443
Leo en el diario provincial que un neurólogo polaco cuestiona un milagro atribuido a Juan Pablo II. Y hace falta un neurólogo. Panda de pederastas oscurantistas.
Santo cielo. La bendita atmósfera quiero decir, que de tantas cosas nos protege.
Pero eso sí, que nadie lo dude, existen los milagros.
Por ejemplo que yo lleve cincuenta y siete años siendo cubano sin explotar de vergüenza.


















