La Barcelona de Mai

La joven fotógrafa contempla su ciudad. El resultado es duro, honesto y de él emana en ocasiones una ternura cautivadora. Hay humanidad e inmediatez en la mirada de Mai. Y está la fuerza y la cercanía de quien no se limita a señalar las cosas sino que las nombra con una voz nueva.

No hay glamour ni tópicos en estas imágenes sino las tripas cambiantes de la urbe: ora cálidas, ora aristadas, ora oscuras, ora radiantes. La cámara no busca composiciones esteticistas ni complacencias fáciles; su propósito es dejar constancia de una realidad próxima al centro siempre desasosegador de las cosas.

Para mí, las calles de Barcelona ya nunca serán las mismas.

Gracias, preciosa.

Juan Abreu

© Juan Abreu, 2006-2008