7 noviembre 2007
Concluido el libro de la Kristof sigo pensando que no es buena idea leer las tres novelas juntas. La prueba y La tercera mentira literaturizan el alimenticio, iluminador misterio de El gran cuadreno. Cierto que encajan magistralmente y ofrecen una resolución lógica y humana a la historia de los hermanos. Pero ahí está el problema, El gran cuaderno es una de esas raras cúspides de la imaginación creadora y para serlo estas necesitan ser inhumanas.

Comentarios:

Querido Severo, una de mis lenguas de cultura, diría algún crítico, es el alemán, y cuando no he podido leerla en español (lengua que prefiero por comodidad natalicia, puesto que no hablo francés), la he leído en alemán. Y tiene usted toda la razón, incluso, traducida, la prosa es excelente y su “habilidad” dramatúrgica se me vuelve una de las difíciles artes del expresarse europeo, tan contrastante, de por sí, digamos, con la narrativa actual en lengua inglesa.
Un saludo.
Nota: Agradecimientos a D. Juan Abreu por permitirnos hablar de literatura en su blog. Una ocupación cada vez más compleja. Muchas gracias.
— Sin importancia, 07/11/07
Comparto contigo tu opinión. Hay que aclarar que fue publicado como una trilogía, pero en Espanha (no tengo enhe) se publicó como un sólo libro. Los demás libros de ella son también muy buenos, quizás hasta geniales. Vale la pena leerla. Una lástima que haya declarado que no quiere publicar más, que la literatura la “mata”.
En alemán están todas sus obras. Yo, precsisamente acabo de leerme, por segunda vez, el libro: “En algún lugar” (Irgenwo, en alemán). También hay que leerlo.
Saludos desde Alemania,
Severo Müller
— Severo Müller, 07/11/07
Siempre puede leerse L’Analfabeta, una pequeñita narración autobiográfica de Kristof, una joyita, oiga. Pero claro, la hemos publicado en catalán y ya sabemos que usted eso de las lenguitas periféricas, pues como que no.
Tranquilo; lo han publicado en castellano. Unos meses más tarde, cabe decir, pero en castellano al fin y al cabo.
Otra perla de la Kristof, ésta de una entrevista que le hicieron en El País, periódico que olvidó mencionar nuestra edición en catalán para pegarse un publireportaje sobre la autora y su Analfabeta en castellano. Ya sabemos que el catalán cuando conviene es una lengua de España, y cuando no conviene, ni se la menciona. Luego se quejan de Frankfurt. pero no vamos a ensuciar su post con cositas de esta índole.
Observe su agudeza, y cómo en una maldita frase resume los problemas lingüísticos de esta tierra;
“¿Que si hablo ruso? Qué va. Nadie aprendía nada. Si ni los profesores sabían. ¿Cómo va a aprender alguien que no quiere aprender de alguien que no quiere enseñar?”
Agota Kristof, “No me interesa la literatura”, El País.
— subal, 07/11/07
Querido Juan, coincidimos plenamente. “El gran cuaderno” por sí mismo es una obra inmensa, con un ejercicio de impiedad narrativa y humana que lo enaltece y convierte en un libro independiente, incluso, hasta ajeno al resto de las novelas, y por supuesto, en arte narrativo. “El gran cuaderno” podría haber quedado ahí, y por sí mismo ese libro hubiera bastado. Sin embargo, y aquí discrepo, la segunda novela, no deja de ser una novela muy menor, ya no comparada con la primera, sino con cualquier otra novela que uno pudiera elegir. Y si esa novela se lee independiente de “El gran cuaderno” dudo mucho que adquiera siquiera la categoría de “puente” de la trilogía, porque siento, y tendría que releerla, que esa segunda novela funciona como el aporte necesario al primer libro y anuncio de una conclusión por venir, y por sí misma, carece de la fuerza y maestría narrativa de la primera; digamos que carece de esa “maldad”. La tercera me parece una solución acorde a la segunda, aunque eso sí, una mejor solución que la segunda. La solución por venir, aunque pueda ser esperada o no, que no lo es. Pero tampoco creo que leída de forma independiente sea lo suficientemente autónoma para convertirse en una tan excelente novela como “El gran cuaderno”. Creo que la trilogía hay que leerla como se lee a Cormac McCarthy en Trilogía de la Frontera (salvando las distancias de estilos) como un todo. Saludos.
— Sin importancia, 07/11/07