23 junio 2006

Las voces de Cecilia Bartoli y Rod Stewart. La superficie de la piscina como el cielo. Pero más fresco. La realidad es inapresable como sabemos. Carne a la brasa, ensalada y helada cerveza. La sombra del olivo es moteada y vaporosa. Ya no se escriben canciones como estas que canta Steward con su pequeña voz rasposa: Makin Whoopee, Blue Skies, Taking a Chance on Love. Somos en general más vulgares y definitivamente menos ingenuos. Martica flota en el cielo. Sobre una cama inflable azul turquesa. La realidad es indescriptible como sabemos. Las flores humean y hay un pájaro funambulista. Y unas pobres lombrices. La noche fue corta y le cabía toda en la boca. No lo que esperábamos pero estuvo bien. Soñé que estaba rodeado de gente peligrosa con los que me entendía espléndidamente. En el sueño dormíamos en el suelo y me dolía la cabeza. El despertar sedoso.
Ahora llega el momento de la siesta. Habitación. Aire acondicionado. Besos. Desasosiego de lo que parte. Olores. Saliva. La realidad es algo que huye, como sabemos.

Enviar comentario:

   

« Anterior · Siguiente »

© Juan Abreu, 2006-2008