1 noviembre 2007
El mierdal periodístico despepitado con la sentencia a los acusados de la matanza del 11-M en Madrid.
Gran espectá-culo.
¿Denuncian a la musulmanería oscurantista que les ha declarado la guerra y reventado cientos de ciudadanos?
De eso nada.
Los dos grandes diarios de España y sus anexos se lanzan (el de izquierdas al servicio del PSOE y el de derechas al servicio del PP) uno contra el otro.
Se dedican no a informar sobre el peligro inminente sino a desprestigiarse (más) en nombre de los intestinos (nunca he sabido distinguir entre la ideología y los intestinos de gente así) de Franco y el Che.
La banda de la izquierda contra la banda de la derecha, aplicadas a la guerra por el Poder que es la única guerra que aquí verdaderamente importa.
Mientras, la musulmanería asesina avanza y se prepara para ejecutar nuevas matanzas gracias a la alianza de civilizaciones y otros brotes de cobarde cretinismo europeo.
¡50.000, 100.000 años de cárcel! vocean los diarios como si fuera verdad. No sólo se creen sus propias mentiras sino que pretenden que el resto de futuras víctimas (nosotros) también lo haga.
Ya no se puede ni colgar un video denunciando las atrocidades del islam. Yo alcancé a verlo y es algo que el gobierno español debía comprar y repartir en las escuelas del país.
Pero no, comprará el video del listo multimillonario Gore que se ha montado soberbio negocio a costa del planeta.
De más está decir que les importa un carajo el planeta… ¡pero luce tan bien la onda salvemos al oso polar en la propaganda electoral!
Estamos perdidos.
Lo que será una suerte para el planeta, logicamente.

Comentarios:

Es terriblemente cierto tanto el análisis de Juan como el de Jorge Ferrer. Es el peor atentado nunca ocurrido en Europa y en vez de centrarnos en el islamismo radical asesino que lo llevó a cabo, miramos, sin protestar, como se tiran los trastos unos políticos a otros y nos olvidamos de la amenaza que se cierne sobre nuestra cultura democrática occidental, que, aún teniendo sus fallos, es la mejor cultura existente. Sin embargo, para los islámicos radicales somos la encarnación del demonio y por lo tanto “tienen que eliminarnos”.
— G, 03/11/07