20 noviembre 2007

Después de una reñida votación y considerando sus insuperables actitudes lameculeriles demostradas fehacientemente en su libro Madera de Zapatero (Retrato de un presidente), declaramos a Suso de Toro, Lameculos del Año.

¡FELICIDADES SUSO!

(Decretado por Emanaciones, en Webland, Primer Territorio Libre del Mundo, 20 de noviembre de 2007).



Nota del jurado: Para otorgar este prestigioso galardón nos limitamos a hojear en una librería la obra premiada. Leerla completa produce cagaleras, declaramos y de paso advertimos al público.



Chapapote literario



El lector es una puta

Comentarios:

  1. Sr. Abreu:

    Es decepcionante que un escritor tenga que buscar la fama difamando a otros que son famosos simple y llanamente por hacer bien su trabajo. Que sus ideas políticas no concuerden con las ideas de Suso de Toro es muy respetable, pero otorgarle nada más ni nada menos que el título de Lameculos del año me parece caer muy bajo. Es más, a Suso de Toro le sigo desde Polaroid y a usted no lo conozco absolutamente de nada, he buscado en la web para informarme antes de responderle y permítame decirle que me da usted más pena que cualquier otra cosa. Simplemente leyendo el argumento de alguna de sus novelas, cualquiera se da cuenta de que un libro suyo no puede valer ni para limpiarse el culo.

    Un saludo.

    — ktulia, 13/12/07   

  2. ¿La puta es una lectora? ¿cual es la característica que iguala a lectores y putas? Quizá la de entregarse al libro-cliente, meterse en la historia o en el cliente, dándole momentos de vida. Cada libro creo que “vive” en cada lector y seguro que muchas putas “vivifican” a los hombres que las contratan.

    — G, 20/11/07   

  3. Respecto a los intelectuales siempre me remito a Marcel Proust, en misiva a Anatole France: “Yo no amo en modo alguno los frutos de la inteligencia, yo sólo amo la vida y el movimiento".
    Eso es la literatura para mí: vida y movimiento.
    De acuerdo en cuanto a Coetzee, Desgracia es excelente, Foe insoportable, por los motivos que tan bien usted establece.
    Saludos.

    — JA, 20/11/07   

  4. Justamente, y vaya coincidencia, eso es lo que me ha pasado siempre con Nabokov. Existe un rechazo en mí como lector hacia ese tipo de literatura. Se me vuelve vacía, y su esteticismo, termina por arruirnarme lo disfrutable que pueda haber en ella, cuando no lo mata el autor mismo.
    José Agustín, el novelista mexicano, tiene quizás la mejor frase para definir ese rechazo a lo intelectual como formas de vida y literatura de muchos autores. Entrevistado sobre su trabajo como escritor respondió: “Yo no soy un intelectual, sólo poseo un cierto nivel de intelectualidad”. Y lo estaba diciendo, aparte de lo desigual que al final ha resultado su obra, desde la postura de alguien que había publicado su primera novela a los 16 años y su autobiografía a los 21; es decir, de alguien que a los 50 había vivido en, de y para la escritura.
    Yo creo que la literatura debe entenderse y hacerse así, desde esa postura no intelectual. Por ejemplo, puedo entender mejor al Coetzee de “Desgracia” o “Esperando a los bárbaros”, que al Coetzee de el “Maestro de Petersburgo” o “Foe”, novelas donde la experiencia intelectual centran el desarrollo de los conflictos; por citar a uno de mis autores de preferencia.
    Muchas gracias por la recomendación de Shentalinski. Y ya veo que Nabokov acaba de quedar en ese segundo plano y malas lecturas mías donde parece condenado a existir, al menos, en mí. Y un saludo.

    — Sin importancia, 20/11/07   

  5. Si no ha leído a Shentalinski, comience por Los esclavos de la libertad y Denuncia contra Sócrates, primera y segunda parte de una trilogía, a mi juicio, imprescindible, y que concluye con el volumen que le recomendé antes.
    En cuanto a Nabokov, yo también necesito intentar una nueva lectura. Confieso que es un escritor que nunca he soportado. Ni siquiera creo que Lolita sea gran cosa. Nabokov me parece el tipo de escritor que aman los intelectuales, cosa que yo no soy, evidentemente.
    Pero quizás una relectura de su autobiografía sea una buena manera de intentar un acercamiento que ¿quién sabe? tal vez me demuestre que siempre he estado equivocado.
    Saludos.

    — JA, 20/11/07   

  6. Muchas gracias por su recomendación. No he leído ninguno de esos títulos, así que los compraré de seguro esta misma tarde, a la salida del trabajo.
    Estoy de acuerdo con usted, dentro de esas novelas de Fernando Vallejo, existen momentos muy altos. No obstante, voy a esperar un poco antes de leerme esta última novela. Ahora mismo estoy leyendo “Speak, memory” de Nabokov y creo que se avecina una reincursión en su obra. He sido un mal lector de Nabokov, quizás, porque cuando lo leí era demasiado joven y me faltaba el aprendizaje necesario para acceder a algunas sutilezas. Y no digo que lo haya alcanzado, sino que ahora, tal vez, pueda entrever situaciones y desarrollos narrativos que en aquel momento pasé por alto.
    Nota: Me gustó mucho su comentario sobre Camille Claudel. Justamente estuve en la exposición y pensé que pasaría inadvertida, como tantas otras. Para mi sorpresa apareció en “Emanaciones”. Por cierto, qué trasfondo más maravilloso para una novela la vida de esta mujer. Un saludo.

    — Sin importancia, 20/11/07   

  7. Estoy de acuerdo con usted, la obra de Vallejo se ha vuelto repetitiva a cada nuevo título. Estoy pensando, sobre todo, en El desbarrancadero y La Rambla paralela. Eso sí, se encuentran feroces destellos, estallidos y sabrosas andanadas aquí y allá.
    Pero su posición en el llamado mundo intelectual es tan sana y rara que despierta la admiración de cualquiera que no esté totalmente embobecido por “nuestro mundo hiperreglamentado de horarios fijos”.Vallejo hace lo que debe hacer un artista verdadero, que es, digámoslo con Paglia:”Creo que la función del artista moderno consiste precisamente en destrozar los tabúes, y que cuando el tema del arte produce mayor dolor, es cuando el artista contribuye en mayor grado a la civilización”.
    En cuanto pase por una librería compraré su última novela contra el Papa y Mahoma, que promete. Ya le comento algo, estimado Sin importancia.
    Aprovecho para recomendarle dos maravillas: Crimen sin castigo, de Vitali Shentalinski y El poder del arte, de Simon Schama.
    Saludos.

    — JA, 20/11/07   

  8. Una duda, Juan. He leído a Fernando Vallejo casi completo. Creo que “La virgen de los sicarios” es una excelente novela. Ahora, el resto de sus obras se me volvieron repetitivas y poco valientes en su construcción narrativa, ¿usted qué opina?
    Sí me parece muy defendible su posición como intelectual, su “aparente” nihilismo es de una mordacidad necesaria y muy sana. Un saludo.

    — Sin importancia, 20/11/07   

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