y préstese atención finalmente a su ganchuda, imponente nariz. Hay un tipo de mujer, muy abundante por cierto, a las que vuelven locas estas características de peón curtido, de tipo moralmente basto habituado a laborar bajo un sol tan inclemente que podría catalogarse como explosivo.

Aitor Esteban trae a la política española el burgués patriota especializado en tareas de pueblo, la sonrisa malévola del recaudador de impuestos (revolucionarios) y una capacidad inigualable para convertir en clave fundamental de la política española una actividad tan rústica como la recogida y limpieza de nueces manchadas vascas.

Comentarios

© Juan Abreu, 2006-2019