10 abril 2006

Las revistas culturales cada vez más sosas. Entrevistas llenas de boberías, poses y zarandajas. Ese chachareo institucional.

Leo un libro de Reich-Ranicki sobre Thomas Mann. ¿Su literatura hubiera sido mejor si le hubiesen sodomizado como soñó toda su vida? Posiblemente no (su existir es otra cosa): las frustraciones y la cobardía son también un buen alimento literario.

Ranicki es muy inteligente pero su inteligencia es de esas inteligencias valladas. No se atreve con ciertas cosas. Lo que le hace decir tonterías como que un libro no puede ser una obra maestra porque se nota demasiado el odio del autor. Es demasiado burgués y está algo tarado por la gran cultura alemana.

Las grandes culturas, llegado un punto, ciegan. En vez de otorgar lucidez propician el salvajismo, la mezquindad y las matanzas.

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