26 enero 2008

Los dos años son el principio del fin.
Dijo mi querido J. M. Barrie.
Pero para emanaciones, que hoy cumple dos años, es el fin.
El fin.

Se acabó.

Ciertas frases han sido lo mejor.
Y algunos insultos, que son la sal de la vida en una sociedad que no se quita nunca el bozal y entre escritores que lo único que quieren es que alguien poderoso les pase la mano por el lomo.

Si alguien se ha atrevido a ser más libre gracias a emanaciones, entonces, ha valido la pena.
Traté de decirles que la vida es un agujero húmedo, un soplo erecto, unas tetas al sol, pero no creo que lo haya conseguido.

A los que han participado, a los que me han soportado, a los que han reído conmigo, gracias.

Basta ya de exhibirse. Lo he disfrutado, claro, pero no he podido deshacerme de la sensación de estar contribuyendo a la gloria del hombre-propaganda, del hombre-publicidad.

Ya lo decía Céline: Estamos infectados por la publicidad. Resulta realmente innoble. Sólo hay que hacer el trabajo y callarse. Eso es todo.

Esto es todo.

25 enero 2008

Converso con M. Tema, las ¿memorias? Ni una sola vez digo yo. Al referirme al protagonista. Todo el tiempo lo llamo el personaje.

Eres tú, me recuerda M.

Pero yo siempre hablo de el personaje.

He meditado sobre el asunto.
Identificarme con el protagonista es disminuirlo. Él es todo un personaje de un libro.

Y, a fin de cuentas, ¿quién soy yo?



Terroristas islámicos preparaban un bombazo en el Metro barcelonés el fin de semana pasado. Por suerte, la policía intervino a tiempo.

Hace poco di una vuelta por el Raval con mi querida S.
Poco falta para que al gato de Botero le pongan un burka.

La Barcelona a la que llegué hace una década apenas existe.

Al horror nacionalista añadamos hoy la certeza de que pueden destriparnos cada vez que entremos al Metro.



Correspondencia

Hola Juan, qué agudeza en describir, breve pero cierto, tu paseo por el Raval y esa realidad diaria de nacionalismo aldeano electoral junto a un islamismo que hace sentir turista al que vive aqui
Recuerdo que hace una década hablamos en el Raval, en alguna presentación tuya, acababas de llegar de Miami; y luego escribí para el Herald de este otro exilio llamado cultural por lo europeo.
Deseo que tengas buenas salud, para que continúes en tu línea creativa.

Felix C.



Correspondencia

Pues mire que no.

Otra vez casi como que me obligan a sentarme acá para rebatirles a Juan y a Félix esa percepción del Raval. No soy exiliada cubana como ustedes y tampoco vivo en Barcelona, pero lo hacen mis hijos desde hace diez años y eso les permitirá comprender que conozca el barrio y que me mueva con asiduidad por esas calles. Viven en paralelo a las Ramblas, calle Hospital abajo. Y justamente, justamente hace un par de días estuvimos hablando de la vida en el barrio, de las detenciones, de cómo estaba la calle.

Es evidente que el color blanco del barrio se ha transformado en multicolor y que abundan las personas que proceden de Paquistán y el Magreb. Eso lo hay en Europa desde hace rato y al mogollón y, años atrás, a los de acá nos maravillaba verlo en Londres o en París, nos parecía que eso sí eran ciudades cosmopolitas.

Cierto que los locos de esa parte del mundo, si pretenden masacrar en Barcelona, pueden pasar desapercibidos con más facilidad y que en esas calles les dan cobijo pero también es cierto que desde que existe eso que le dicen globalización pueden masacrar acá o en cualquier otro lugar. Ante tal sitiuación lo único que queda es que la Policía, como ha sucedido ahora, se dedique a lo suyo y a conciencia y los jueces metan en la cárcel a quien corresponda.

Pero en ese barrio hay más, algo más. Ese barrio es la realidad cotidiana de gentes de acá, jóvenes españoles, europeos, canadienses, latinoamericanos, que estudian o empiezan a trabajar; artistas, comercios y comerciantes variados y diferentes. Tiendas de segunda mano, tanto de ropa como de música, que no las hay en otro lugar de la ciudad; música y cine de Bollywood, restaurantes de toda la vida y de la de ahora; una de las mejores librerías de Barcelona, o al menos en la que yo me paso unos ratos estupendos, La Central del Raval; en fin, Centros Culturales que dan envidia (o no está en el Raval el CCCB?). Es un barrio donde la variedad, la disparidad de orígenes y lo multicolor no genera más violencia que en otros barrios de la ciudad, justamente por eso, porque reconocer y convivir a diario con ‘el otro’ va construyendo el respeto y la consideración. Viven, comparten algunas cosas y dejan vivir. La bronca viene cuando las realidades representan actidudes extremas. Entonces, en algún momento, por lo que sea, estalla todo. Mestizaje, mestizaje y variedad, intercambio y conocimiento comercial y cultural, diluyen pensamientos extremos.

Pero locos radicales los hay en todas partes. Agazapados entre la blancura también. Hace rato, además. Y contundentes.

Un beso.

Estrella

24 enero 2008

T.viene a posar. Hay islas de luz y tiene los pechos más llenos que la última vez. Y la mirada más infantil si eso fuera posible. La piel suavísima. Y esa expresión entre triste y musical. Veremos si con colores se puede preservar un poco de toda esta vida.



Un escritor exiliado

23 enero 2008

Aumenta mi desprecio por la realidad.


Veo a esas manadas de salvajes azotándose en las calles. Un padre con la espalda ensangrentada y dos pasos detrás a su hijo de siete u ocho años en lo mismo. Otro niño se abre la cabeza con un machete.
Sangre e imbecilidad: una fiesta religiosa musulmana.
Y en las televisiones tratan esa bestialidad como si fuera un asunto digno de respeto.


Sarkozy. No mucho. Aquí y allá. Para mí la diferencia entre un mafioso y un político consiste en que el mafioso puede llegar a enmendarse y dejar de ser un delincuente. Contemplo a Sarkozy con interés antropológico y desesperanzado.
Veo una foto suya junto a Heil Benedicto que me da mala espina y echo un vistazo al artículo que la acompaña.

Sarkozy:
“En la trasmisión de los valores y en el aprendizaje de la diferencia entre el Bien y el Mal, el instructor no podrá nunca reemplazar al sacerdote o al pastor, incluso si es importante que se aproxime, porque siempre le faltará la radicalidad del sacrificio de su vida y el carisma de un compromiso basado en la esperanza”.

Es como decir que la razón y el conocimiento no bastan, que necesitamos la superchería y el fanatismo organizado para triunfar como civilización.

Parecía menos cretino.

22 enero 2008

La fiesta de B. En el Desig. Noche fresca y dorada. La luna entera en una mancha de semen. Las calles del Barrio de Gracia, cremosas. Una siniestra bandera independentista al paso. Muchachas, muchachos. Llegamos. Dentro, calorcillo, amigos. B. rutilante en un vestido de seda, boca roja y la estupenda risa sucia. Su piel es mármol transparente y sus encías el interior de un caracol. Nos besa y sus labios saben a cava. Bajamos a la galería subterránea. Ese ruido que llaman ahora música a todo dar pero hay tantas mujeres y hombres hermosos en movimiento que es tolerable. Dos estrellas porno centellean. Una brasileña que está para bebérsela de una sentada y otra de algún país del este larga y esbelta como un junco y de irresistible nariz fálica. Viene Foxy y nos pregunta si todavía está en pie la oferta. Por supuesto. La pobrecilla es virgen de culo y yo me he ofrecido a librarla de tan pesada carga. Se ha cortado el pelo y parece una tigresa a punto de devorar a alguien. Que sea a mí. No lleva sus trajes aceitados sino un vestido casi formal pero esto acentúa su atractivo. Voy al baño, dejo la puerta abierta, mientras meo entra una dama de negro hasta los labios, misteriosa como un nenúfar, hola, dice, hola digo, se lava las manos y se queda a verme mear. Ostras y cava y cuadros anticlericales. Un obispo con cara de mandril, un cardenal al que se la chupa un niño. No es Bacon pero se agradece la irreverencia. G. más comestible que nunca, perfecta anfitriona de su mágico lugar. Lo gelatinoso crece, lo libre cimbra. B. baila. Su pareja tiene unas tetas blancas y gigantescas que despiertan al bebé que hay en mí: se pone a berrear hambriento.

Cuántas mujeres bellas. Pero M. las desbanca a todas. Qué mujer. Enfundada en su vestido rojo y negro es un pétalo majestuoso que a su paso deja un hervor de salivas. Le baja una musiquita por los muslos, la piel le huele a chocolate. Yo daría la vida por cualquiera de sus olores.


Inesperadamente, encontramos nuevos amigos. Conversamos lo que queda de la noche.



Michaela Pavlatova. El carnaval de los animales



Correspondencia

Estimado Juan, mañana me daré una vuelta por ese lugar que mencionas y que parece que hay que conocer.
Y haré más cosas.
Por la tarde voy a echarme a la calle para decir a quien haga falta que nos dejen en paz con el tema del aborto. Que el cuerpo es nuestro y de nadie más y que somos las únicas con capacidad para decidir qué hacer ante una situación como ésa. Ellos NO.
No quiero callarme ante algunos desmanes que esta puta de Babilonia está provocando y potenciando. ¡Hombres Malditos! ¿Quién les da derecho a decidir sobre lo que debemos o no debemos hacer? ¿Quiénes se han creído que son para INTERVENIR en nuestras vidas?
Si me rebelo ante un hijueputa – y de alguna manera se lo he manifestado con mi mirada insultante – que camina por la calle con dos bultos de ropa negra detrás de él, en los que únicamente destaca una tirilla algo menos tupida a la altura de lo que deben ser sus ojos; que en el centro asistencial no permite que esos bultos consulten con su médico si no es en su presencia ¿cómo no lo voy a hacer con esta pandilla de mamones y pederastas que quieren decidir sobre mi cuerpo y sobre mi vida, sobre los cuerpos y vidas de todas nosotras en nombre de no sé que clase de moral, de no sé qué clase de dios?
Y haré alguna cosa más. Un cine y un par de exposiciones que veré en la mañana. Es como si estuviéramos de vacaciones. La verdad es que en mi situación de ‘desempleada’ cuando él lo está, yo también. Ni a los hijos les diremos que estamos en BCN. Dormiremos por ahí...

Un beso.
Estrella

21 enero 2008

Leo de un tirón No Country for Old Men, la novela de Corman McCarthy. Mi hermano me dice desde Miami que vio la película y que Javier Bardem está brillante. Lo creo. Bardem es un excelente actor. También es un progre idiota de alabanzas a Fidel Castro y toda esa infamia.
La tarde en el sofá. Martica terminando los Relatos de Kolimá de Shalámov. Libro grande. Hay que mandarle un ejemplar al comemierda de Bardem. Jajaja. Me encanta cuando se le escapa alguna cubanería. Y seguimos leyendo.
La piscina morada, la hierba volutas y el olivo espadas. Los sofás están en medio de mi improvisado estudio de pintor. A veces, levanto la vista y miro un dibujo y lo veo a todo color. Si consiguiera pintarlo así sería un gran cuadro.
Nunca se puede.
Se apaga la tarde, enciendo la lámpara. El viejo sheriff sentado en la camioneta reconoce su derrota. Cierro el libro. Es muy posible que Satán ganara la batalla y Dios fuera el arrojado a las tinieblas y al abismo.
Estoy un rato quieto por la tristeza aunque no hay motivo ya que el señor McCarthy lo ha conseguido.

Después, pienso en qué hacer para endulzar la noche.

Tengo una peli de Visconti, cremas retozonas y aquel cepillo de dientes.

20 enero 2008

Domingo.

19 enero 2008

Sueños inquietos, no tan calenturientos como los de ayer pero por el mismo camino.
Hay duelos, katanas y desnudos voladores.
Dibujo los agujeros y sus posibilidades. Algunas muy interesantes.
El invierno se aleja y vuelvo a dormir con uno de mis cerebros al aire.

Desayuno.

Ya casi no leo los periódicos: es como abandonar la orilla del mar para ir a meterse en un vertedero pero alcanzo a ver recuadro en el que Oriol Bohigas, arquitecto, dice que la Sagrada Familia es un vómito.
Pobrecillo.
Sucede siempre con la grandeza: los mediocres no la soportan.

La mañana la dedicaremos a organizar mi estudio. Falta que hace.

A la noche. Fiesta de cumpleaños de B. La cosa promete.

18 enero 2008

Estampas (13)

La mujer del mercado es un Arcimboldo, piel color calabaza, pechos de melón y cuello de berenjena. Nariz de puerro. No es hermosa. Pero extremadamente follable. Serán sus nalgas de chirimoya. Veo unos calabacines de un largo y un grosor envidiables. Todo es sexo. Madrugada insólita, mi amada Marilyn ríe y se la mete en la boca. Chupa con ganas y aumenta su aura de diosa.
Nunca pensé vivir para ver tamaña maravilla.
Imposible aguantar incólume ese nivel de belleza: arruino el pijama.
Después sueño que me follo a Z. Tengo que llamarla.
Si se observa bien, la vida no es más que algo que se pone duro y en algún momento se derrama. No crean, pienso en clítoris.
La cúpula de cristal refulge. Rueda un barullo lubricado. Pasa una rubia de pelos hasta las nalgas y andares depravados. En lo primero que pienso es en meterle un montón de cerezas en el culo. Y ver cuánta poesía le asoma a la cara. Termino la compra. Salgo y el cielo es el paladar de una adolescente. Todo es sexo. Anoche en la pantalla una señora ya mayor le hace una paja al marido. Pone cara de niña cuando salta la leche.

Voy cargado de bolsas hacia el coche y soy libre y ligero.



Entrevista

17 enero 2008

Nacimiento de Tarat. Esta viñeta, y otras, ilustrarían un librito al que pienso dedicar tres o cuatro semanas una vez concluya definitivamente las ¿memorias?
Narraría la infancia de Tarat, que como todos sabemos fue abandonado al nacer en un bosque. Allí lo encontró un asno catanyo (de género femenino, no sean mal pensados) y lo amamantó y crió junto a sus otros asnitos.
NiñoTarat creció en íntima comunión con la naturaleza de su amada Catanya y alimentándose exclusivamente de champiñones senyeros lo que, según los historiadores, ha tenido mucho que ver con su destino de Gran Líder de la Tierra, la Identidad y las Esencias Patrias.

El librito podría encontrar, en el futuro, algún editor independiente (jajajaja) que lo publicará en un solo volumen junto a Rebelión en Catanya.
Titulo: El bigote exterminador, o Infancia de Tarat, o Al combate corred catanyeses, o Sin bigote no hay país. Veremos. Por el momento no hay nada decidido al respecto.

Hoy, el estelar momento en que el único bebé con bigote del que se tenga noticia llegó al mundo.



Correspondencia

Estimado Juan:
Uno: la carta de ‘Belleza’ que usted publica ¿tiene algún interés especial? Es que, sinceramente, me ha recordado a los relatos eróticos googlianos que aparecen en la pantalla de la computadora cuando se teclean esas palabras. No sé, he tenido la sensación de que este blog y los que lo disfrutamos merecemos algo más. Por eso he querido pensar que esas palabras representan algo más que lo que dicen. Pero es sólo una sensación, por descontado. Usted haga lo que le venga en gana, faltaría más!

Dos: sobre Reina María, estoy con usted, no la he podido comprender. Nada. Leí, volví sobre ello, tres veces, y como si no. Me pregunté si es que mi formación intelectual no estaría a la altura pero me da la sensación de que algunos, además de yo, debemos estar en esa situación. Tanta retórica abruma. ¿Por qué no escribirán para que se comprenda? ¿No es eso lo que se pretende al hacerlo?

Tres: Sobre ‘Fuera de liga’. Me gustó el documental y nada tengo que decir. No me parece bien cargármelo por cargármelo. Lo que me jode de ese ‘pase’ para los televidentes habaneros son los preámbulos de la proyección. Es decir, el ‘chivateo’ de sus compañeros y de la presentadora. Pero conocida por vivida la realidad cubana, es imposible que se dé luz verde a algo como lo que ha hecho Padrón sin antes darle el ‘fuátaca’ de rigor. Sí creo, como Padura dijo, que seguramente los que pudieron verlo se sintieron algo mejor de lo que se sentían el día anterior (lo que me hace entender que si vieran algunas cosas más esa sensación aumentaría). Y también estoy con Padura en eso de que se puede cambiar de muchas cosas pero no de equipo deportivo (eso me huele a que quiere poner a los ‘vendidos’ en el lugar que les corresponde, es decir, que continúan siendo cubanos y sintiendo los colores de Industriales). Y sí, lo dice desde la comodidad de su casa mantillera, no lo niego, pero en esa comodidad están algunos más que como él pueden vivir de un trabajo no asalariado por el capitalismo salvaje del Estado cubano. Son artistas, intelectuales, músicos, faranduleros… y no todos, por serlo, responden a la calificación de hueleculos, palafreneros, traficantes o malnacidos. Todos no. Y también lo digo con el conocimiento que me da la realidad vivida. A veces, parece que algunas voces quieren hacernos ver que los que ‘se quedaron’ sólo pueden responder a un adjetivo: comemierdas. Las cosas no son blancas o negras. La paleta de colores es más amplia. Y no es lo mismo un barnet que un padura; no es lo mismo un pedro juan que un lisandro otero. No es lo mismo.
Por cierto, no sólo El País deja de hacer referencia a los prolegómenos acusatorios y chivatos de la proyección. El diario El Mundo sigue la estela y además parece atribuirle al hermano esa decisión. Se deja en el tintero las cartas, correos electrónicos y la denuncia de Ian Padrón ante quien hicera falta por no permitir la difusión de su trabajo.

Cuatro: ¡Alamar es grande! aunque la creencia en Jesucristo resucitado ¡es la monda! en fin… si eso ayuda a mejorar su situación en la tierra, confiando en que después de muerto alcanzará un mundo mejor… no le vamos a quitar la ilusión al artista.

Cinco: me ha encantado poder escuchar a Carlos Victoria. Su voz le acompaña bien. A veces, sólo a veces, la voz me parece como me parecen las manos: un reflejo del alma.

Un beso.
Estrella.

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© Juan Abreu, 2006-2011