25 diciembre 2007

Ayer otra vez esa gran escena de la tercera parte de El padrino. Michael Corleone pide consejo a su viejo amigo Don Tomasino pues está descubriendo que los jerarcas del Vaticano son mucho más delincuentes que él y le quieren birlar quinientos millones de dólares de un rezo.
El anciano responde con voz de quien dice una obviedad: Michael, la política y la delincuencia son una misma cosa…

Cuánta sabiduría.

El pobre Michael debería ver el documental que pusieron la otra noche sobre la operación montada por el Vaticano en 1945 para salvar a criminales nazis: Klaus Barbie, Mengele, entre muchos otros. Pasaportes falsos, refugios, pasajes a Líbano o Latinoamérica para que consiguieran eludir la justica.


Corleones mediante, aguardaba a que se disiparan las reales flatulencias en Heathrow.

Por fin, hoy día 26, alguien ha tenido la bondad de taponear el real agujero isabelino.

Parece que al fin llegará la familia.

A punto de salir hacia el Prat, en la televisión, el obispo de Bilbao le canta un villancico a los nazietarras presos…

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