9 abril 2006

Crece la montaña de libros junto a mi cama.

La montaña es un laberinto, una casa, un país (el único país). Cuando duermo solo, meto algunos bajo la manta. Para que me acompañen cuando me sumerjo en la oscuridad. Hace años los leía de la primera a la última palabra. Disciplinadamente. Ya no. Ahora abandono muchos a medio camino y paso al siguiente. No alcanza la vida para leer todos los libros necesarios, así que no puedo perder tiempo.

Le debo todo a los libros, lo que sé lo aprendí en ellos y en ellos encontré lo que soy. Quiero decir que sigo encontrándolo.

A medida que envejezco, mi madre se convierte en un libro.

Este domingo verde, otra vez, doy gracias.

Comentarios:

  1. ganas de conocer un poco mas de tu pais amigo , tristeza cobijada de esperanza tienes mulato negro y blanco

    — annA, 14/11/09   

  2. Extraordinario Viejo. Pareces de Santiago de Cuba. Mi enhorabuena

    — Bernardo Souto, 27/09/09   

  3. Flavio Garciandia ha recibido la medalla por 20 años al servicio de la seguridad del Estado.Ya es tiempo de saber como hay muchos pintores pro-Fidelista.Abajo Flavio!

    — Recalcitrante, 09/04/06   

Enviar comentario:

   

·

© Juan Abreu, 2006-2011