28 diciembre 2006

Crónicas catanyas. La Xunta de Galicia amenaza con castigar a profesores que escriban la programación de su asignatura en castellano. En cursos anteriores se permitía hacerlo indistintamente en castellano o gallego.



“La falacia consiste en creer que en un régimen dictatorial uno puede ser libre en su interior. (...) ¿Por qué es falsa esta idea? Paso por alto una realidad, y es que las dictaduras modernas no dejan abiertas las lagunas y escapatorias que sí quedaban en los despotismos a la antigua usanza; paso también por alto el probable debilitamiento del deseo de libertad intelectual debido a los métodos educativos del totalitarismo: el mayor error consiste en suponer que el ser humano es un individuo autónomo. La libertad secreta que presuntamente se puede disfrutar bajo un gobierno despótico es una tontería, ya que nuestros pensamientos no son nunca entera y privadamente nuestros. Los filósofos, los escritores, los artistas e, incluso, los científicos no sólo necesitan ánimos, un público, sino también un estímulo constante por parte de otras personas. Es prácticamente imposible pensar sin hablar con otros. Si Defoe hubiera vivido realmente en una isla desierta no podría haber escrito su Robinson Crusoe, ni tampoco hubiera querido hacerlo. Réstese la libertad de expresión, y las facultades creativas se marchitan”.

Orwell tiene razón. Casi .Creo que pasa de largo ante las divinas Furias sin manifestar el debido respeto.
Claro que esta antigua fuerza es cada vez más escasa, los creadores más putos, y los seres humanos en general más cobardes y proclives a renunciar a las posibilidades de la libertad.


El bien supremo no es la familia, la cultura, el amor, la felicidad, el bienestar, la justicia, el arte o el amor. El bien supremo es la libertad.

Enviar comentario:

   

« Anterior · Siguiente »

© Juan Abreu, 2006-2008