20 enero 2008

Leo de un tirón No Country for Old Men, la novela de Corman McCarthy. Mi hermano me dice desde Miami que vio la película y que Javier Bardem está brillante. Lo creo. Bardem es un excelente actor. También es un progre idiota de alabanzas a Fidel Castro y toda esa infamia.
La tarde en el sofá. Martica terminando los Relatos de Kolimá de Shalámov. Libro grande. Hay que mandarle un ejemplar al comemierda de Bardem. Jajaja. Me encanta cuando se le escapa alguna cubanería. Y seguimos leyendo.
La piscina morada, la hierba volutas y el olivo espadas. Los sofás están en medio de mi improvisado estudio de pintor. A veces, levanto la vista y miro un dibujo y lo veo a todo color. Si consiguiera pintarlo así sería un gran cuadro.
Nunca se puede.
Se apaga la tarde, enciendo la lámpara. El viejo sheriff sentado en la camioneta reconoce su derrota. Cierro el libro. Es muy posible que Satán ganara la batalla y Dios fuera el arrojado a las tinieblas y al abismo.
Estoy un rato quieto por la tristeza aunque no hay motivo ya que el señor McCarthy lo ha conseguido.

Después, pienso en qué hacer para endulzar la noche.

Tengo una peli de Visconti, cremas retozonas y aquel cepillo de dientes.

·

© Juan Abreu, 2006-2018