8 diciembre 2007
Entro en el sábado a galope, la crin enhiesta y pasado por bañera adobada con espumas nocturnas, labios dorados y resplandores intestinales. El sueño, perfecto, tierna infanta adoraba mis colgantes atributos y los ensalivaba con suprema inocencia.
¡Qué gloria vivir que diría quien se sabe exclamé al abrir los ojos!
De aperitivo y como alimento de motores leo al glotón de Arcadi que anda de cacerías culinarias (entiéndase estrictamente, sin vuelos abreuianos).
Cuando Espada sale a cazar cigalas, curas o empanadas de zorza hay fiesta en la casa de la lengua (con minúscula siempre) española.
Ayer nube oscura sobrevolando el universo perlanesco pero nuestra benévola protectora y sus huestes la deshacen. ¡Albricias!
Hoy en las tripas del día buscaré pepitas. De oro, malpensados.
Mañana Niñas a posar. Esta vez a todo cuerpo.
Si hay fotos, las muestro.

Comentarios:

¡qué suerte la de las Niñas!
— G, 09/12/07